martes, 17 de febrero de 2026

 

Juan Vicente Requejo

El Periodismo

     en Piura

        Edición del Colegio de

                                              Periodistas del Perú

 


JUAN VICENTE REQUEJO RODRÍGUEZ (Sullana,1943-Máncora, 28.07.2000)

Después de estudiar en el Colegio Marista de esa ciudad ingresó a la Universidad de Trujillo, donde se recibió de abogado y periodista.   Sus primeros pasos en la actividad periodística los realizó en el diario “El Norte” de Sullana y en “La Industria” de Trujillo. Tras cuatro años de trabajo en la Reforma Agraria en el norte peruano fue a Lima, siendo sucesivamente jefe de editorial y jefe de la sección política de “La Prensa” y subdirector de “El Comercio”.

Ha ejercido la docencia en la Universidad de Cajamarca, Instituto Uceda de Trujillo, Universidad de Lima y Universidad San Martín de Porres, donde fue director de la Facultad de Periodismo. En la actualidad ejerce la jefatura de editorial del diario “El Observador” y la jefatura de redacción de la revista “Gerencia” de IPAE.

En 1982 fue elegido en la primera directiva del Colegio de Periodistas del Perú, como segundo vicedecano del Consejo Nacional y director de defensa gremial.

Este libro recoge la investigación original que sobre el periodismo piurano realizara Requejo para recibirse de periodista profesional en la Universidad Nacional de Trujillo. El Colegio de Periodistas del Perú edita “El Periodismo en Piura” como un homenaje ala ciudad de Piura en el 450 aniversario de su fundación hispánica. 

 

 

 

 

 

                                                                                   A Begoña Amaranta

                                                                                 y Vicente Salvador

PROLOGO

EL PERIODISMO EN PIURA. Con este título ha escrito Juan Vicente Requejo, un pequeño y sustancioso libro en el cual compendia las actividades periodísticas en el Departamento de Piura. No son muchos los trabajos realizados con respecto al periodismo provinciano, sobre el cual tenía una fructuosa función coleccionista el Ing. Carlos Moreyra y Paz Soldán. En realidad la prensa provinciana, con excepción de  Arequipa, Cuzco, Trujillo y Huancayo, ha sido poco profusa y menos estudiada. Requejo hace una revelación con el presente estudio.

El nombre de Piura ha sido absorbido, en el campo espiritual por dos nombres: el de Grau y el de Merino. Sin embargo, si escuchamos a Requejo y completamos sus observaciones con algunas nuestras, resulta fácil demostrar que el prestigio piurano en el campo intelectual se proyecta más allá de lo que generalmente presume.

Una de las primeras manifestaciones periodísticas piuranas lleva la firma de Manuel Ascencio Segura. El Moscón fue un periódico satírico, en que resulta el ingenio del gran comediógrafo de Ña Catita, y seguramente de él arranca esa epopeya tragi-cómica que Segura título La Peli-Muertada, Desde luego no es la única muestra de ironía norteña. Ella se evidencia a lo largo de todo lo que va de entonces a hoy.

Si bien es cierto que Enrique López Albújar, aunque nacido en Chiclayo pertenece a Piura y un poco también a Huánuco y a Tacna, no es el único nombre literario notable de la patria de Grau.

El de Luis Carranza, fundador de El Tiempo e hijo del co-Director de El Comercio de Lima, del mismo nombre; el del insigne folklorista y sociólogo Hildebrando Castro Pozo; el gran crítico, ensayista y pintor Felipe Cossío del Pomar, el del ameno novelista Francico Vegas Seminario; el del poeta Luis Carnero Checa y los nombres de los Feijoo, Checa Solari, Hilbeck, Helguero Seminario y tantos más que no me atrevo a nombrar por no caer en falta olvidando otros, significan un aporte cultural en el Periodismo y en las Letras que conviene tener presente.

La característica del libro de Requejo es su sobriedad bibliográfica. Pensamos que hombre como él, catedrático universitario, editorialista prestigioso, hombre de infatigable curiosidad periodística y señalada inquietud política, nos debe mucho más de lo que ahora nos brinda: se lo reclamamos fraternalmente para bien de la cultura nacional y de sus numerosos lectores que esperan sus lecciones.

Luis Alberto Sánchez   

Lima, Junio de 1983

 

Doctor Luis Alberto Sánchez
(12.10.1900-6.02.1994)

 

                                  J U S T I F I C A C I ON

            Nada mejor para celebrar los 450 años de la fundación española de Piura que presentando este recuento de su periodismo que es en buena cuenta la historia de la ciudad, de la región entera y de sus gentes.

            Piura es hoy el departamento de mayor población en el Perú después de Lima. Pero en sus medios de comunicación social son escasos y mediocres. Con 64 diarios en el país, a Piura sólo le corresponden tres –“El Tiempo”, “Correo” y “El Norte”- y de sus 268 emisoras que emiten sus ondas en el espacio nacional, en Piura sólo hay ocho, de alcance realmente limitado. La televisión sólo repite las transmisiones de Lima, existiendo una fuerte penetración de la TV y radio de Ecuador y hasta de Colombia.

            La historia del periodismo de provincias es la historia de los pueblos olvidados del Perú, es el avance lento y corrosivo de la marginación ante la macrocefalia centralista de la capital.

            En Piura vamos a ver cómo en el siglo pasado se editaron cientos de periódicos, y hoy languidecen únicamente tres, y de ellos “El Norte” de Sullana es un homenaje a Gutemberg, pues se hace con tipografía a mano.

            Alvaro Rojas Samanez dice que “si hay alguna historia digna de ser contada, es la que se refiere a los diarios provincianos, esa prensa regional de la que solamente suele acordarse el poder central, cuando uno de sus emisarios o representantes visita las provincias y quiere hacer un anuncio espectacular”.

            Esta apreciación me llevó a investigar la realidad periodística norteña, cuando estudiaba en la Escuela de periodismo de la Universidad de Trujillo en la década del 60. Los avatares del trabajo periodístico en Lima, en la fulgurante y discutida década posterior, permitieron que la investigación decantara, para aparecer ahora con la intención manifiesta de honrar a quienes hicieron y hacen periodismo en las ciudades y pueblos del interior del país.

            Pero no se trata de otear sólo el pasado o detenernos en el presente. ¿Qué va a pasar en Piura hasta el año dos mil y en adelante? La interrogante nos angustia al examinar los índices de marginalidad, desocupación y miseria, que son también comunes a la patria toda. Y entonces cuando debemos insistir en el inmenso y trascendental rol que han de cumplir en los medios de comunicación social los periodistas y quienes sean sus gonfaloneros.

            Piura ha de ser en el futuro lo que sus periódicos, radios y televisión quieran y presenten como proyecto comunitario, como meta regional insertada en un contexto nacional de reivindicación, desarrollo y progreso. Aquí -en el siglo pasado-recibimos el influjo liberador de Simón Rodríguez, el maestro y de Manuel Sáenz, el amor de Bolívar, sepultados en Amotape y Paita. Hasta estas tierras llegaron las ideas libertarias y  nacionalistas de  Mazzini y Garibaldi, y más de una vez las montoneras capturaron Piura para implantar una utópica Comuna al estilo de la de París. En nuestro siglo contamos con orgullo a un gran conductor socialista: Luciano Castillo, y un revolucionario -Juan Velasco Alvarado- que llevó a la práctica sus sueños, marcando con fuego la historia peruana. Aquí en Piura se hizo una reforma agraria tan profunda que creó un vacío en el campo, hasta ahora no cubierto. Ciudades y gentes desorientadas buscan un camino, que ha de ser diferente y prístino, basado en  la democracia social con justicia y libertad.

            Los medios de comunicación social en Piura deben expresar las necesidades, intereses y esperanzas de los grupos sociales mayoritarios que conforman su población urbana y rural. Ni los diarios ni la radio ni la TV se ocupa del campo, el más feraz del país, y en las ciudades provincianas estos medios de comunicación en nada sirven a la educación, la ciencia y la cultura. Son más buen frívolos agentes publicitarios de una sociedad de consumo cada vez más lejana y ajena. Entre nosotros los medios son la mejor forma de evadirnos y, al contrario, ellos debieran ayudar a encontrarnos. En la prensa y los audiovisuales hemos de discutir el futuro, cuestionar la mediocridad y podredumbre existente y mostrar al mundo lo que queremos, que no es otra cosa que el pan común y la inteligencia al servicio de la sociedad.

            Mercado y noticia son los requisitos de la información moderna. Y a ello hay que añadir el componente principal que es el comunicador social, transmitiendo y modelando mensajes que logren la superación del hábitat económico en que se desenvuelve. Esa es la gran responsabilidad de los formadores y de los educandos de Ciencias de la Información de la Universidad de Piura, esa es también la tarea de los periodistas actuantes a través de su Colegio Profesional. Cómo conducir a ese personaje inédito en la historia social peruana; el pueblo. Porque es el pueblo el que ha comenzado a andar, y a su paso ha de conquistar para él, este siglo y los que vienen.

                                                                                   Julio, 1983.

 

 

                                               Las palabras cuestan a veces la muerte,

                                              mucho más que llevar un fusil.

                                                                                  Rafael Alberti

 

 

 

 

                                    UBICACIÓN DE PIURA

Tierra añeja, asiento de la poco estudiada Cultura Tallán, la región piurana -en su vida económica- de base agrícola-obedece a los caprichos naturales de dos ríos que la surcan: el Chira y el Piura. Zona seca y tropical en su mayor extensión, comprende asimismo, una olvidada y marginada faja andina: Ayabaca y Huancabamba, de corte típicamente feudal hasta hace poco, en que la Reforma Agraria inició algunos cambios significativos en esa zona.

            El objeto de nuestro estudio ha de comprender, pues, la zona costera en su mayor extensión.  

Los chasquis o el telégrafo de los Cuatro Suyos

            En lo que fue el Imperio Incaico hemos de hallar en los Chasquis a los primeros transportadores de información. Verdaderos “telégrafos” del Tahuantinsuyo, sus ágiles piernas recorrían los bien cuidados caminos del Imperio propalando las noticias de los Cuatro Suyos.

Los Cronistas de la Conquista

            La conquista española trae la presencia en estas tierras de la escritura y de los cronistas. Francisco de Jerez, Pedro Pizarro y otros secretarios de los Adelantados son los primeros en dar fe escrita de los tallanes. Cieza de León -el excelso Príncipe de los Cronistas- rememora ampliamente en su “Crónica del Perú” los primeros pasos de los íberos en las sierras y vegas de los tallanes y la fundación de la ciudad de San Miguel, en el año 1532, a orillas del Turicarami o Chira, y cerca del poblado indígena de Tangarará. Tal fundación señala, asimismo, el primer asentamiento hispano en tierra sudamericana, la primera encomienda y repartimiento de indios y, en suma, el establecimiento del régimen europeo en la América del Sur que mira al mar Pacifico.

 Paita y la difusión de noticias

            Entronizado el Virreynato, han de transcurrir tres siglos de heroicos esfuerzos para dar noticias a través de hojas, volantes, relaciones y gacetas. En 1594 Lima obtiene el privilegio, tal era literalmente, merced real, de instalar una imprenta. “La Gaceta de Lima”, aparecida en 1743 y el “Mercurio Peruano” de 1791 son manifestaciones periodísticas fundamentales de la época, - con características distintivas en lo ideológico- que son leídas ávidamente por los contados lectores piuranos. Por el puerto de Paita también han de ingresar panfletos y libros “subversivos” que inflamarán la llama de la liberación contra el régimen de España. Los campanarios de las iglesias, capillas y conventos, los pregoneros y los famosos “recados” (mensajes largos para un personaje de la familia) son otras tantas formas de lenguaje noticioso, de comunicación utilizada en aquella época.

 La larga siesta piurana

            La región que nos ocupa se nos presenta como una amplia y casi vacía región que duerme una larga siesta. Como que tal sopor duró más de tres centurias.

            Por Paita ingresan los virreyes a tomar posesión de su cargo. Por el mismo puerto los piratas lanzan sus ataques a las poblaciones piuranas, mal guardadas por refocilados hispanos. Con una minería raquítica y una industria incipiente, Piura cimentó su economía (y aún la sustenta) en la agricultura.

            La disolución paulatina de los grupos indígenas comunales de Sechura, Catacaos y Colán, y la imposición del latifundio en las serranías, indica el tipo de economía y sistema político implantado. Hidalgos segundones, curas de baja condición, comerciantes de pequeña monta y hacendados casi cautivos en los caserones amurallados de sus tierras, se turnaron en los puestos demando de ciudad y campo. El español siempre quiso ser un gran señor, hasta cuando era nada más que un pícaro. Tal complejo de superioridad es arrastrado frente a la servidumbre de los indios y la calculada sumisión de criollos y mestizos. No es raro que en estos pueblos soleados de día y oscuros de noche, sin conventos importantes, ni plazas fuertes ni grandes edificios ni torres ni calesas, se planten. De vez en cuando pasquines y letreros en las paredes, denunciando los abusos del gamonal o el prevaricato del juez, y las “vivezas” de los criollos.  

            En esas circunstancias los varones con ansias de cultivarse intelectualmente  parten hacia Trujillo -foco cultural ochocentista del Norte- y también a Lima y a Quito, si es que no zarpan por Pita hacia Europa, en viaje incierto. Los piuranos que salen a estudiar ya no vuelven a este pueblo de agricultores y esforzados comerciantes. Dejan la arcádica región piurana por las urbes cultas de la época, donde se lee y conspira.

 

La Revolución Americana

1909 marca el año de la libertad en América. “Hasta aquí hemos tolerado una especie una especie de destierro en el seno mismo de nuestra patria” proclama la Junta Tuitiva del Alto Perú. Los Libertadores avanzan con sus imprentas y ejércitos, que lanzan volantes, cañonazos y manifiestos. San Martín y Bolívar rivalizan en campañas de tinta libertadora. España pierde el dominio político y económico de sus colonias, pero continua en pie el atraso manifiesto en las relaciones de propiedad, producción y trabajo, deformando desde sus inicios a la Revolución Americana.

            José Carlos Mariátegui nos explica en sus “Siete Ensayos…”:

“En las primeras luchas por la independencia, la lucha de facciones y jefes militares aparece como una consecuencia de la falta de una burguesía orgánica. Para que funcionase ás o menos embrionariamente, el sistema liberal tenía que constituirse una clase capitalista poderosa. Mientras esta clase se organizaba el poder estaba a merced de caudillos militares”

            Este panorama ha de permanecer intacto hasta el gobierno de Ramón Castilla, en que se solidifica la clase capitalista en Lima y se asienta el imperialismo.

            El periodismo piurano ha de aparecer siete años después proclamada la independencia del Perú. “El Botafuego” y “El Despertador” fueron sus primeros nombres.

 

INFLUENCIAS Y EVOLUCIÓN DEL PERIODISMO EN EL SIGLO XIX

            Los periódicos que hacen su aparición en Piura presentan las características de propagandas patrióticas y noticieros bélicos. Su tinta recoge los decretos y disposiciones gubernamentales, las crónicas de campaña y los enfáticos artículos de militares y políticos, colmados de violencia verbal y furibundos ataques.

            Ingeniosas viñetas aluden a los nombres de periodiquitos como “El Murciélago”, “El Moscón” o “La Tarántula”.  Las imprentas de la época son sostenidas por el Ejército, o el Estado o particulares ricos. Los periódicos de oposición, precarios y de escasa vida siempre, si bien hacen gala de valentía e influencia moral, ostentan sobre sus cabezas la Espada de Damocles de la censura y la clausura, terminando sus animadores en la prisión o en el decomiso de la imprenta, para ser utilizada esta a su vez, en la impresión de hojas adictas al régimen de turno.

            Un “diario” es todavía un caro sueño. Un semanario es una proeza. Los pocos avisos no permiten sostenerse al periódico. El sistema de venta es el de la suscripción, alcanzando el tiraje sólo para los suscriptores. Editoriales larguísimos y con vuelos de sapiencia grandilocuente, temas de difícil lectura, noticias venidas de Paita, por boca de viajeros, o transcritas de periódicos extranjeros, son su material distintivo.

            La lucha “entre la civilización y la barbarie” -como graficó Sarmiento al combate entre el militarismo y la civilidad en el siglo pasado-   se acentúa en la paulatina derrota de los engalonados. Lima inaugura su ferrocarril en 1851. Castilla da libertad, un años antes, a los esclavos negros que se incorporan a su Movimiento. El gas y el vapor iluminan las grandes ciudades del siglo diecinueve, mientras que en Piura continúan las farolas a kerosene y las velas de sebo en las márgenes citadinas. El daguerrotipo (fotografía en cobre) da fe de la época. Aparecen en las capitales latinoamericanas los contados librepensadores que tienen en Comte y Kant su biblia ideológica. Víctor Hugo sentencia: “El romanticismo es el socialismo”, en tanto literatos como Espronceda y Lo0rd Byron conquistan a los “dandys” bañados en ajenjo y mundana elegancia. Bohemios a la europea, la gente de letras invade las redacciones de los periódicos, abundando en artículos polémicos, notas de sociedad y avisos en primera plana.

            Los grandes diarios ya cuentan con agencias noticiosas. En Lima, “El Comercio” inaugura este servicio en 1876, con gran suceso. Pero en Piura el cable llegaría avanzado nuestro siglo.

            Basándonos en documentos antiguos, viejos ejemplares de periódicos y en las investigaciones de contados historiadores, podemos dejar establecido que inicialmente no se ubica en Piura ninguna publicación en los primeros años del 800, ni durante los días de plena efervescencia patriótica, pero si hubo un encendido interés por saber que ocurría en lima, Trujillo, Arequipa o Quito, pues en los corazones de muchos piuranos había también un firme deseo de independencia.  En Paita y en Piura se estuvo al tanto, aunque con retraso, de las campañas patrióticas y se leyeron publicaciones como “El Tribuno de la República” o “El Correo Mercantil Político y Literario·

            Periódicos antiguos de Piura los hemos visto en la Biblioteca Nacional y en el archivo del doctor Luis Ginocchio Feijoo. Sobre el tema han realizado valiosas investigaciones Rosario Flores R. y Rosa Zeta de Pozo, del Programa de Ciencias de la Información de la Universidad de Piura.

                                                     

 

CICLOS EVOLUTIVOS DEL PERIODISMO PIURANO

Botas y espadas

La acentuación del fenómeno militarista predomina en este primer ciclo, que es también el de los primeros años de la República. Luchas intestinas y guerras fronterizas (en las que Piura desempeña papel protagónico) marcan el carácter anárquico de las publicaciones. Desde “El despertador” hasta “El Registro” Y “Piura Libre”, los periódicos de los veinte años iniciales de vida republicana tienen corta duración y reducido tiraje.

 Moscones y Tarántulas

            El aluvión periodístico en Piura se desencadena bajo el gobierno de Ramón Castilla. Las hojas de nombres burlones (“La Tarántula”, “El Moscón”, o “El Tridente”) polemizan hasta el insulto. El auge económico del guano repercute en la aparición de las tendencias liberales (la exportación de materias primas como fuente de enriquecimiento de la burguesía). Se lanzan a las calles incipientes y casi caricaturescos partidos políticos, colmados de idealismo.

Los chilenos y las Compañías

            La infausta Guerra del Pacífico (sin mayores acciones bélicas en Piura) trae la mordaza a las imprentas, Manuel González Prada ilumina la escena nacional con su verbo admonitivo. Se establece en Piura las primeras compañías extranjeras (inglesas) para comprar y exportar algodón. Los rubios agentes de Liverpool se casan con las hijas de los empobrecidos hacendados, y de administradores pasan a gamonales con criterios de modernidad. La alta clase campesina piurana se educa en Inglaterra. Con un comercio agro exportador en auge aparecen periódicos como “La Industria”, “La Nueva Era” y otros, de corte conservador los más.

83 años de lucha

            Civilista a comienzos de siglo, aprista y socialista en los años 30, el periodismo piurano se asienta definitivamente con “El Tiempo”, “Correo”, y “La Industria”, El leguiísmo y el urrismo de Sánchez Cerro fueron corrientes que a pesar de contar con cierto arraigo popular propiciaron el cierre de periódicos peleadores de corto tiraje. Las pequeñas imprentas y sus castigadores redactores promueven corrientes ideológicas de señero papel en la vida cívica peruana, en lo que va del siglo. Convertido el periodismo e gran industria, con elementos técnicos superiores, el periodista se transformó: de férvido propagandista pasó a ser sumiso empleado de la empresa que vende la noticia. “La libertad d empresa se disfraza bajo la libertad de prensa”, clamó el Presidente Velasco en 1970, al expropiar “Expreso”, iniciando la más profunda conmoción en el sistema de prensa peruano.

            No nos toca analizar la vida periodística peruana en la última década militar. Dejemos solamente que -con la sola excepción de “Correo” socializado- no se sintieron los cambios en el sistema de prensa. Bajo la conducción de Carlos Manrique León “Correo” prestó valiosos servicios en la difusión de los grandes cambios socio-económicos ocurridos en 1969-75. Ya en el gobierno F. Morales Bermúdez “Correo” de Piura continuó con la dirección de Renán Estrada Távara, una línea independiente, al servicio de las causas piuranas, en especial del sector agrario.

 LOS PRIMEROS PERIODICOS

 Desde “El Botafuego” a “La Tunda” (siglo XIX)

“El Botafuego”, de 1828, es el primer periódico de Piura. Se editó por primera vez el lunes 6 de octubre de ese año en la Imprenta del Ejército, administrada por S. Molina. Amanera de epígrafe se lee: “Cuando acometen los libres, la victoria les precede; y se abaten los tiranos”.E.Edic.

Periódico de cuatro páginas, fue impreso en lugares distintos: Tambogrande, Piura y Loja. Transcribe artículos de periódicos colombianos de la época como “El telescopio” y “El Colombiano del Guayas”, incluye chistes y notas de periódicos foráneos. Contiene muy pocas noticias locales.


“El Botafuego” es un periódico de campaña de propaganda. Su introducción, que llena la primea plana, es un dicterio contra el Libertador Simón Bolívar, a quien se refiere en términos degradantes. El periódico toma partido por La Mar:

 

“Tenemos al frente de nuestros negocios a un ciudadano que nos dirige con acierto y tino en el cumplimiento de las leyes; y  que es a un mismo tiempo un capitán valiente, sin orgullo, y un guerrero sabio sin ostentación; al que amamos por justicia y obedecemos por amor”.

 El primer periódico piurano fue itinerante, como lo fueron muchos de su época. Recuérdese que Bolívar editó “El Centinela en Campaña” en Huamachuco, Santiago de Chuco, Huaraz, Caraz, durante la Campaña Libertadora. Mas lo sorprendente es la violencia que emplea “El Botafuego” contra el Libertador.

“Un hombre que hace poco tiempo había adquirido el amor y la gratitud de casi medio mundo, y excitado el asombro y la admiración del otro medio, acaba de lanzar, con rabia turbulenta, un grito escandaloso de agresión y muerte fratricidas. Secundado éste por los insultos y vilipendios de los secuaces de aquel, nos han provocado a una justa resistencia, Y el Ejército peruano decidido a todo, no consentirá se le ocupe un solo palmo de su terreno ni que se vulneren sus derechos, espera ya en el campo de batalla”.

Y sigue “El Botafuego” echando chispas:

            “El agresor inhumano, dejará sin duda marchitado para siempre el falso brillo de sus pasadas glorias y su nombre aborrecido de las presentes y futuras generaciones. Antes aseguramos que ya no es el Libertador de Colombia aquel hombre adorado de sus pueblos… Todo lo ha perdido y que profanó el santuario augusto de las leyes colombianas. Ni puede ser contado entre los hombres grandes el que ha avivado el perjurio, las intrigas, asesinatos y proscripciones, y el que se empeña en establecer, en la era de las luces, el trono de un extraño absolutismo. El creyó, en los ensueños de su perturbada fantasía, hallar un asilos seguro y fuerte contra sus numerosos enemigos, en la noble generosidad peruana, mas se engañó. ¡Ah!, ¡qué frágiles y perecederos son los cálculos humanos en los extravíos de la razón! Si un día pudo resolverse a invocarle en su auxilio una débil y espantadiza fracción de nuestro Primer Congreso, empujado el resto a una cobarde condescendencia; hoy el Perú e tero y su hija adoptiva la primera, la detestan y abominan, y se han levantado en masas formidables para combatir y destruir, a todo trance, a ese puñado des esclavos de los caprichos de una déspota, y hasta para borrar luego de los anales de la patria el nombre execrado de Bolívar”.

 Don José de la Mar (Cuenca 1778, San José de Costa Rica 1830) fue un ardiente opositor de Bolívar, después de haber servido bajo sus órdenes, como jefe de la División Peruana del Ejército Libertador, que decidiera en los campos de Ayacucho el momento de infligir la derrota a las huestes realistas. Elegido Presidente del Perú en 1827 cuando estaba en Guayaquil, condujo una guerra contra Colombia, que motivó su caída, en virtud de   un doble golpe de estado llevado a cabo en Lima y Piura (VI.1829), y su destierro. Pero su impronta inflamada quedó en las páginas de “El Botafuego”, en proclamas escritas por él mismo contra su antiguo amigo. Y así, con violencia y pasión, nace el periodismo en Piura.

  Presidente Consitucional de la República don José de La Mar y Cortázar (Cuenca, 12 de mayo de 1776-Cartago, 11 de octubre de 1830)


 “El Observador”.1829. Es el segundo periódico más antiguo de Piura.

 “Yapa” data de 1833.

 “Observatorio” nace en 1838. Reaparece después de un intervalo de cinco años.

 “Chispa”.1840-1842. Fue un periódico de corte satírico.

 “El Vijía”. 1842. Semanario de carácter oficial. Formato 31 x 22. En 1850 cambia la “j” por la “g” en su nombre, y también de dimensiones: 42 x 32 cm. En el Nº 24 trae discursos de abogados de la Universidad de San Marcos.

 “Piura Libre”. Publicación eventual que aparece en 1842, con noticias de Lima y una Oración de Cicerón en su primer ejemplar del 12 de agosto.

 “El Registro”. 1843. Periódico eminentemente gubernamental.

 “El Moscón” 1848 y 1851.Cuadernillo en tipo 6. Impreso por M. Alvarez. Avisa sobre la compra de esclavos. Ataca a “El Tridente” de refugio de “empleados públicos” en su columna “Diálogos del Moscón y la Cotorra”. Trae la viñeta, aludiendo a su nombre, de un moscón. Escriben personajes bajo pseudónimos como el Obispo Tripa-Gorda, el Zorro Director, el Pollino Cariblanca, y los Mosconcito

     “El Tridente”, de 1848.Organo informativo y noticioso del cual hems visto un ejemplar del 12 de octubre.

             “La Tarántula” es un periódico del medio siglo, de 1850. Periódico particular “que saldrá cada semana, el día que convenga”, según reza en el epígrafe. Apoya a Castilla contra Echenique en su Nº 19. Ataca a “El Moscón” con este punzante verso: “El moscón zumbará, pero la tarántula picará”.

             “El Tambor”. No tenemos mayores noticias de esta publicación de 1852.

         “La Voz del Litoral” de 1853, nos da una idea -por su nombre- de la importancia marítima de la región piurana a mediados del siglo pasado.

             “El Clarín” el 7 de febrero de 1854. Luego aparece en forma eventual.

          “El Piurano”. El primer periódico con este nombre se lee en 1854. El 18 de julio de 1884, otro periódico con el mismo nombre protesta por la muerte del General La Cotera, en Piura.

             “La Revolución”.1856. Periódico de corte político.

             “El Libertador”.1855. Registra la llegada del Coronel López Lavalle. Gobernador de la Provincia de Piura que liberta a siervos y esclavos cumpliendo el decreto de Ramón Castilla. Hemos visto tal disposición libertaria en el Nº 2 del 20 de enero de 1855.

             “La Concordia”. 1857. Aparece tres veces al mes, con largos editoriales.

        “El Registro Oficial de Piura”. 1857. Tuvo larga duración. Se publicó ininterrumpidamente hasta 1879.

             “Correo” en 1858. Fue el primer periódico con este nombre en Piura.

          “El Porvenir” del mismo año 1858. Inserta una curiosa sección literaria, por el “Dr. Periferia·. También era noticioso.

             “El Eco del Norte”, que es el primer periódico con este nombre, también de 1858. Sección literaria, municipal y política.

             “El Firme”.1858. Político. Se reparte en forma gratuita.

             “El Sol de Piura”, 1859.

             “El Iris de Piura”.1859. Apareció antes en 1852. En su número 5 editorializó sobre la necesidad de contar con instrucción pública en la ciudad.

                 “La Suerte”. 1859.

             “El Boletín del Ejército”,1859. Editado a bordo del barco “Amazonas”, por Ramón Castilla, en plena guerra contra Ecuador. En 1860 se publica en el Puerto de Guayaquil, bajo la ocupación de la marina peruana.

             “La Paz del Mundo”. 1860.

             “El Día de Hoy”.1862.

             “La Unión” del 5 de mayo de 1862, Suscripción mensual:40 centavos. Semanario.

             “El Diablo”. 1863. “Mi nombre indica mi oficio”, reza en su epígrafe. 4 pág., tamaño cuaderno. En versos festivos satiriza las costumbres.

             “El Comercio” fue una publicación distinta a la editada en Lima, datando de 1870. Periódico mercantil a dos páginas.

                “La Justicia”.1873. Semanario independiente.

          “El Ferrocarril de Piura”, cuyo primer número aparece el 3 de enero de 1874. Semanario político. Tabloide.

           “El Independiente” 1875. Fueron sus redactores responsables los políticos Maximiliano Frías y Julio S. Hernández. Revista semanal de corte político literaria. Las suscripciones costaban 0.50 centavos.

             “La Crisis”.1876. Tabloide de 4 páginas, semanal. Político y literario.

             “El Eco de Piura”,1877.

             “Correo del Norte”.1878. Aparece durante un año.

             “El Semanario” del 2 de julio de 1878. Modesta hojita que contiene avisos.

             “El Murciélago”. Curioso periódico que aparecía donde se encontraba su editor. Se publicaba ya sea en Paita o en Guayaquil, como el que examinamos del 26 de julio de 19884. Registra el asesinato del general La Cotera, em la Solana y el Coco (Sullana) por un grupo de “comunistas de Chalaco y Frías, al mando de Maximiliano Frías y Genaro Carrasco”. Trae la viñeta indicando su nombre, y un murciélago. Al parecer, por lo que se sabe, era muy leído.

             “La Nueva Era” de 1880, anuncia el tránsito hacia una etapa distinta, de fines del siglo 19.

             “El Piurano”. 1884-1886. Semanario cuyo Regente fue don José Castro Varillas.

                “El Restaurador”.1885. Director es Julián Segura y Regente don Pedro Olivares                  "El Progreso” aparece en la ciudad de Piura el año 1887. En Catacaos sale un periódico del mismo nombre en 1893.

             “La Industria” del año 1890 era un Semanario independiente, que no guarda relación con el periódico del mismo nombre de la familia Cerro, aparecido desde 1918.

             “La Integridad”.1892.

             “La Revista del Norte” del año 1892, fue otro combativo semanario del Coronel Maximiliano Frías.

             “La Tunda”, Periódico satírico del año1892.

             “La Contratunda”.1892. Periódico rival del anterior.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

PERIODISMO EN PIURA EN EL PRESENTE SIGLO

                                               ENRIQUE LOPEZ ALBUJAR

             Los primeros periódicos en Piura de este siglo llevan el sello luminoso del Patriarca de las Letras peruanas.

“El Amigo del Pueblo”

            Enrique López Albújar, el gran piurano nacido en Chiclayo, es tal vez, el escritor más completo del Perú. Su pluma buida y rebelde, dulce y ácida, luminosa y altiva, se humedeció en todos los tinteros de los géneros literarios, para dejar en el estrecho y desolado panorama de nuestra literatura, como hitos señeros, no solo la poesía tentativa, sino también la novela completa, el cuento, el ensayo, y el poema maduro, la crónica, la crítica y el drama.


  



Don Enrique López Albújar Director y editor de "El Amigo del Pueblo"

            Y toda esta producción estuvo siempre teñida de un profundo amor al Perú y a su peripecia social y económica, Sobre todo estuvo y está henchida de piuranismo. No obstante haber nacido en Chiclayo el 23 de noviembre de 1872, fue en Piura donde creció su espíritu y afiló su pluma. Su padre fue don Manuel López Vilela, natural de Piura y su madre doña Manuela Albújar Bravo, natural del Lambayeque. A los tres meses de nacido fue trasladado a la ciudad de Piura donde por una rara coincidencia, fue bautizado en la misma pila donde recibiera idéntico sacramento el héroe Miguel Grau.

            El hecho de que ya en la postrimería de su larga y fecunda vida el gran narrador López Albújar confesara que había nacido en Chiclayo, no enturbia su diáfano y enraizado piuranismo. Y es que López Albújar es una de las expresiones más jerarquizadas del alma piurana. Fue en tierra “montubia”, Morropón, donde el escritor apareció a deletrear su amor a Piura. Allí su infancia se alimentó con los jugos de una patria honda y casi oculta. Y allí también selló definitivamente su vida con el alma de Piura. Todo el pueblo de su “tierra brava” está presente en su estilo y en su voz. Toda su polifacética vida está vinculada al drama piurano. Su trayectoria está enlazada con el sol, la arena, los cantos, la guitarra, el algarrobo, la chicha, los bandoleros, los cholos, las chinas, los amores, las balas y la sangre de Piura.

            El autor de “Matalaché” fue primero periodista y después literato. Para ser periodista rebelde en 1904 en la remilgada y copetuda Piura, era indispensable ser hombre primero. Y López Albújar fue primero hombre, para después se periodista, escritor y juez.

            López Albújar no era hombre de rendiciones. Conjuntamente con el ejercicio de su profesión de abogado (se recibió el 11 de mayo de 1904 la Corte Superior de Piura) siguió colaborando en “El Deber” y “La Revista del Norte”. En julio de 1916 es redactor del diario “La Prensa”.

Su obra literaria -de corte nítidamente social- más celebrada y reconocida es “Matalaché”, cuyo relato se prende con fuego en nuestra narrativa. Es en esta obra, donde exprime mejor las virtudes de su pluma y donde el sol lujurioso de Piura se levanta

Y quema más alto y más severo.  La pasión de la blanca aristócrata por el negro esclavo, en una hacienda piurana, muchas veces ha sido el tema de tentación para filmar una película. Y dada la calidad mulata del autor, se ha querido ver en la novela una especie de revanchismo racial.

Aparte de “Matalache”, sus “Nuevos Cuentos Andinos” aparecido en 1929, pueden considerarse como la más alta y madura calidad de su estilo y de su poder creador. Como cuentista, no tiene rival en nuestro país. Pocas veces se han escrito cuentos tan llenos de humanidad tan iluminados de Perú. En “Los Caballeros del Delito”, obra de estudio criminológico sobre el bandolerismo, mezcla con habilidad y elegancia sus conocimientos de jurista con sus virtudes de escritor. El año 1924 aparece “De mi casona”, que son recuerdos de su infancia en la Piura finisecular, empolvada, altanera, pero llena de injusticias y lodo. También “Calderonadas” del año 1930 es una muestra de su prodigiosa capacidad de escritor. Sus obras más recientes son “El Hechizo de Tomaiquichua” en el año 1943 y “Las Caridades de la señora Tordoya” el año 1955.

El gran escritor piurano murió en Lima en el mes de marzo de 1966. Dejó diez obras inéditas y una ingente producción periodística.

“El Amigo del Pueblo” se llamó su semanario de trayectoria polémica, que surge en 1904, en perenne lucha contra el tinterillaje, y el opulento clero godo. Es la más representativa publicación piurana, de carácter combativo, valiente y con espíritu transformador por la que su autor sufrió persecución y hasta agresiones físicas. Para combatir a “El Amigo del Pueblo” y a su director López Albújar, aparece “El sol”, fundado en 1905 por el Prefecto del Departamento Germán Leguía y Martínez, de corte conservador.

“El Amigo del Pueblo” era un hebdomadario de cuatro páginas, en permanente combate contra los caciques provincianos y en defensa del bienestar público. En sus columnas escribían Domingo Martínez Luján y José Santos Choca o, y se reproducían los artículos de don Manuel Gonzáles Prada. Se editaron 150 números, apareciendo por primera vez el 10 de agosto de 1904. El último ejemplar salió el 10 de febrero de 1908. Entonces gobernaba el civilismo. En 1904 José Pardo asumió la presidencia del Perú. López Albújar escribía el periódico en su totalidad. Y fue tanta la difusión de su prédica que solamente para oponérsele es que Leguía y Martínez publicó “El Sol”. Allí se combatía duramente al Partido Liberal, que tenía en López Albújar a su simpatizante en Piura.

Fue administrador de “El Amigo del Pueblo” don Edilberto Moya, que también escribía. Y colaboraban Eduardo Moscol Valdiviezo, Pedro Montero, Pedro Arbulú, Juan Mc Donald y Víctor Maticorena. En 1906 se incluyeron los artículos de José Rueta García, quien con festiva ironía tomaba el pelo a diestra y siniestra.

A pesar de las amenazas prefecturales, “El Amigo del Pueblo” se mantuvo enhiesto en la defensa de las libertades públicas, y mantuvo una constante línea de defensa de los intereses populares. Fue una “rara avis” en la Piura de entonces.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

PERIODICOS POLITICOS Y PROLETARIOS

         EN LA PIURA DE ESTE SIGLO

            El periodismo político en Piura -ciudad capital del departamento- ha dejado sentir su influencia en épocas electorales, principalmente. Los partidos políticos de izquierda (entendemos como tales a los aprismos y socialismos de los años treinta) se sirvieron de este medo, trabajando en imprentas pequeñas y a merced de autoridades de turno, coludidas por lo general con hacendados y explotadores, lo que determinaba su cierre y hostilización continua.

             “El Deber”.1912. Reaparece en 1926,dirigido por Jacinto García.

         "Boletín Municipal” 1919, edición oficial de la ciudad en la que escribía el acucioso historiador don Enrique del Carmen Ramos.

             “La Nueva Era”. 1926. Diferente al aparecido en 1880 con igual nombre.

             “La Voz del Norte”, 1927.

          “El Obrero Piurano”.1929. Editado por la incipiente y socializante Confederación Obrera.

                “La Prensa”, que nada tiene que ver con la publicación limeña, sale en 1932 como Órgano de la Juventud Piurana. Tabloide de 8 páginas.

             “El Chicote”.1933, Dirigido por B. García Alcedo. Semanario de 4 pàginas, cuyo nombre indica sus pretensiones.

             “El Eco del Norte”, “La Opinión del Pueblo” y “La Nueva Castilla”, son otros nombres de periódicos ocasionales de los años treinta.

             “El Pueblo” fue el periódico más importante de este tipo. Órgano Socialista, dirigido por el doctor Augusto Cevallos Timoteo y Augusto Moscol Crrera. En la década de los años 40 obtuvo extraordinarios tirajes que llegan hasta los 4 mil ejemplares. Salía a las 6 de la mañana y tuvo la honra de ser varias veces clausurado. El ministro de Gobierno Jos del C. Cabrejos expulsó una vez a quienes fueron a solicitar a su despacho la reapertura de “El Pueblo”, periódico que caló hondo en la conciencia piurana. El Dr. Cevallos posteriormente propició la fundación de la Universidad Nacional de Piura, fue Presidente de la Corte de Justicia y Decano del Colegio de Abogados, realizando una activa labor en bien de la ciudad y sus gentes. Su hijo, Eduardo Cevallos Flores, le sigue los pasos en materia periodística.

             “Lampazos” del periodista y fotógrafo Luis Montero -el recordado “Tom”, destacó por su beligerante actitud en la defensa de las masas campesinas. Autodidacta, Montero se inició en “El Tiempo” y su periódico marcó época por lo combativo y sereno.

         “El Socialista” fue editado por Víctor S. Zavala en su primera fase. Y en 1962, José Albán Ramos y Ciro Urteaga Ballón lo sacan a la luz en Lima, al influjo del accionar universitario.

 “El Boletín del Municipio” fue una publicación oficial que se publicó durante varios años, en la década del 40 al 60.

 “El Eco de Piura” fue una publicación con intenciones políticas y gran venta en 1966.

 “Voces”, periódico de combate de Leoncio G. Dedios fue ditado y s sigue publicando en Castilla. Su director fue confiando en el Sepa (1962) y lanzo luego un libro polémico.

 “El Norte”.1956. Diario de la tarde, de Augusto Castro Varillas, tuvo corta vida.

 “Hechos” fue un intento periodístico aparecido en 1953. Tabloide de corte sensacionalista animado por Jorge Moscol Urbina, Carlos Robles Rázuri y Ramón Abásolo Rázuri, no prosperó mucho tiempo.

 “La Tribuna del Norte”. Aprista. De Luis Carnero Checa y Alfonso Vásquez Arrieta, apareció con ocasión del proceso electoral 1962-63.

 “La Batalla”, aparecida en el proceso de 1956, también fue una publicación aprista, bajo la dirección de Luis Crnero Checa, recordado y excelente periodista, parlamentario, poeta y magistrado, fallecido el 14 de febrero de 1983.

 “El Amigo del Pueblo”, publicación aprista que llevó el mismo nombre de la editada por López Albújar, salió el 18 de noviembre de 1956, bajo el cuidado de Carlos Manrique León.

 “El Popular”.1961. Socialista. Lo redactó José Castro Pozo, tabloide de 8 páginas.

 “El Piurano” 1961. Semanario de Fernando Moscol Rosas, con notas locales.

 “Barricada” fue un periódico de orientación Demócrata-cristiano, de  agosto de 1966. Su Director fue Juan Alvarado Chuyes.

 "Adelante”, es el nombre del periódico de corte acciopopulista, que publicó 2 números en 1965, siendo su director Ramiro Cortez peña.

 “La Provincia”. 1941.

 “La República”. 1958. Fundado por Manuel Cevallos. Editor Jaime Benites.

 “El Pensamiento Católico”.1940-50. Semanario de la Diócesis de Piura y Tumbes, 4 páginas, con orientación del obispado a la grey católica.

"La Campanilla” también es un periodiquito católico. 1960-1968, que fue muy leído y editado en la Imprenta Salesiana.

“Ecos y Noticias”. Aparece el 29 de octubre de 1933. Fundador José del Carmen Rivera. Redactores: Carlos Chávez Sánchez y Augusto Moscol. Tabloide ameno. Se editó hasta 1950. Se distribuía en todo el departamento, con singular éxito. Sin embargo, tuvo que dejar de salir ante el embate modernizador de “El Tiempo”.

             “La Voz de los Barrios” 1966. Director Juan Cherre B. editado en la imprenta Sánchez Cerro.

       “Horizonte” una publicación combativa, órgano de la Federación de Empleados Bancarios, filial de Piura fue dirigido por Gregorio Orrego Galloso.

             “Lámparas”. Una publicación que apareció en 1956, tuvo corta vida.

             “La Nueva Castilla”. Director Gilberto Miranda A. También de corta vida.

      “El Esfuerzo”. Semanario que aparece el 7 de marzo de 1964. Tuvo como como colaboradores a José Neyra y J.M Calle.

           “Despertar”, informativo quincenal de los barrios de Castilla y Piura. Director Godofredo Sánchez Talledo. Salió por los años 1966-67, teniendo como Jefe de Redacción a Martín Espinoza. 

                                        

 

 

 

       OTRAS PUBLICACIONES PIURANAS

                               REVISTAS

 “Sayari” (Verdad). Dirigida por Calos Robles Rázuri y Ramón Abásolo Razuri.

 Variedades”. 1943. La dirigieron el recordado poeta Joaquín Ramos Ríos y Carlos Ibarra A.

 “Hechos”. Aparece como revista en 1955, dirigida por Jorge Moscol Urbina.

 “Semana”, 1956. Dirigida por el mismo Moscol, conocido con el pseudónimo “Jemu”, que son sus iniciales.

 “Piuranidad” que apareció por primera vez en Noviembre de 1956. Se editan 5 números de esta importante publicación, que se presentaba en formato al estilo “Selecciones de Readers Digest”. Destacaron en sus páginas, valores piuranos como Víctor Eguiguren, José M, Merino Vigil y Fco. Vegas Seminario.

 “Cultura Piurana”. Bimensual, editada por piuranos estudiantes en la Universidad de San Marcos. Miguel Antonio Varillas fue su principal animador. Reaparece en 1961, impresa en “El Tiempo”, y ostenta magnificas colaboraciones.

 “Revista de Piura”. Ganó el primer premio sobre revistas regionales convocado por la Cero de Paco Corp. Fundada en 1949 por Miceno Carnero Checa, fue una excelente y cumplida publicación que llegó a pasar el fatídico número 100. Bimensual, impresa en Lima, tuvo entre sus formantes a Teodoro Núñez Rebaza, L.F Flores, Alberto León Checa, Luis Guinocchio, César Lévano, Luis Carnero, Gustavo Valcarcel, Eduardo Jibaja, Laureano Carnero, Juan Ginzalo Rose y otras plumas ilustres.

 “High Life”.1967. La editaron Miceno Carnero Checa y Carmela Arguelles de Manrique, llegando a publicar muy pocos números.

 “El Piurano” 1966. Editada por el Club departamental de Piura en Lima, Director Fernando Angell de Lama, Insertó importantes homenajes a E. López Albújar y al escultor Luis F. Agurto

 “Arte” 1964. Del actor teatral Iván reyes Ato. Se imprimía en “El Tiempo”, y tuvo poco eco, dado lo reducido del medio cultural.

 “Alba”, dirigida por los integrantes del grupo cultural del mismo nombre, también tuvo corta vida.

 “La Calle”. 1959, de Alvaro Balarezo Vallebuona. Publicación satírica.

 “Luces”. Octubre 1966. Animador: Segundo Segura. Se lanzaron 4 números.

 “Voces de Piura” de Nemesio Ubillús Castro. Editó 4 números en 1964.

 “San Miguel”.1961. Director. Néstor S, Martos.  Jefe de Redacción: Segundo Llanos Horna. Publicación del colegio del mismo nombre.

 “Aromas Juveniles” 1960.  Se editó  para el Congreso Eucarístico por el Colegio Fátima.

 “Avance” 1964-1966. Director: Augusto Moscol, bajo el apoyo del Colegio San Miguel.

 “Atalaya Agrícola”, de la Facultad de Agronomía de la Universidad Técnica de Piura, lamentablemente dejó de publicarse.

 “Epoca” es la única revista que actualmente se edita con regularidad. Dirigida muy acertadamente por Carmela A. de Manrique y Carlos Manrique León, contiene abundante material gráfico y un selecto plantel de colaboradores. Es la principal publicación del norte peruano, editada en Lima.

 En “Epoca” escriben Alberto Pizarro Flores, Víctor Aguilar Roncal (Rector de la Universidad Nacional de Piura), Guillermo Carnero Hoke, Sebastián Rumiche Rumiche, Carlos Robles Rázuri (Director del Archivo Departamental de Piura), Alberto Malpartida Muguruza, José Estrada Morales ( Director del Suplemento Literario que mensualmente publica “Epoca”, Luz Gonzáles Umeres, Miguel Maticorena Estrada, José Miguel Godos Curay, Víctor Morales Corrales (Rector de la Universidad de Piura), Juan Antón y Galán, Domingo Riqueros Durand, Esteban Puig T, Elvira Castro de Quirós y Miguel Antonio Varillas Velásquez. Aquí también se difunde el folklore piurano que tiene en Miguel Justino Ramírez, Teodoro Garcés Negrón, Rómulo León Zaldivar, Jorge E. Moscol Urbina, Lola Cruz Merino y Elvira Castro de Quirós y Carlota Ramos de Santolaya a sus más distinguidos cultores.

   Es importante destacar que en los últimos años, bajo el gobierno del Arq. Belaúnde, Piura ha germinado varios ensayos de revistas, semanarios y publicaciones que no han tenido la virtud de la continuidad, por lo reducido del mercado publicitario, que es su sustento económico.

             Así, el Círculo de Periodistas Deportivos editó en abril de 1982 el primer número de “Estadio” revista dirigida por Marco O. Agurto Sánchez, con diseño de César Córdova Carrera. Colaboraron Julio Calmet, Modesto Barrientos Panta, Rafael Gonzáles Ortiz, P. Erasmo Dióses, Juan Mogollón Pacherres, Enrique Pacherres Fernández, Alfredo Timoteo Morales, Javier Rojas, Raúl Almeyda, Manuel Cielo Sosa, Alberto Paiva Antón, Eduardo R. Carmen Noblecilla, José A. Albán Niño, Hernán Saavedra Mendoza, Armando Vargas Castro y los dibujos de José Luis Córdova Rumiche.

             “Qué pasa en la ciudad” es una revista polémica bajo la dirección de Juan Guerra Cruz y José Odar Palomino. Editada en Lima, tiene un contenido netamente piuranista. Colaboran César Córdova Carrera, Rafael Cruz Zapata, Jorge Benites Sánchez, Ramón Sandoval S., César Camacho, Miguel Rázuri, Juan Paz Velásquez, Domingo Sánchez Cruz, Chabuca Orozco, Jorge del Río, Ricardo Salazar, Ridán Martínez, José Flores Meza, Luis Córdova Rumiche, Rolando Timaná y Humberto Vargas C.

 Con motivo del 450 aniversario de Piura se publicó “Eco” bajo la dirección de Victoria León Villalta. Escriben Carmen Rodríguez Luján, Alejandro Carrasco, Juan M. Cortés, Juan Coronado Balmaceda, M.A. Rosas y M.A, Varillas Velásquez.

 Periodismo Radial y de Televisión

          La última década ha dado un gran auge a este sistema de comunicación con las masas. Marco A. Hidalgo y Egberto Longaray iniciaron la modalidad de los noticieros y radioperiódicos, que hoy mantienen la totalidad de las radios piuranas. Luis Otoya Palomino es el “decano” del periodismo radial, dirigiendo un espacio informativo en Radio “Sullana”.

 Periodismo en los Distritos piuranos de Catacaos y Sechura

 El más antiguo pueblo de la provincia de Piura, llamado Villa Heroica de Catacaos, ostenta periódicos desde el siglo pasado.

 “El Progreso”.1897. Fundado por Manuel Yarlequé. Duró 8 años.

 “El Popular”. 1892. De Juan M. Ontaneda y Miguel Feijoo, Político.

 “El Porvenir”. Periódico regional dirigido por Víctor Morales Rebaza.

 “La Reacción”, controlado por Darío Juárez.

 “El Marañón”, periódico político de Francisco Lapouble.

 “El Ciudadano”, de José Lamónaco, con páginas literarias y políticas.

 “La Voz de la Infancia”, periódico infantil de Elías G. Zapata.

 “La Voz de la Juventud” fue la publicación más duradera del distrito dirigida por J. María Calle Morales, quien también editó “El Pensamiento”.

 “El Ideal”, periódico de Anguel G, Castro al igual que “Juventud” de Santiago Oyola.

 “Catacaos Provincia”, periódico de la década del 40.50. Su nombre indica la vieja ambición de este pueblo. José A. Ramos fue su primer director y  Tiburcio S. Dueñas su redactor.

 “El Autonomista”, también de carácter zonal, de Juan Ubillús A.

 “El Eco de Catacaos” del educador Artemio Requena Castro, La dirección pasó después a Carlos Eduardo Zapata A.

 “El Tallán”. 1966. Tabloide dirigido por el Dr. Domingo Sánchez Cruz. Su Jefe de  Redacción fue Jacobo Cruz Vllegas y su Administrador Rómulo García C.

 “A.L.3” son las extrañas siglas de un semanario que editó Eduardo Martínez P.

 Un destacado periodista que cuenta con abundante obra es el “Pelau” Feijó. Autor de varios libros, entre los que destaca sus “Chilindrinas”, escribió con preferencia en periódicos de nuestra época.

                                SECHURA

 Aunque no se editó ninguna publicación esta secular ciudad enclavada en el desierto piurano, en Lima; los pescadores sechuranos editaron “Amanecer Sechurano” y asesorados por universitarios sechuranos, “El Heraldo”, en Lima, en 1965, por el Centro Sechura.

 

 

                              CARLOS AUGUSTO SALAVERRY

                   Carlos Augusto Salaverry (4.12.1830 La Solana-09.04.1891, París, Francia


                               Los restos del poeta reposan en el Cemnterio de Sullana.

 Una relación de piuranos ilustres no puede ignorar a Carlos Augusto Salaverry, el más destacado y auténtico poeta romántico  del Perú, quien nació en el departamento de Piura el 4 de diciembre de 1830.

 El gran poeta romántico, fue hijo del General don Felipe Santiago Salaverry. Cuando este caudillo militar, que después asumiera el mando supremo del país, viajó a Piura con motivo de la guerra con Colombia, el año 1829, se enamoró perdidamente de una bella dama de La Solana, poblado que se encuentra cerca de la frontera con el  Ecuador y que actualmente pertenece al distrito de Lancones de la provincia de Sullana.

 Salaverry fue un hombre de inquietud agitada por las armas y las letras. No sólo hace fuego el de 2 de mayo de 1866 contra los españoles coloniales, en defensa de la Patria, sino que con su pluma enciende la llama de la poesía. Y así los vemos a los 14 años, formando parte del Batallón Yungay, acantonado en Arequipa, bajo las órdenes del Coronel José Balta Montero, para después verlo en la vieja casona de la calle Piedra, puliendo versos, componiendo dramas y cultivando el periodismo elevado, al servicio de las causas justas.

 Inquieto, generoso y plural, su espíritu se entrega pleno de ternura, en su libro “Albores y Destellos”, editado en el puerto francés de El Havre y dedicado al Presidente Balta en el año 1870.

 Su obra literaria está contenida en “Diamantes y Perlas” (1869) y “Cartas a un ángel” (1871). Y para el teatro compuso “Arturo”, su primer estreno; “Atahualpa o la Conquista del Perú”, “Abel o el pescador americano” y “El Bello Ideal”. En verso: “La escuela de las limeñas”, “El amor y el oro”, “El hombre del siglo XX” y otros.

 

 

 

 

DESARROLLO DEL PERIODISMO EN PIURA

                                       LOS GRANDES DIARIOS

         

                                      “EL TIEMPO”

“El Tiempo” es subdecano del periodismo norteño, pues e “La Industria” de Trujillo el periódico más antiguo de la región. “El Tiempo” de Piura ostenta una rica tradición a lo largo de sus 67 años de esforzada existencia. Historiamos brevemente este período.

 En 1916 el doctor Luis Carranza -distinguido periodista piurano nacido el 31-3-1887 y fallecido tempranamente a los 42 años en 1929- funda este diario de la tarde:

                         “Completamente ajeno a todo compromiso de bandería, sin

                       más norte que hacer una labor sana y sin más aspiración que

                       la de un servicio de informaciones imparcial y verídico”

                       (Primer editorial del 9.3.1916)

 La presentación de “El Tiempo” era impecable para su época; tabloide 27 x 36, en tipo12, blancas, titulares en negra muy llamativos, y con ¡servicio cablegráfico!

 Como redactor figura en sus primeros números A. Eduardo López, y Héctor A. Salazar, como el administrador. Costaba 4 centavos el ejemplar, un sol la suscripción mensual, 10 la anual.

 

                       “No nos conformamos -escribí el doctor Carranza- con el

                       hecho de que en el departamento de Piura, cuya riqueza e

                       e importancia están fuera de duda, no existan diarios  que

                       lleguen a tener siquiera un millar de lectores”

 Las páginas de este diario se ocupan ampliamente de la Primera Gran Guerra Europea, incluía cotidianamente un informativo regional de los principales centros comerciales de entonces. La Huaca, Catacaos, Sullana y Paita; en sus números iniciales trae un artículo sobre “La Mujer Cubana”, y la convocatoria a concurso sobre la vida y obra del pintor Ignacio Merino, así como la lista municipal más adecuada, según el nuevo diario, para las elecciones. Un aviso de un misterioso doctor Benguria promete crecer cejas, pestañas y bigotes por medio de pomadas. Competían con “El Tiempo” en 1916 disputándose el favor de los lectores, “La Revista del Norte”, “El Sol” y “El Deber”.

 El nuevo periódico destacó desde su primera eidicón, al establecer un magnifico servicio de corresponsales en la zona norte. El 8 de febrero editorializa contra la Standard Oil:

  

“…Uno de los más poderosos y temibles trust.

Tenemos ya bastante con la Peruvian Corporation,

la Societé Generale y la amenaza de los prestamistas

para introducir ahora a la Standard Oil”

                       El 31 de mayo de 1916, en Negritos, fuerzas gubernamentales rompehuelgas matan a dos y hieren a siete trabajadores. El Prefecto Julio C. Luna  viola telégrafos y censura boletines; a sangre y fuego aplasta la protesta y mítines en Sechura, Sullana y Catacaos. La sociedad patriótica de trabajadores “8 de octubre” dice:

                                                “En realidad solo existen dos partidos: uno de los

                                                  asesinos y otro de asesinables”

             La huelga se soluciona: no se despedirá a los huelguistas hasta pasados seis meses , se aumentaron 20 centavos y se dan mil soles a los deudos de los caidos en defensa de las fuerzas sindicales.

             “El Tiempo” define la libertad de información, la divisa de la Patria y el clamor proletario. Denuncia el intervencionismo del gobierno yanqui;y así dice en su editorial:

                                              

                                               “La decantada amistad norteamericana debemos

                                               verla en la historia” (28 de Abril).

             “El Tiempo” – con campañas como esta, a favor de la clase trabajadora- se asienta definitivamente en el corazón de los lectores. Hoy “El Tiempo” es el periódico más importante del norte peruano.

            Su Director-Gerente es Víctor M. Helguero Checa y el jefe de Redacción Eduardo Canevaro Ruiz. Cuenta con teletipos, radio, radiofotos y servicios del exterior. Con corresponsalía en  Lima y en todas las provincias de su influencia interconecta la región, desde Tumbes a Chiclayo.

            En “El Tiempo” escriben hoy las más destacadas plumas piuranas. Mantiene un suplemento cultural con la dirección del doctor Manuel Rosas C.

            Por las páginas de este diario han pasado, desplegando su producción, los nombres de Luis Antonio Eguiguren, Federico Helguero Seminario, Manuel Vegas Castillo, Fco. Vegas Seminario, Carlota Ramos de Santolaya, Carlos Robles, Miguel y Antonio Varillas, Juan Antón y Galán, Guillermo Burneo, Juan V. Altuna, Carlos Chávez Sánchez, Teodoro Garcés Negrón, Luis Alberto Sánchez,  Miguel Maticorena Estrada, Elvira Castro de Quirós, Juan José Vega B., Félix Denegri Luna,  Luis Felipe Angell (Sofocleto), José Jiménez Borja,  Juana Matilde Cortés de Beer, Lina Burneo Seminario, Rosa Larrea de Fernández “Lerline”, Carmen Vilela Z., Isabel Kianman, Felipe Cossío del Pomar, Miguel Justino Ramírez, Rodolfo Ramos, Luis Ginocchio, José Estrada Morales, José Albán Ramos, Ofelia Agurto Mejía, Luciola Vise de Ramos, José Montenegro Baca, Carmela Aspillaga Pazos y Marisa Aguirre Nieto.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

                                               “…cuando las ideas de alguien gozan de aprobación, esto

                                               estimula a progresar; si son combativas, esto excita a la

lucha, pero únicamente cuando uno se encuentra solo, gritando entre los indiferentes, que ni lo aprueban ni lo combaten uno se siente como perdido en el medio de una

árida estepa cuyos límites no se divisan y uno no sabe qué

pasos dar·

 

                               LU-SIN

 

 

 

 

                       

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


                                                          “LA INDUSTRIA”

  En el horizonte del periodismo peruano destaca con nítidos fulgores la recia y fecunda personalidad de Don Miguel F. Cerro Guerrero, fundador de la cadena periodística de “La Industria” en Trujillo, Chiclayo y Piura.

 Nacido en Huancabamba (1870), Cerro se graduó de abogado y ejerció la docencia en la Universidad de Trujillo, Peor, más que la abogacía, le cautivaron el periodismo, la agricultura y la política. Civilista, fue parlamentario bajo los gobiernos de Candamo y Pardo representando alternativamente a Trujillo, Huancabamba y Piura. Una de sus últimas actividades políticas -ya entrado en años- fue el valioso apoyo que prestó a Luis A. Flores, el famoso fascista piurano, fundador de la “Unión Revolucionaria” (1946). En agosto de 1905, Cerro adquirió la totalidad de las acciones de “La Industria” de Trujillo, convirtiéndolo en un periódico imprescindible, desde aquella época, para el departamento de La Libertad. Animado por el éxito obtenido, Don Miguel instala en Piura un periódico con el mismo nombre, el 17 de Abril de 1918. “La Industria” pues, paso largamente el medio siglo de vida. Y en 1952 Cerro instaló en Chiclayo, también con el nombre de “La Industria”, otro periódico. La cadena de “La Industria” alcanza así a todo el norte peruano, y en pasada sociedad con Juan Pardo Heeren, llegó a manejar nacionalmente “la Voz” de Huancayo, “El Sol” del Cuzco y “El Pueblo” de Arequipa. El primer director de “la Industria” en su versión piurana se llamó Víctor Sánchez Condemarían, un notario periodista que había dirigido la edición trujillana entr5e los años 1906-1910. “La Industria” de Piura se presentó como un amplio periódico de cuatro páginas, de tamaño standard, que costaba cinco centavos y salía a partir de la tarde.


                           Don Miguel Félix Cerro Guerrero fundador de la cadena periodística La Industria

                                    

 En su número inicial publica interesantes datos sobre el mismo diario, arranca una tenaz campaña contra el   bandolerismo que asolaba la región, y comenta con seriedad y justicia la distribución presupuestal del Estado en el departamento.

 Rápidamente “La Industria” de Piura se impuso como periódico serio, de tipografía uniforme y sin estridencias, con comentarios mesurados, poco amigo de graficar noticias y escándalos. Este fue el sentir periodístico de Miguel F. Cerro: hacer un diario respetuoso y respetable, línea que siempre supo mantener impoluta.

 Han dirigido “La Industria” a lo largo de un medio siglo de existencia piurana, destacados periodistas como el Dr. Guillermo Gullman Lapouble, Francisco Pérez Treviño (que polemizara ardorosamente con “El Tiempo”) Raúl Fernández Amunátegui, Jorge Larrea Riofrío, Pedro del Pino Fajardo, Augusto Cevallos Timoteo, ( que también dirigió “La Nación”  de Trujillo), Jorge Moscol Urbina (excelente columnista), Luis Ginocchio Feijoo (humanista por excelencia, que publicó durante muchos años la le´´ida columna cultural “Al margen de la noticia”)

 Mas el conductor fundamental de “La Industria” ha sido -indiscutiblemente- el ilustre huancabambino-aprista y profesor de lenguaje- Néstor S. Martos, quien estuvo más de 20 años al frente del periódico. Martos elevó el nivel del diario lo prestigió y lo categorizó.

 Junto con el poeta José Eulogio Garrido -tío de Martos y director de “La Industria” de Trujillo otros 20 años- y Miguel F Cerro, conforman el trío más notable de huancabambinos de este siglo.

 En 1936, Don Miguel F. Cerro enfrentaba serios problemas económicos derivados de algunos fracasos agrícolas, como consecuencia de la sequía en sus sedientas tierras de la hacienda “La Constancia”, en el valle del Bajo Piura, ganadas al desierto a base de esfuerzo. Agobiado por las deudas. Cerro se vio obligado a vender “La Industria” de Piura al magnate Federico Bolognesi. Pero no pudo resignarse: recuperado monetariamente, Cerro asumió diez años después, y para siempre, el timón del periódico. Alrededor de Cerro se ha forjado toda una certera leyenda  de hombre de acción: minucioso, exigente, que alternaba la vigilancia del rozo algodonero con la producción de sus serenos, ponderados editoriales escritos a mano y supervigilados por el mismo en su impresión.

                                              

                                               “Don Miguel fue, sin duda, un reformador. Y si para él

                                              No era tabú hablar de la reforma agraria, ni siquiera 

                                              hubiera extrañado el lema “La tierra para el que la

                                              trabaja”. Porque pocos trabajaron como él, ni la

                                              amaron tanto” (Elmer Núñez)                                          

        Hasta 1956 Cerro figuró como director nominal de “La Industria”. Pero ya en enero de ese año aparece en el directorio el nombre del periodista Elmer Núñez Reaño. Con experiencia de “La Nación” de Trujillo y en “La Prensa” de Lima, este destacado comentarista político (su columna “Puntos Suspensivos…” era la más leída en Piura. Luchó arduamente por sacar adelante el periódico, rezagado por su inferioridad técnica, sin fotograbadora y careciendo de los modernos elementos de impresión de los que hacía gala “El tiempo”. La política independiente, ni de grupo ni de clase que Núñez supo imprimirle, hizo que “La Industria” mantuviera su sitio de diario de mayor crédito departamental. Claro que sus tirajes  cercano a los 15 mil ejemplares en su mejor época se habían reducido, y era casi un periódico a base de suscriptores, pero aun así conservó su señorío, su calidad frente a toda prueba y competencia.

             A la muerte de Don Miguel, pasó a comandar la cadena de diarios su hijo el diplomático Vicente Cerro Cebrián. También de innata vocación periodística y con el mismo celo que su padre, el embajador Cerro Cebrián forjó “La Industria” acorde con las nuevas épocas, ayudándolo en la tarea directriz el marino Alfonso Burga Tello, apoderado de la empresa.

             “La Industria” de Piura continuó hasta la década del setenta como diario de tamaño standard, y con ocho amplias páginas. Elmer Núñez Reaño, su director hasta el final, se enorgullece de haber publicado, celebrando el cincuentenario, una magnifica edición impresa en offset en “La Industria” de Trujillo. Fue en “La Industria” de Piura el mejor periódico local editado en todos los tiempos. El equipo del diario piurano se complementaba con don Mariano Castillo como administrador y Landelino Bravo en la jefatura de redacción. Trabajaron también allí Raúl Díaz, Mario Salcedo (con su leída columna “En Secreto”) y como corresponsales destacaron Neptalí Quiroga (en Talara) Marco Miñan, Héctor Chapilliquén y Carmela Zapata Mendoza, la destacada periodista que firma como “Sullanerita”

             Los domingos “La Industria” distribuía con la edición local un ameno “Suplemento Familiar” editado en Trujillo, instaurando en nuestra región este tipo de suplementos.

            Mario Vargas Llosa, periodista  de La Industria (1952)

              Mario Vargas Llosa en la UNP. Efusivo abrazo al periodista Miguel Godos Curay docente de la Escuela de Comunicación Social de la UNP:



De abril a diciembre de 1952 trabajó en el diario como redactor el entonces adolescente Mario Vargas Llosa, cuando cursaba el quinto año de secundaria en el Colegio San Miguel de Piura.[2][3]​ Había venido con cartas de recomendación desde Lima, donde había laborado previamente en el diario La Crónica. Según cuenta el mismo escritor, fue en Piura donde le nació la pasión por la labor periodística, que intercalaba con los estudios colegiales. También describió de manera pintoresca al dueño del diario, Miguel F. Cerro Guerrero, que por entonces era un anciano de 80 años:[4]

Era un viejecito menudo, un pedacito de hombre con la cara requemada por la intemperie, cubierta de mil arrugas, en la que unos ojos vivos e inquietos traslucían su indomable energía. Tenía tres diarios de provincias —La Industria de Piura, de Chiclayo y de Trujillo—, que dirigía desde su casita piurana, con mano enérgica, y un fundo algodonero, en el rumbo de Catacaos, que iba a vigilar personalmente en una mula remolona y tan antigua como él. Avanzaba en ella con toda prosa por el centro de la calle, camino al Puente Viejo, desinteresado de automóviles y peatones. Hacía una escala en el local de La Industria, en la calle Lima, en cuyo patio con rejas irrumpía la mula, sin aviso, martirizando las baldosas con sus cascos, para que don Miguel echara una ojeada a los materiales de la redacción. Era un hombre que no se cansaba nunca, que trabajaba hasta durmiendo, al que nadie le metía el dedo a la boca, severo y hasta duro pero de una rectitud que, a quienes trabajábamos a sus órdenes, nos daba seguridad.
El pez en el agua. Memorias.

Vargas Llosa describe también los talleres de impresión como una «reliquia histórica». Las cuatro caras del diario se imprimían mediante el tradicional sistema de tipografía y con una antigua prensa manual, labor toda realizada por un trabajador veterano apellidado Nieves.[5]​ El escritor trabajó en la redacción del diario, junto con otro compañero, de nombre Owen Castillo (que después destacaría como director de diarios populares), y su labor consistió en redactar las noticias locales e internacionales, hacer entrevistas y reportajes; fue autor también de dos columnas —«Buenos Días» y «Campanario»—, una firmada con su nombre y otra con un seudónimo, en las que hacía comentarios de actualidad. Eventualmente hacía publicar sus propios escritos literarios, como un poema titulado «La noche de los desesperados», que ocupó toda una página del diario, y que motivó que Miguel Cerro le reprochara que la edición de ese día pecaba de exuberancia.[6]

Referencias

  1.  Diario El Comercio (2000). «Necrología | Doctor Miguel Cerro». En López Martínez, Héctor, ed. El siglo XX en el Perú a través de El Comercio (1951-1960) 6. Lima: Empresa Editora El Comercio S.A. p. 336. ISBN 9972-617-33-5.
  2.  «Descubren la primera e ignorada crónica de Mario Vargas Llosa sobre Piura publicada en 1952»Noticias 360. 14 de abril de 2025. Consultado el 20 de abril de 2025.
  3.  Gargurevich, 2005, p. 73.
  4.  Vargas Llosa, 2016, p. 248.
  5.  Vargas Llosa, 2016, p. 249.
  6.  Vargas Llosa, 2016, pp. 249-250.

 

 

                                                 “CORREO”

      El diario “Correo” de Piura fue voceado en las calles, al amanecer del 18 de septiembre de 1962. La Empresa Periodística Nacional, con sucursales en Arequipa, Tacna, Huancayo y Lima, propiedad del magnate pesquero Luis Banchero Rossi, instaló “Correo” con gran suceso y publicidad en la región piurana, como atalaya norteña. Con instalaciones modernas en su época y hoy obsoletas, casi destruidas, (tres intertipes, rotoplana, fotograbador y radio) Correo ingresó poseído de fuerza impactadora, explotando la noticia sensacionalista, logrando tirajes que llegaron a los 20 mil ejemplares, un verdadero récord de ayer y hoy.

 Gonzalo Añí fue su primer jefe de redacción, venido de Lima. En su dirección se han tornado sucesivamente, José  Eyzaguirre, Enrique Maticorena Estrada, el abogado, constituyente y hoy diputado del PPC Rafael Vega García hasta 1968. Ese año toma el mando de Correo de Piura un joven de 25 años, Juan Zúñiga Sañudo, hoy alto funcionario del Banco Central de Reserva del Perú.

    Iniciado en “La Prensa” de Lima, Zúñiga llegó de jefe de la sección deportiva, pasando por jefe de informaciones y de redacción. Editó un atractivo y propio suplemento dominical ahora desaparecido, y su columna “Flash” era muy leída por el calificado enfoque de la problemática y de los personajes piuranos que dirigen la cosa pública.

      En julio de 1966 “Correo” pasó a tabloide standard de ocho páginas, forzado por razones económicas. Mas se siguió caracterizando por sus informaciones de texto corto,ágil diagramado, tipo “Daily Mirror”. Las campañas que ha librado “Correo” a grandes titulares plantean la industrialización del departamento, la tecnificación de la agricultura y la consecución del Proyecto Integral de Irrigación de los ríos Chira-Piura.

                  En 1967 el diario intentó llegar mediante la edición de páginas especiales a Chiclayo, abandonando al año siguiente ese propósito. Desde enero de 1968 editó “La Tarde”, el único vespertino piurano, tabloide de 12 páginas, que también tuvo que cerrar por el mercado reducido. Evaristo Lozada fue el jefe de redacción del fenecido “La Tarde” especializado en columnas como “Teleobjetivo deportivo” de David Espinoza que era muy leída. “Correo” ha tenido una activa vida sindical, con un sindicato de trabajadores fuerte, pero sus reclamos salariales y huelgas han fracasado al imprimirse el periódico en la central de Lima, en tales emergencias,

              La plana de redacción de mayor categoría en “Correo” estaba integrada por Benjamín Adanaqué, Oswaldo Campos Morales, Alfredo Cavero (Deportes), Maruja Zúñiga (sociales), L. Chapilliquén, José Ramírez Ruiz, Manuel Vidarte y su corresponsal en Sullana , el serio articulista Hugo Villaseca Morán.

                  En “Correo” escribió algún tiempo el destacado humorista paiteño “Sofocleto”. En la actualidad el periódico ha venido a menos, por el descuido a que lo sometió durante años su central limeña. Por ello le ha valido el calificativo (no compartido plenamente por nosotros) de “diario a control remoto”, pues “Correo” daba poca cabida  a intelectuales locales.

             “Correo” mantiene considerable presencia en los sectores populares de Piura y Tumbes, debido al estilo de destacar las  noticias. Es de todas maneras un buen diario, periodísticamente hablando. Lo dirige Renán Estrada Távara, periodista sullanero, y en su plana de redacción hay una nueva generación de periodistas entre los que destaca Miguel Godos Curay.

 


              Lanzamiento de la edición de CORREO de Piura el 18.09.1962

 

 

 

                 Luis Bancchero Rossi ( Tacna, 11.10.1929- Chaclacayo, 1.01.1972).                                    Empresario pesquero que dió un decidido impulso al periodismo provinciano.

  

 

EL PERIODISMO EN LAS PROVINCIAS DE PIURA

          (por orden alfabético)

  

EL PERIODISMO EN AYABACA

            El más ilustre de los ayabaquinos es Hildebrando Castro Pozo, fundador del Partido Socialista, parlamentario, que publicara “Celajes de la Sierra”, “Renuevo de Peruanidad”, “Nuestra comunidad indígena”, “Del ayllu al cooperativismo socialista” y “El Yanaconaje en las haciendas de Piura” (1947)

             “la Linterna” es el único periódico, que tenemos noticias ha sido editado en esta serrana provincia. Por los años treinta. Don Benjamín Flores adquirió una pequeña imprenta en Lima, e imbuido de ideales, editó, escribió el pequeño periódico “La Linterna”.

             Este seminario no resistió durante mucho tiempo el cerco del gamonalismo, que asfixiaba esta olvidada circunscripción. El hijo de Benjamín Flores, el distinguido abogados Benjamín Flores Burneo, colaboró en “La Industria” de Piura, mediante inteligentes ensayos en los que enfocaba la realidad agrícola del departamento de Piura. Posteriormente, el doctor Flores Burneo ha escrito en “La Prensa”., “El Comercio” y “El Observador” de Lima.

 

EL PERIODISMO EN MORROPON, CHULUCANAS

 “La Provincia” es el más importante periódico que, en 1960, editó Gilberto Miranda Alburqueque en Chulucanas. Su existencia se prolongó durante 4 años, cerrando por falta de medios económicos. En julio de 1960, el entonces diputado Hernández Pasapera intentó cerrar este periódico, protestando el diarismo departamental. Hugo Villaseca escribió en su columna de El Norte” de Sullana:

 

                                    “El amordazamiento es síntoma de la sinrazón, y

                                   evidentemente Pasapera al pretender acallar a un diario está

                                   revelando que no tiene razón alguna a su favor. Por más que

                                   sea diputado, él no va a definir el cierre de un periódico”

                                   (13.7.60)

             En el año 1956, el señor Eduardo Montenegro Baca, publicó “El Progreso”, periódico que ha tenido una difícil existencia.

            Jorge Benites presidió con éxito el Círculo de Periodistas de Chulucanas, integrado en mayoría por corresponsales.

            Carlos Espinoza León es un escritor chulucanense que expresa en sus “Cuentos de Piura” estampas telúricas del Alto Piura.

 

 

EL PERIODISMO EN HUANCABAMBA

 

            El primer periódico huancabambino data del siglo pasado. El maestro cuencano (Ecuador) don Miguel Piedra escribió en 1887 “El Átomo”. Decimos escribió en el sentido literal, pues el periódico era manuscrito por su autor. Posteriormente en Piura, en donde don Miguel Piedtra ejerció el magisterio muchos años, reapareció editado en la imprenta Ramos, “El Tiempo” es otro periódico huancabambino manuscrito por Nicanor Ubillús, por la misma época.

             “El Progreso”, 1908, editado en una pequeña imprenta de Samuel Martos Cruzado, padre del notable periodista Néstor S. Martos y abuelo de Marco Martos, periodista también en Lima, director de “El diario de Marka” y fino poeta ya consagrado.

             La imprentita de Martos pasó a propiedad de Manuel José Carrasco, quien publicó semanalmente “El Comercio”. Reapareció este periódico en 1930 y 1934, bajo la dirección del Dr. Daniel Vidarte.

            “La voz de Huancabamba” fue un quincenario político editado en Lima, para apoyar la candidatura del general Pedro Muñiz a  una senaduría.

 

Revistas huancabambinas

               “Cordillera”.1942. Editada en Lima por Edmundo Cornejo y M. Pacheco.

             “Rumitana”. Vocero del Centro Social Provincial de Huancabamba  en Lima, es una revista mimeografiada que edita Edmundo Cornejo Ubillús. Importante y solitaria defensora d esa olvidada zona, hasta 1982 se habían editado 19 números.

             “El Progreso”, Julio de 1958. Publicada por Néstor S. Martos en Piura para la Asociación Huancabambina. Se editaron nueve números hasta 1969, bajo el admonitivo de “Huancabamba, levántate y anda” 

 CANCHAQUE

           “La Voz de la Juventud” fue publicado en este distrito huancabambino  de bellos paisajes, el 27 de enero de 1930, por exalumnos del colegio San Miguel.

 HUARMACA

             “El Gavilán” con cinco números,1960, fue publicado por Samuel Morante Pacheco, presidente de la asociación capitalina de los oriundos de este pueblo serrano. En Noviembre del 60 imprimió “Liberación”.

 

EL PERIODISMO EN PAITA

 

  Este puerto ostenta una antigua tradición periodística.

            “El Instructor”. 1862. Antiguo periódico dirigido por José Garrido

 “El Eco de Paita”. 1863-1884 -dirigido por el mismo José Garrido.

 “El Hado de Paita”. 1864. También inspiración del patriarca Garrido.

 “El Patriota”. 1864

 “La Situación”. 1883.

 “El Fonógrafo” 1889-1891- Del periodista Benjamín García,

 “El Constitucional”. Editado por B. García. Redactor Julio O.  Reyes.

 “El Faro de Paita”, que salió en tres épocas, la última en 1911.

 “El Rector”. Redactado por Dario S. Rubio. Editor José Tomás Coloma.

 “El Alba” del mismo Rubio. Redacto fue Alejandro García Cortez.

 “El Siglo XX” y “El Independiente”, d Eleazar A. Sánchez.

 “La Reforma” aparecida en 1900, de Gil Antonio García.

 “El Mosquito”.1906.  Redactado por Florentino Alcorta. Satírico.

 “El Microbio”, “La Sanción” y “Frases y disfraces” fueron periódicos de corta

Aparición.

 “El Comercio” fue un periódico paiteño homónimo del limeño, editado y redactado   

por Juan Manuel Lazo.

 “La Voz” 25.11.1906 Editado y redactado por Alejandro y Héctor García Cortez.

Funciona hasta 1909.

 “La Alianza”, lanzada por Enrique García en 1909.

 “El Progreso” 1.6.1906. Dirigido por Daniel L. Castillo. Dura un año.

 “El Morro” 16.6.1906 Trece números. Director: Inocencio P. Lombardozzi y

Bartolome Zapata Acha. Colabora Julio C. Guedes. El 26 de septiembre de 1906

dejó de publicarse.

 “La Prensa Libre” de Francisco Valdez, 1908, Edita G.J del Castillo.

“El Obrero Paiteño”, periódico de avanzada ideológica de corta existencia, a

principios de siglo.

 “El Artesano”. 23 de Julio de 1911. Edita Miguel F. Martínez y redacta Miceno

Carnero Checa. En 1912 es bisemanario y mensuario en 1913. Colaboradores:

Julio Guedes  y Carlos A. Flores.

 “La Igualdad” diario informativo de la tarde, de Fancisco Valdez. Este es el periódico más representativo de Paita. Aparecdo en 1902, prolonga u existencia por 40 años. Tabloide de 4 páginas dedica la primera a avisos oficiales, invitaciones a misas de difuntos y propagandas de remedios extranjeros. Insertó avisos judiciales. En 1913, bastante decaído por la competencia de los diarios de Piura, costaba un real. A manera de broma decían los paiteños: “igual da que salga, como igual da que no salga”.

Garrido y Valdez, son los más destacados periodistas paiteños, sin haber alcanzado la fama de “Sofocleto”, su paisano y el más notable humorista peruano de nuestra época.

 En 1934 aparece “El Centinela”, que auspicia la candidatura de Federico   

A.    Arrese.

En la actualidad no se publica ningún diario en Paita.

 

                          LA HUACA

      “El Orden” del peluquero-zapatero- imprentero Manuel  Cuadra se editó en 1913,

Cuando este distrito alcanzaba  gran auge comercial.


PUEBLO NUEVO DE COLAN

            “El Progresista”. 24 de Junio de 1960. Vocero independiente de la juventud de este antiguo pueblo tallán. Redactor: Joaquín Echeandía S.

 

 

EL PERIODISMO EN TALARA

            “Hechos” fue un esfuerzo periodístico de pequeños empresarios (Reynaldo Moya, Félix Miranda Severino, Jorge Moscol Urbina) que fracasó en 1955 en Negritos. Mario Aguirre Morales fue director de “Hechos” en Talara. La IPC negó toda clase de apoyo a esta publicación que duró muy poco.

             “Masas” vocero del Partido Socialista se edita ocasionalmente.

             “La Voz Parroquial”, publicada por más de 30 años se distribuye gratuitamente

entre los católicos talareños. Edita Mons. L. Pacheco Wilson.

             “Ecos y Noticias”, semanario fundado en 1952 por Julio Rivera Cruz.

          “Liberación”, revista del grupo literario del mismo nombre que tiene en el destacado poeta Emilio Saldarriaga García, su conductor. Sale desde 1956, habiendo cambiado ahora su nombre por el “Poesía”.

             “El Boletín de la IPC” fue un cuadernillo mimeografiado que distribuía gratuitamente esta empresa extranjera. Era director Víctor Miranda.

             “Fanal”. Revista de la IPC, editada a todo lujo en Lima.

          No existe en la actualidad ningún diario en Talara, a pesar de su importancia como ciudad y centro petrolero industrial. La presencia de la IPC impidió durante mucho tiempo toda actividad periodística que no fuera adicta a su línea. Cuando las FF.AA el 9 de octubre de 1968 reivindicó para el Perú el petróleo, la IPC fue expulsada para siempre de Talara.

             El Círculo de Periodistas de Talara se fundó hace 20 años. Han destacado en los puestos directivos Pedro Briceño, Santiago Gallo, Rigoberto Caballero y Raúl Navarro.

 

 

EL PERIODISMO EN SULLANA

           Antigua capital de los Tallanes (Pohechos) y primera ciudad hispana en Sudamérica (San Miguel de Tangarará), Sullana fue elevada a Villa en 1826, por sus servicios prestados a la independencia.

Originariamente fue un caserío de la hacienda Jíbito. Ya en 1850 adquiere la categoría de ciudad. Perteneciente a la provincia de Paita, tenía una población ascendiente a 6,780 habitantes, según el censo de 1876.Hoy tiene 250 mil.

  A comienzos del siglo, Sullana era un floreciente centro comercial en el norte peruano, por su privilegiada ubicación geográfica y fronteriza con el Ecuador. Ni siquiera las asonadas de los bandoleros campesinos, amainaban la prosperidad de los pueblos a las orillas del Chira.

 

LOS ALBORES DEL PERIODISMO SULLANERO

              Una corporación que tomó el nombre de Junta de Imprenta editó el primer periódico de la provincia, en 1902, con el nombre de “La Voz de Sullana”.

             En 1905, don Enrique García funda “La Nueva Provincia”. Sus colaboradores fueron Francisco Valdez, José S. Castillo y José Cabrera. Este periódico se refundió posteriormente en otro llamado “La Actualidad”.

            En 1907, aparece “Vanguardia”, del periodista Numa Pompilio Valderrama de la Reyna. Era un periódico de contenido ideológico de izquierda.

             Los hermanos Pedro, Gaspar y Crisóstomo Merino, en 1910, lanzan el semanario “El Orden”, que editan en la imprenta del último de los citados.

             Por la misma época, el recordado maestro español, don José María Cardó  y Granell, publicó un semanario, al que tituló “El Bien Público”, el mis mo que obtuvo inmediatamente el auspicio del bullente comercio local, “El Bien Público” fue el primer periódico oficial de Sullana.

             La combativa Federación Obrera “Alfonso Ugarte” editó su órgano “El Obrero”. Director del mismo fue el periodista José María Saldarriaga García, quien después colaboró en “El Nacional” hasta 1935.

 

LA ACTUALIDAD, SEMANARIO DE NUEVO ESTILO

              El primer semanario de larga duración en Sullana, fue comenzado a editar en 1910 por Rafael García, y luego por Enrique García. Posteriormente en vista de su éxito, trocóse en bisemanario, tipografiado a doce puntos. Costaba cinco centavos, con taller ubicado en la calle Gálvez 5,frente a la Plaza de Armas.

             “La Actualidad” dedicaba sus primeras y cuarta páginas íntegramente a a anuncios comerciales, y, en sus interiores, noticias del exterior y los sucesos locales y sociales. Por falta de papel, cambió varias veces de formato, al extremo que el  número 115, del año 1912, aparece en tamaño cuaderno.

             Leyendo este periódico hallamos fervientes campañas contra la candidatura de don Manuel Checa Eguiguren, a quien acusaban de ser “enemigo de la creación de la provincia” (Sullana fue elevada a este rango en 1911).

             El estilo ágil y corto -novedoso-  que los García imprimieron a “La Actualidad” captó numerosos suscriptores, los mismos que abonaban mensualmente cuarenta centavos.

 “EL ALBA”

             Para apoyar la campaña electoral de don Miguel Checa Eguiguren y combatir a “La Actualidad”, apareció,  bajo la dirección de Dociteo Espinoza  el semanario “El Alba”, que acusaba al periódico de los García de apelar a la calumnia, el chisme de mal tono y la propaganda insidiosa contra Checa, “y eso, ni es hidalgo ni varonil”  ( “El Alba” de 2.11.1912).

             Era este un periódico semioficial, impreso por Numa P. Valderrama, a 5 ctvs, el ejemplar, en la calle San Martín 4. Publicaba en entregas la novela “La Reina Mártir” del P. Luis Coloma. Defendía acaloradamente a la empresa de agua potable del italiano Caminnati, que era objeto de críticas por su mal servicio. “El Alba” ofrecía cualquier trabajo de imprenta en forma gratuita, modalidad de soborno político que evidenció su inocultada subvención.Y Miguel Checa E. salió diputado. La vida de este periódico fue corta, electorera.

 PERIODICOS DE COMBATE

            “Los Oprimidos” fue el titulo de una publicación semanal del agudo polemista Francisco Lapouble Gil. Con estilo irónico luchó contra las autoridades ineficaces, lo cual le conquistó gran acogida popular. Sin embargo, “Los Oprimidos” dejó de salir al poco tiempo.

             En 1911, terminada la desmovilización del Ejército peruano acantonado en Sullana por el conflicto con el Ecuador, apareció nuevamente la pluma del telegrafista-periodista Numa Pompilio Valderrama de la Reina, dirigiendo esta vez, el semanario “El Látigo”, primer periódico con este nombre en Sullana.

             Es por esta época que Francisco Valdez, el famoso periodista paiteño que publicara durante muchos años en este puerto el diario “La Igualdad”, edita aquí  bajo el seudónimo de “Canchinaria”, el semanario “La Voz del Chira”, que tiene buena acogida y grata aceptación.

             Horacio Tassara fue un culto periodista -muy amigo de Enrique López Albújar-que publicó el semanario eventual “La Provincia”; colaboraban con Tassara jóvenes activos como Alejandro Troyani (con el seudónimo de Trajano), el teniente Pérez Caneto (“Otenac”) y otros.

             No existiendo colegio secundario en Sullana, la juventud viajaba a la capital departamental para continuar sus estudios. Un grupo de sullaneros editaron, inflamados de orgullo provinciano el periódico “La Nueva Provincia”, semanario de los colegiales del “San Miguel” de Piura, dirigido por Miguel Domingo Zapata. Salieron pocas ediciones.

 

PERIODICOS DE LOS AÑOS 20

             “La Voz del Chira” reapareció en 1920 bajo la dirección de Manuel Aguirre Zapata, quien más tarde fue alcalde de la ciudad. Periódico de tipo regionalista, tabloide, vespertino, apoyó al gobierno de Leguía. Incluía en sus páginas artículos del humorista español Julio Camba.

             En 1921, la Confederación Obrera Alfonso Ugarte -siempre combativa- encargó al obrero -periodista José M, Saldarriaga la confección de “El Esfuerzo”, periódico que defendió los intereses mayoritarios del proletariado. Sus campañas se dirigían al mejoramiento salarial de los obreros petroleros, objeto de represiones por parte de las autoridades de entonces.

             La irrupción de nuevas ideologías, como el fascismo y comunismo, en boga en los países europeos, y del aprismo, también se reflejaron en la ciudad de Sullana.

             Los hermanos Miguel S, y Julio Arroyo lanzaron “El Grito del Pueblo”, periódico que en lenguaje fuerte y hasta virulento, atacaba a los detentadores del poder y de la cosa pública.  El comandante Emilio Gordillo, el Dr.  Vegas León y un sargento de apellido Talhuana, confabulados, asaltaron al mando de un piquete de soldados la imprenta de los hermanos Arroyo, extrajeron la máquina impresora y la arrojaron a las fangosas agua del río Chira. Miguel Arroyo fue hecho prisionero y deportado después.

 Al poco tiempo, insurge la primera revista sullanera bajo la dirección de Benjamín Chunga Aguirre, titulada “Optimista”, de clara orientación izquierdista. Colaboraron en la misma las plumas de luchadores sociales como el pedagogo Felipe Adrianzén y Ocaña, Manuel de los Reyes Mendoza, el mayor Agustín Berdellini (que fuera deportado a Quito), los socialistas Manuel I. Cevallos e Hildebrando Castro Pozo,los que fueron objeto de persecución por la expresión de sus ideas.

“EL NACIONAL” DECANO PERIODISTICO

             Aparecido el 21 de octubre de 1923, bajo la conducción y propiedad de Pedro P. Miranda, “El Nacional” ingresa a la palestra periodística acompañado de una pléyade de colaboradores: Enrique García (ya visto en “Actualidad”), José M. Saldarriaga, el RP. Andrés Quevedo, Julio Valdiviezo, Fabio Arrese y Abel Bermeo.

                Semanario dominical, tabloide noticioso y luchador, “El Nacional” ostenta el título de “Decano del Prensa Provincial”. Fue siempre un periódico al servicio de las causas populares, que combatía a los curas, dominantes de las provincias, y a los explotadores de toda laya. Esto le trajo a Miranda la animadversión oficialista. Por tres veces “El Nacional” fue clausurado y reducido a prisión su Director. Inclusive intentaron apropiarse de la imprenta, pero gracias a la decisión y virilidad con que fue defendido no pudieron conseguirlo.

                 Con su lema “Por la libertad, el derecho y la justicia”, Pedro P. Miranda se inició en “El Esfuerzo”, que dirigía Saldarriaga. Bajo el seudónimo “Pobre Negro” publicó por muchos años “La Lorita de la Vecina”, columna de versos festivos de tono socarrón. Por poco tiempo “El nacional” se convirtió en el diario de la mañana. Artífice de este cambio fue el hijo de don Pedro. P; Rogelio Miranda Sandoval (Lupus) quien desde joven trabajara en “La Crónica” de Lima. Ingresaron a colaborar destacados hombres de prensa como Luis Carnero Checa, Hugo Villaseca, Manuel reyes Mendoza, Oril Devoto, Orestes Miranda, Andrés Quevedo Valdiviezo y Julio Baca Ríos. La falta de publicidad y de elementos técnicos como fotograbadora hizo que el diario cerrara sin alcanzar un año siquiera.

             “El Nacional” trono a ser semanario, aunque su aparición se produce, en realidad eventualmente. En las pasadas campañas electorales hizo manifiesto su apoyo al aprismo.

             Pedro M. Miranda fue tronco de una numerosa familia de periodistas. Y casi todos sus hijos continúan la profesión o actividades afines.

 

PERIÓDICOS CON LA VIDA DE LAS ROSAS

            “Honradez y trabajo” vio la luz en 1932, dirigido por el normalista laicista don Francisco Bartolomé Campos, quien era Rector de la “Escuela Moderna”.

             Virtuoso periódico de temas escogidos sobre el desarrollo de la pedagogía, se editaba en el local del Banco de la Nación de la calle San Martín. Su existencia fue efímera.

             El mismo año, recién salido del Colegio san Miguel de Piura y conocedor de la tipografía, Gilberto Miranda A, publicó el semanario “El Escolar” de pequeño formato y abundante en poesías. Gilberto Miranda abandonó la empresa al poco tiempo y fue a Chulucanas a editar el interdiario “La Provincia”.

             Y terminando con la relación de periódicos de los años treinta, llegamos a “El Perú”, semanario de don José María Calle, editado en la imprenta de su propiedad. Clle fue autor de la primera monografía de Sullana. “El Perú” tuvo la vida de las rosas.según expresión del fiado periodista Juan Francisco Vera Gálvez, quien publicó el5.11.1936 en “El Día” una “Ligera reseña de la vida periodística de la Provincia de Sullana” de donde tomamos algunas informaciones de este trabajo.

 LOS PERIODICOS OFICIALES: “EL DIA”

             A la desaparición de “La Voz del Chira”, don Felipe García Figallo, comerciante y representante parlamentario durante varios períodos, formó una empresa periodística que editó “El Día”, vespertino que se publicó durante diecinueve años en Sullana. Er su director el recordado periodista Alfonso Romero Camino. “El Día” -hoja de dos páginas de tamaño standard- fue fundado a mediados de 1925. Traía informaciones de Lima y del extranjero, recibidas por teléfono en ocasiones especiales, y la más de las veces, captadas por radio. Predominaba el tipo de 10 y 12 puntos, blancas, con titulares serios y avisos judiciales. Fue evidente el apoyo a los gobiernos de Leguía y Sánchez Cerro. Y se dice recibía subvención gubernamental.

             Su presentación era pobres y monótona. Contrario al Apra, calificaba a “El tiempo” de Piura de “diario aprista”. A mediados de 1944 “El Día” desapareció paradar paso a “Acción”.

 

“ACCIÓN”

             Fundado el 4 de Noviembre de 1943, y aprovechando las maquinarias de “El Día”. Y siempre bajo la animación económica de don Felioe García Figallo. “Acción” era dirigida por un hombre de mundo: Pedro Miguel Calderón Gallo, quien también fue subprefecto de Sullana.           

             Costaba 20 centavos y tenía tamaño standard, de dos páginas. El periodista español Eugenio Karr y Corona pasó luego a comandar “Acción”. Los sullaneros cuentan que este diario, recibía una subvención mensual de 400 soles, del gobierno de turno y que las noticias eran publicadas previa censura subprefectural. En 1950 apoyó la lista electoral que comandaba García Figallo, despareciendo la hoja a fines de ese año.

 

TRES DIARIOS QUE DURARON POCO

            “El Terruño” fue voceado en Sullana desde agosto de 1954 hasta diciembre del mismo año. Su propietario, el agricultor Bruno Aberásturi. Su local el hoy asiendo de la Liga de Agricultores del Chira, en la calle San Martín. Colaboraron con este diario Sixto Castro Pacheco, J.E. Canevaro Ruiz, el abogado Simón Carrasco Morales, Jaime Benites y el pedagogo Oriol Devoto. Poco después se convirtió en “La República”, que no pasó del mes de enero de 1955.

             “La Opinión” se inició con gran suceso en 1962. El sullanero Guillermo Cruz Olaya, propietario de una cadena de boticas en Lima, quizá con intenciones electoreras trajo maquinaria de Lima y equipo de fotograbados. Tabloide de ocho páginas, trató de imponer una nueva tónica periodística en la provincia. Graves defectos administrativos hicieron que fracasara este periódico. “La Opinión” tuvo la mejorplana de redacción habida en Sullana. Fueron sus directores Hugo Villaseca Morán, Humberto Donayre Moyano (que editó la revista “Caras”), Alvaro Balarezo Vallebuona, y el Dr, Simón Carrasco Morales; jefes de redacción fueron Alfredo Martínez, Marco Correa Chinchay y Ronald Coloma Herrera; Luis Cruz Núñez, Rogelio Miranda Sandoval y David Espinoza también trabajaron en este diario que desapareció en 1963.

 PERIODICOS POLITICOS Y JUVENILES

            “Sullana”, órgano del partido socialista, se publicó en 1960. Su director: Manuel Castillo Montero. Administrador: José A. Carrasco F. Escribían: Melquiades Castillo, H. Castro Pozo, Juan Aldana y Gustavo Moya Espinoza. Se imprimía en Piura, a 4 páginas. Duró un año escaso.

             Entre 1960 y 1962 surgen varios periodiquitos de estudiantes secundarios: “El Chismoso” de Jaime Burneo A y Teodomiro Barreto, “Juventud” de Felipe García Escudero; y “Pregón Juvenil” de Nelson Madrid y el hoy diputado José Carlos Carrasco Távara.

             El caso de mayor importancia periodística acaecido en Sullana, es el de Julio Baca Ríos y su prisión por publicar “El Látigo”. Paiteño (nacido el 28.7.1914) desde su juventud fue periodista obrero, dirigente del sindicato de choferes y de la Confederación “Alfonso Ugarte”. Baca estudió periodismo por correspondencia, escribió en “El Nacional” y durante muchos años editó y dirigió el semanario “El Látigo”; desde el cualcombatió los abusos de las autoridades (el subprefecto confabulado con el parlamentario), las sinecuras  y la corrupción de la administración pública. Cuando Baca solicitó desde las columnas de su periódico la intervención patriótica de las Fuerzas Armadas para acabar con el escandaloso contrabando fronterizo hacia el Ecuador, con la protección cómplice de aduaneros y policías, fue encarcelado y procesado bajo la acusación de “sedición y desacato”.

               Condenado por la Corte de Piura, apeló a la Suprema, la que dicta su fallo el 5 de abril de 1961, en el que mediante dictamen fiscal del doctor Ponce Soldevilla se le absuelve. Con dicha ejecutoria suprema se consagró la libertad de prensa en defensa del interés colectivo, al declarar que no constituye delito de desacato el señalamiento por parte de la prensa de los errores de los funcionarios públicos. El fallo sentó jurisprudencia en la legislación de la prensa peruana.

             Julio Baca fue liberado a los 65 días de cárcel, y conducido en hombros por las calles de Sullana. Su caso adquirió dimensiones nacionales. Posteriormente “El Comercio” de Lima y la Asociación Nacional de Periodistas lo condecoraron como “Héroe de la Libertad de Prensa”, durante el segundo gobierno de Manuel Prado.

             “El Látigo” aparecía en tamaño cuaderno, tipo 6, a ocho páginas. Su lema: “Ante todo la verdad”. Dejó de existir en 1962 por falta de imprenta propia. Lo escribía en su integridad Baca Ríos, quien luego presidió el Círculo de Periodistas  de Sullana y fue alcalde de la ciudad durante el gobierno militar,

 

“A B C”

            En 1955 llegó como profesor a la GUE Salaverry Juan Ponce Vidal. Huanuqueño, abogado, realizó una proficua labor intelectual en Sullana.

             En colaboración con los alumnos, editó el primer “Survey de Sullana y posteriormente otro libro que recogía sus crónicas periodísticas.

             En 1958, Ponce Vidal se lanzó a una aventura periodística: el hebdomadario “ABC”, en el que hacía derroche de talento y esfuerzo. Lamentablemente, por falta de imprenta propia, dejó de aparecer. Ponce Vidal radicó luego en su tierra natal, donde edita  “La Semana” de Huánuco, pero en Sullana será recordado siempre con admiración, pues nadie como él realizó en tan poco tiempo estudios tan profundos de la problemática sullanera, editó dos libros sobre la provincia y reivindicó al poeta Carlos A. Salaverry, cuyos retos mortales fueron traídos desde Francia para descansar en el camposanto chirense, por mediación del diputado Luis Carnero Checa.

  

 

“EL NORTE”

En la misma imprenta y local (Calle Bolívar) donde funcionara “Acción”, apareció “El Norte”, en la mañana del 2 de octubre de 1950. Lleva pues 32 años  de publicación ininterrumpida. Es una publicación de cuatro páginas tamaño standard a seis columnas por página y con servicio informativo local, nacional y del extranjero (captadas las noticias del exterior por radio), publica avisos judiciales, crónica social, guía prpfesional y cines.

Conserva una línea independiente y moderada, pero se destaca por la serena defensa, no exenta de calor, de los intereses locales y de las provincias bañadas por el Chira: Sullana, Paita y Talara, que representaron en  un  tiempo la esfera de influencia de “El Norte”.

Fue su director el pedagogo y economista don Reynaldo Moya Espinoza. Durante quince años, Moya escribió diariamente el editorial de “El Norte”. Eran crónicas amplias, sesudas en las que con mesura sugería las soluciones a los problemas locales o enjuiciaba alturadamente cuestiones del país o del extranjero. Los editoriales de “El Norte” eran una cotidiana cátedra de lo que debe ser el periodismo imparcial y honesto al servicio de la colectividad. Al hacerse cargo de la dirección de la GUE Salaverry, Moya dejó de escribir en “El Norte”, apareciendo, luego sus editoriales en forma ocasional.

Como jefe de redacción se han desempeñado Félix Miranda Severino, con título profesional expedido por el Instituto Bausate y Meza; Orestes Miranda Pacora, con estudios de periodismo en la Universidad Católica y que labora hoy en “La Crónica” de Lima y Eleodoro Terán Tello, pedagogo, su actual director. En “El Norte” se han forjado la mayor parte de los periodistas sullaneros que laboran en publicaciones de Piura y Lima: Pablo Cruz Arrunátegui, se inició como tipógrafo de “El Día”, fue transferido a “Acción· y llegó a ser jefe de redacción de “El Norte” (escribía la columna “Puntadas” con el seudónimo de “Cronista X”; tuvo destacada actuación como presidente del Congreso de la FPP en Piura, en 1965. En la actualidad es director de Radio Sullana y redactor principal de “El Tiempo” de Piura.

Hugo Villaseca Morán publicó la columna “4 Cosas” durante varios años. Fue corresponsal de “La Prensa” de Lima y se caracteriza por su discutido, pero honesto enfoque de la problemática chirense.  Se han formado también en “El Norte” Alfredo Martínez ( en “La Prensa” hoy), Ronald Coloma Herrera ( que fue jefe de redacción de “Ojo” y “Correo”), Rollin Carrión y Sergio Córdova.

Fue su editor el economista Renán Estrada Távara , hoy director de “Correo” de Piura.

“El Norte” se debate en la actualidad en una lenta agonía, siendo quizá el  único  periódico del Perú que se compone a mano, con tipo de plomo y madera.

 REVISTAS DE SULLANA

            “Optimista”, de Benjamín Chunga Aguirre, revista de izquierda. 1930.

           “Tierra y Agua” dirigida por Félix Miranda Severino, enfocaba problemas agrarios piuranos a la luz de la ideología aprista. Se publicaron diez números. Como administrador figuró Francisco Acha V.

 “Horizontes”, órgano del Colegio Nacional de Varones. Un solo número, el 25 de diciembre de 1946, impresa en Scheuch, Lima, con 90 páginas. Director: Benjamín Corvacho, quien había escrito en “El Comercio”, Jefe de Redacción: Agustín Cuya. Trae colaboraciones de Emilio Mosocol, E. Campos Pallete, Andrés Quevedo Valdiviezo. Avier Prieto Morla, Oscar Farfán B; Agustín Gallo Seminario, Dr. Benjamín Zapata y P. Dañobeitia. Abunda en fotos y contiene artículos históricos y poemas.

 “Revista 4”, un solo número, en 1956. Dirigida por el Dr. Luis Cruz Merino, enfoca la problemática sullanense. Colaboró Hugo Villaseca, Luis Carnero Checa, etc, Su desaparición fue sentida, pues era de calidad.

 “ACIS”, revista de la Asociación de Comerciantes e Industriales. Editada en “El Tiempo” salieron dos números, el 4.11.64 y 24.12.66. La dirigió Carlos Talavera.

 “Voces Capullanas”.1957. Directora Raquel Barreto Vilela. 36 páginas.

 “Las Capullanas” 1964-65. Directora Alicia Obando. 80 páginas, Imprenta Calero.

 “Anuario de la GUE Salaverry” 1958. Director: Artemio Moscol Urbina.

 “El Salaverryno”. 1958-59 Editora Libertad.32 páginas.

 “Vibraciones Salaverrynas” 1966. Escriben Virgilio de Francesh y A Juárez.

 “Cincuentenario” 4.11.61 Editado por el Sindicato de Profesores de Primaria. 58 páginas. Car5átula de F. Bermejo. Contiene “Historia de Sullana” de Guillermo Miranda y escriben Manuel Chinchay, Juan Sánchez, el Dr. Cirilo Espinel y otros profesores. Impresa en Ind. Gráfica. Lima.

 “La Voz del Pensamiento Comercial”, del Instituto Comercial Nº 35. Asesorados por Félix Miranda y Pedro Li Wong.1967.

 “Revista del Colego Santa Ursula” se edita anualmente de tipo escolar.

 “Chira”, revista del Centro Universitario en Sullana. Se editó en 1967. Contiene un palpitante enfoque de los problemas de Sullana escritos por estudiantes de la Universidad de Trujillo.

 “Entre Nosotras”, revista de la asociación “Entre Nosotras”. Se editaba anualmente, a todo lujo y con amplio material fotográfico. Durante doce años se publicó en forma continuada, resultando así una revista con larga trayectoria. Escribían en la misma plumas locales y colaboradores de Piura y Lima. Fue dirigida año tras año por las diferentes presidentas de “Entre Nosotras”.. Pero su animadora principal fue Lola Cruz Merino de Ac, “La Capullana”, fundadora de la institución y representativa escritora sullanera, que destacó como folkloróloga de ambientes costumbristas, habiendo publicado libros de folklore y uno de poesía.

 PUBLICACIONES EN LOS DISTRITOS DE SULLANA

  En Bellavista, distrito urbano de Sullana, el exalcalde socialista Andrés Humberto Crisanto Carmen, publicó en la década del 60 el periódico “Meridiano”, órgano informativo y de opinión de la Municipalidad de Bellavista. Se obsequiaba a los habitantes del distrito, casa por casa, y de este modo la colectividad se enteraba de la labor de sus dirigentes cívicos. La idea de Crisanto mereció felicitación especial del Congreso Nacional de Municipalidades realizado en Chiclayo.

 En Querecotillo, el profesor Manuel Enrique Castro Girón desplegó amplia labor periodística, habiendo publicado el periódico “El Heraldo Raygadino” (18 de Julio de 1968), del colegio “José M. Raygada” de este distrito. Como director figuraba Serafín Mondragón Juárez y como jefe de redacción María Arquímedes Morán.

 Luego se editó la “Revista Raygadina·, en los talleres de la Imp. “El Nacional”, con colaboraciones de los alumnos y del personal docente del plantel querecotillano.

 Aunque no tiene todavía nivel citadino, es digno de destacar que la Colonización “San Lorenzo”, en las cercanías de Sullana, ha contado con varias publicaciones, lamentablemente desaparecidas hoy. Así, en 1964, la Asociación de Agricultores y ganaderos de San Lorenzo publicó su vocero, teniendo como director al Ing. Rubén de la Cruz Llanos y de redactores a los Ings. Godofredo García Baca y Julio Monge.

 

 

 

 

                  COMENTARIOS FINALES

 El periodismo en Piura representa la historia de una institución en permanente estado de evolución y progreso, tanto en su aspecto material como em el ideológico.

 Es el espejo donde se refleja la vida piurana a través de los siglos, de sus ciclos evolutivos y de la realización de su acontecer diario. Todo lo que se dice (opina e informa) y también en lo que se silencia; en suma, toda la miseria y grandeza de Piura, de sus ciudades y de sus gentes, se hallan indelebles en las páginas escritas de sus múltiples publicaciones.

 Tomando el significado en su sentido más amplio (carece de base sólida la afirmación de que sin imprenta no hay periodismo, pues en la ciencias sociales sabemos distinguir una institución perfeccionada de sus gérmenes primitivos, los chasquis en el presente caso) consideramos que el periodismo en Piura se remonta a la leja a época incaicae, y a la cultura tallán, que floreciera en los que hoy es el departamento de Piura, Tumbes y extremo sur del Ecuador.

 Los Cronistas de la Conquista, “periodistas sin periódico”, fueron los primeros en dar a conocer al mundo occidental la Región Tallán. Sin embargo, la auroral tinta de imprenta piurana ha de aparecer siete años después de proclamada la Independencia del Perú, con “El Botafuego” (1828). A través de todas sus épocas el periodismo piurano se ha desenvuelto como “hazaña y gesto de libertad”.

 Mientras que el periodismo del siglo diecinueve en Piura se caracteriza por su tono panfletario y reducido tiraje, en este siglo -sin que hayan desaparecido totalmente los defectos de la anterior centuria- la presencia del escritor Enrique López Albújar, quien desde “El Amigo del Pueblo” inicia una tónica periodística antifeudal y de apoyo al sector explotado, marca la acentuación del periodismo de tipo político e idológico.

 “El Tiempo” (1916), “La Industria” (1918) y “Correo” (1962) son los tres  grandes diarios de Piura, técnicamente a la par con los mejores diarios del resto del Perú, con tirajes que oscilan entre los diez mil y veinte mil ejemplares diarios. De los dos últimos nombrados –“La Industria” desapareció en 1974- hemos de señalar que se trata de empresas asentadas en Piura, pertenecientes a las cadenas diarísticas de la familia Cerro y Banchero-Agois; “El Tiempo” sí es un diario auténticamente piurano, de marcada tendencia a la defensa de los intereses agrarios.

 Es importante anotar que en la década del 50 se editaban cuatro diarios en la capital departamental. Y que hoy sólo se publican dos. Significa que  ha triunfado -como en el resto del mundo- la concepción del periodismo como gran empresa. Pero esto no ha redundado en la mejora económica de los hombres que trabajan en las empresas periodísticas, pues sus salarios apenas superan el sueldo mínimo, y las corresponsalías de los diarios limeños son mal pagadas, con cifras que no corresponden a un profesional, lo cual redunda negativamente, La influencia y difusión de “El Tiempo” se extiende hasta el departamento de Lambayeque, quien junto con “Correo” de Piura copa a la masa lectora del departamento de Tumbes, que no cuenta con ningún diario. Piura es el faro periodístico del Norte  peruano.

 “El Norte” es el único diario que se edita en las provincias de Piura, contando Sullana con publicación regular desde hace medio siglo. Los intentos de implantar periódicos en el resto de las provincias piuranas fracasaron por la pequeñez de la empresas periodísticas y por la eficiencia informativa de los diarios ditados en la capital departamental, servidos por una pertinaz plana de corresponsales, mal pagados la gran mayoría.

 La Ley de Profesionalización del Periodista -dada durante el primer gobierno del Presidente Belaúnde (Ley 15630, del 28 de Setiembre de 1965) benefició a una veintena de personas en Piura, algunas de las cuales no ejercen realmente funciones periodísticas. Tanto la FPP, y más la ANP, prodigaron afiliaciones para la obtención de los títulos sin un examen detenido y necesario. Esta afirmación es de más triste comprobación en otras circunscripciones del país.

 Prestigio y consideración social son las consecuencias positivas para los periodistas, obtenidas mediante Ley 15630. No así en el aspecto económico, que dista de ser satisfactorio. La colegiación de los periodistas ha venido a cumplir con otra necesidad del gremio, para cuidar la orientación ética y los excesos de sus colegiados, así como para velar en la defensa gremial y mejoramiento de la condición social  y económica del comunicador social.

 El funcionamiento de la Universidad de Piura del Programa de Ciencias de la Información, constituye el principal hito pedagógico que señala la desaparición del empirismo periodístico, para reemplazarlo por la formación académica y la profesionalización del comunicador social.

 El estímulo a la prensa provinciana (cada ciudad debe contar con sus propias publicaciones) debe ser iniciativa pública y privada. En la “prensa chica” (radioemisoras, semanarios, revistas) reside el germen para el impulso a las grandes transformaciones que son reclamadas por las mayorías nacionales.