lunes, 9 de enero de 2023

DISCURSO CONMEMORATIVO DEL BICENTÉSIMO SEGUNDO ANIVERSARIO DEL GRITO LIBERTARIO DE PIURA

Por: Miguel Godos Curay

Universidad Nacional de Piura

MIguel Gerónimo Seminario y Jaime


Piura, es el único rincón del Perú en donde el sol nunca se devalúa, porque hay sol todo el año, la chicha nunca se evapora y la amistad nunca se extingue. Un pueblo que se nutre de su pasado es un pueblo que tiene futuro. Y es un pueblo que asume con tenacidad su presente. Piura es Grau el epónimo almirante, pero también la retina encandilada de Merino, el sentido pleno de la justicia en un tribuno como Ignacio Escudero, una apuesta por la educación en Luciano Castillo, el socialista confeso que creó su universidad y el martirio en Paredes Maceda y Ramos Plata. Piura galvanizada contra los diluvios. Tus hijos, tus churres, tus jóvenes, tus mujeres, tus ancianos evocan hoy el Bicentésimo segundo aniversario de la Independencia de San Miguel de Piura.

Piura en el momento previo a la independencia tiene 44,497 habitantes, distribuidos en 23 poblaciones, grandes y pequeñas, tiene 58 haciendas de magnitud feudal. La mayor parte de la población es india y mestiza a los que se suman pardos libres de las vegas de Morropón, Tangarará, la Chira, y el Arenal que superan al número de criollos. San Miguel del Villar de Piura tiene 7,203  pobladores entre  españoles afincados desde la conquista, mestizos e indios de la Parroquia de San Sebastián.

El 4 de junio de 1812 los indígenas de Huarmaca encabezados por el oficial y alcalde de españoles de Huancabamba Silvestre Adrianzén y Francisco García iniciaron una protesta oponiéndose al pago del diezmo y la gruesa. A esta demanda se adhirieron los pueblos de Huancabamba, Sóndor, Sondorillo y los pueblos aledaños. El 9 de noviembre de 1812 las cortes de España abolieron las mitas y servicios personales de los indios. La medida fue interpretada como un acto de justicia acatándose sin reparos lo que dejó malparadas a las autoridades españolas locales.

A fines del siglo XVIII según el informe de Lecuanda tiene 44,497 habitantes distribuidos en 23 poblaciones de su vasto territorio. Existían 58 haciendas de magnitud feudal, algunos poblados a lo largo de los caminos para aprovisionar a los trajinantes. La población mayoritaria era india y mestiza a la que sumaban  pardos libres y mulatos en las vegas de Morropón. San Miguel del Villar de Piura tenía 7.203 habitantes entre  sus vecinos había españoles afincados desde los tiempos de la conquista y numerosos indios de la parroquia de San Sebastián al sur de la ciudad.

La economía de la Intendencia se sostenía  con el comercio del algodón, pescado seco salado provisto por Colán y Sechura. También  la venta de mulas para  los arrieros consideradas las más finas del Perú. No faltaban los hatos de cabras que también abastecían de sebo a las jabonerías, apreciada era la brea de Amotape para el calafateo de los navíos. También se comerciaba quina procedente de Huancabamba y Loja que era apreciada contra el paludismo y sogas, drizas y cabuyas de confección artesanal.

La Constitución de Cádiz se acató en Piura

El 31 de diciembre de 1812 José Mechato, Cacique de Catacaos, juró la Constitución de Cádiz. La constitución gaditana consideraba no sólo españoles a los nacidos en la península sino también a los nacidos en América incluyendo a los indios. Esta extensión de la nacionalidad sin distingos en una sociedad estamental, con castas y clases fue interpretada como un terremoto social. Para muchos el comienzo del fin.

Entre 1817 a 1820, la franja litoral de Piura, perdió su tranquilidad por la incursión y acoso de insurreccionistas como Guillermo Brown quien se enfrentó al propio Virrey Abascal. Paita, era presa de terrible temor a tal extremo que los vecinos y principales se trasladaron a Piura y poblaciones ribereñas del Chira abandonando el puerto. Los mismos temores se vivían en Tumbes. Los vecinos leales al rey temían por sus pertenencias. El Virrey dispuso la presencia en Paita del coronel Juan Antonio Monet con 236 hombres. En 1815 la Junta Superior de Lima advierte que toda la costa peruana está inundada de piratas protegidos por los insurgentes de Buenos Aires. Por este motivo se prohibió el fondeo en puerto de los balleneros ingleses y norteamericanos.

La víspera de la libertad es tiempo de espionaje. En 1818 José Fernández Paredes, bautizado como “Casio” espía del General san Martín daba cuenta que la población del norte del Perú y en especial la de San Miguel de Piura estaba mayoritariamente decidida por la causa de la libertad y era el momento, preciso. Piura se conmocionó cuando un domingo de septiembre en la puerta de la Catedral se fijó un pasquín con propaganda subversiva de Santa Fe.

De este hecho se responsabilizó al cura de Amotape José Mercedes Espinoza. Por este motivo el 29 de abril de 1819 el Obispo de Trujillo dispuso al vicario Tomás Diéguez recoja todos los libelos insidiosos que circulen por la diócesis. Audaz al extremo fue el cura de Cumbicus don Eusebio Carnero que conforme a las disposiciones del Rey y la constitución repartió las tierras sobrantes entre los indios y suprimió la pena de azotes. Periódicos insurgentes como “El Español Constitucional” circulaban en Piura.

La incursión de Cochrane en 1819

El 13 de abril 1819 Cochrane incursionó en Paita y la abandonó el 18 después de saquearlo totalmente y con rico botín a bordo. Días después fue saqueada Sechura. Motines se producen en Catacaos, Chalaco. En diciembre de 1820 los hacendados de Piura se negaron a pagar alcabalas argumentando que sus mercancías tenían que transportarse por tierra hasta Lima. En Piura también se recibió el breve  apostólico “Etsi Longissimo Terrarum” del Papa Pio V que amonestaba a los obispos la fidelidad y obediencia debida al rey de España.

En 1820 el Partido de Piura debido vivía una verdadera conmoción política. El intenso tráfico comercial con la independizada provincia de Guayaquil, el intercambio con Loja y Cuenca por el Macará, y el comercio de arrieraje con Lambayeque vivía, provocó un genuino contagio de fervor revolucionario e independentista.

Tras esta afirmación separatista hay en el pueblo una viva esperanza en una vida mejor. Sostiene José Agustín de la Puente y Candamo, “que no se puede entender a la Independencia, sino se atiende primero a la circunstancia de incertidumbre, de gran vacilación, de grandes transformaciones y cambios que se opera en el mundo occidental y en el Perú a finales del XVIII y advenimiento del XIX.”

Las familias patriotas de Piura

Advierte Leguía y Martínez : entre los piuranos terratenientes, había espíritus patriotas prueba de ello es la adhesión de los León, los Cortés, los Carrasco, los Seminario, los Raygada y los Frías. Entre los Seminario don Jerónimo, entre los León José María y Pedro, alcalde y subdelegado del Partido por ausencia del comandante militar de la plaza don José Valdez, entre los Cortés don Tomás el ciego patriota y entre los Carrasco don Juan José, cuyo domicilio, era un centro de conspiración. Junto a estos precursores mostraron pública adhesión a la causa liberal los trujillanos Manuel Diéguez, don Tomás Diéguez, Cura de Catacaos y Vicario de Piura más tarde obispo de Trujillo, los alcaldes de primera y segunda nominación, don José de Lama y don Nazario García, el síndico procurador don José Manuel López, el futuro coronel don Francisco Vargas Machuca, don Pedro José Torres, el comerciante español Manuel Rejón, el pudiente y próspero comerciante don Manuel Rodríguez, el administrador de correos don Manuel Valle y el amanuense de éste don José María Arellano, cuya relación da cuenta pormenorizada de los acontecimientos de Piura.

Los entusiastas jóvenes paiteños: Eugenio, Buenaventura y José María Raygada este último, comandante militar de Sechura, secundaron inmediatamente el movimiento separatista. Los artesanos como el maestro carpintero don José Antonio Vilela y el zapatero Mariano Mendiburo con su audacia y resolución consumaron con firmeza el pronunciamiento.

Era comandante militar de Piura don José Valdez, comandaba la fuerza militar en la costa norte don Vicente González, que en aquel entonces operaba en Azuay y Loja. El coronel José María Casariego, venido al Perú en 1812 estaba al mando del famoso regimiento Talavera. Casariego, comandaba una fuerza de 600 hombres engrosada en el Partido de Piura, el coronel don Joaquín Germán, era comandante de un escuadrón de Cazadores cuya mitad se encontraba en Lambayeque. Los nobles ricos de Piura y realistas poderosos eran encabezados por el marqués de Salinas don Francisco Javier de Paredes Noriega y Domínguez quien presidía las milicias lugareñas y se comprometió con su amigo Valdez a liquidar todo movimiento a favor de la libertad. Pero la semilla había germinado en lenta maduración y ahora daba frutos.

Los carolinos secundaron la propagación de las proclamas

En Sullana entre los patriotas está Ignacio Sandoval. En Piura había una buena legión de “carolinos” discípulos de Rodríguez de Mendoza y Sánchez Carrión. Piuranos de inteligencias luminosas y corazones volcánicos por la causa de la independencia. Los piuranos, dice Lecuanda: “son muy hábiles y laboriosos, pero tenaces en la defensa de sus fueros: para ello les presta materia la suma afición que tienen al ejercicio de papeles, habiendo producido este país insignes juristas”. En Piura, existía una animosidad favorable y las noticias de la presencia de la escuadra de Cochrane anunciando la expedición del General San Martín eran noticia que se repetía en el mercado y la plaza.

Pero veamos lo que sucedió en Piura. Los pliegos enviados por el marques intendente de Trujillo fueron traídos a Piura por don Luis Ugarte. Según las crónicas los pliegos fueron recibidos a las 10.00 de la mañana del día 3 y fueron entregados inmediatamente al administrador de correos, Manuel del Valle. Inmediatamente se constituyó en casa del alcalde de la ciudad, subdelegado accidental don Pedro León. El amanuense Arellano, por su parte envió la correspondencia que Ugarte traía también para Germán Casariego y la dirigida hacia Sullana para el coronel José Valdez subdelegado propietario de la jurisdicción.

El alcalde convocó inmediatamente a una reunión popular, Casariego desesperado intentó detener la distribución de los pliegos acudiendo al Cuartel El Carmen en donde extrajo las únicas cuatro piezas de artillería y la colocó en las bocacalles de El cuerno y Real con el propósito de amilanar a los piuranos. Mientras tanto en casa del doctor Juan José Carrasco, miembro del ayuntamiento, se invitó a Casariego quien concurrió “aparentando sentimientos de concordia”.

Fue en esas circunstancias en las que don Manuel Diéguez pronunció estas frases tan altivas como esta: “Puede usted, señor coronel, con sus fusiles y cañones, reducir la población a polvo o cenizas; pero, con ello no ganaría usted la mínima gloria, y antes bien se cubrirá de ignominia eterna, sepa que, de todas partes, del infierno mismo, brotarán legiones vengadoras de la sangre de unos ciudadanos, como los de Piura, pacíficos e indefensos”.

Vecinos se congregaron en Convento de San Francisco

Pasadas las 10.00 de la noche se colocaron carteles en las esquinas, en la que se convocaba a reunión, para el día siguiente 4 de enero a las 8.00 de la mañana en el convento supreso de San Francisco. En esta cita solemne se daría lectura pública a los pliegos de Torres Tagle. Con este propósito el vicario Diéguez, ofreció toque de rogativa en todos los templos de la ciudad. Para mover a los jóvenes se comisionó a Eugenio y Buenaventura Raygada, a José María Arellano, José Manuel López a quienes se sumaron el sargento primero de milicias José Antonio Vilela para persuadir a las tropas.

A las 12.00 todos los vecinos y población sen encontraban en San Francisco. No surtieron efecto los gritos de amenaza, castigo y exaltación. En la cita están presentes Germán y Casariego. El alcalde Pedro León consulta a viva voz cómo debe abrirse el pliego. Casariego toma la palabra y dice, en tono desdeñoso, veamos qué es lo que quiere ese Marqués y discutamos que le debemos responder. Diéguez intervino para decir que en esta cita faltan los miembros de la tropa, que también son ciudadanos y que deben venir desarmados a la convocatoria. El pedido es coreado por los concurrentes. La población entusiasmada pide que vengan inmediatamente.

Finalmente, Casariego arrinconado se queda solo y se designan emisarios para que se dirijan a los cuarteles. Para el Carmen, el Marqués de Salinas, don Francisco Javier Fernández de Paredes, para el Cabildo don Miguel Jerónimo Seminario Jaime. La asamblea atenta espera el resultado. Se viven momentos de tensión. Entre vivas patrióticas hacen su ingreso los pelotones de soldados desarmados. Los recién venidos uniformados sonríen frente a las aclamaciones. En esos momentos de tensión y ánimos exaltados los soldados se confunden con la multitud y fraternizan al grito de ¡Viva la libertad!

Casariego y Germán, previendo el desenlace, abandonan el lugar pero son detenidos por el artesano Mariano Mendiburo quien grita enérgicamente: ¡Que no salgan! ¡Que no salgan! A viva voz repetía la asamblea. Los realistas quedan como rehenes bajo la custodia del pueblo. La decisión unánime es la de que el pueblo haga guardia en los cuarteles. Al cuartel del Cabildo se envía a Miguel Jerónimo Seminario y Jaime y al ex delegado José Merino y para el cuartel El Carmen , al Síndico procurador José Manuel López, a Buenaventura Raygada y a Tomás Arellano. El entusiasta fervor patriótico exige la lectura de los pliegos, lo que en efecto realiza Pedro León, la proclama de Torre Tagle invoca a los piuranos imitar el ejemplo de Trujillo. El silencio es hondo. Diéguez toma la palabra e incita el entusiasmo cívico finalmente se escuchan los gritos de ¡Viva la libertad! ¡Viva la independencia!. Las campanas de San Francisco frenéticas dan cuenta del unánime acuerdo.

Miguel Jerónimo Seminario comandante militar patriota

En este momento de fervor se produce una circunstancia infortunada. El Marqués de Salinas Don Francisco Javier Fernández de Paredes introduce entre el gentío al platero Francisco Madrid y al barbero Bauzá, que en estado de ebriedad y a boca de jarro profieren gritos diciendo que morirán por el Rey. Alegando que habiendo opiniones divididas no hay acuerdo. Finalmente fueron acallados por el gentío que hizo escarnio con ellos. Fernández de Paredes fue padre de don Teodoro de los Santos Fernández de Paredes, muerto en Frías a los 21 años y en cuya memoria edificó con su peculio el Cementerio San Teodoro que fue estrenado el 28 de enero 1838.

¡El pueblo ya decidió! se escuchó al unísono. Todo el gentío se dirige al Cabildo para estampar su firma en el acta patriótica. Todos juran la libertad. Inmediatamente se eligen a las nuevas autoridades. Se designa gobernador a Manuel Diéguez y comandante militar de la plaza a Miguel Jerónimo Seminario y Jaime. Se elige a José de Lama y Nazario García como alcaldes para acompañar a Diéguez cuya renuncia no es aceptada quedando así conformada la primera Junta de Gobierno de Piura libre. A las tres de tarde Piura vive su fervor cívico. El personaje del momento es don Miguel Jerónimo Seminario y Jaime que demostró energía y civismo en el sometimiento de la guardia de la cárcel y el cuartel. Fue una jornada cívica impecable y sin derramamiento de sangre y la propia lealtad de las autoridades realistas fue respetada sin el menor ultraje.

Horas más tarde, el cabo, Macario Gómez, en estado de ebriedad, atacó con bayoneta al patriota Tomás Arellano, primer centinela puesto por la patria, hiriéndolo. El hecho exaltó al pueblo. El 5 de enero de 1821 la Junta Gubernativa elegida por el pueblo, expidió un bando, fijando el 6 del mismo mes para la solemne jura de la libertad y la independencia. El día 6 hubo salva de 21 cañonazos, solemne Misa de gracias en la que el pueblo de Piura dio vivas demostraciones de civismo, de cultura y de patriotismo. Piura se adhirió a la causa de la libertad.

Este acto cívico no es una ceremonia ritual para los piuranos. Es la conmemoración de la voluntad soberana de nuestros antepasados que en su momento entendieron que la libertad es un don precioso que hay que preservar.  La libertad, soporte de la democracia nos obliga a construir una Piura de progreso, en donde los niños, los jóvenes y sus madres sean fuente viva de inspiración de las más importantes decisiones del cabildo. Son enormes los desafíos y hoy mismo estamos escribiendo una página de la historia. Señor Alcalde, Señores Regidores, distinguidas autoridades aquí presentes atiendan siempre el clamor del pueblo, la voz del pueblo es la voz de Dios, fuente de justicia y de genuina libertad. ¡Viva Piura! ¡Viva el Perú!

viernes, 9 de diciembre de 2022

EL ESPAÑOL EN PIURA

LINGÜÍSTICA ---

El español en Piura


Martha Luz Hildebrandt Pérez-Treviño-(Chiclín 13.1.1925- Miraflores, Lima,8.12.1922. 

Ensayo de Dialectología Peruana)   Revista de Letras, Universidad Nacional Mayor de San Marcos (Lima)  Vol 15,Nº43 ( Año 1949)

 Léxíco

Al hacer el estudio del vocabulario piurano tomaremos como punto de referencia el de Lima por ser su habla, al igual que la de todas las capitales, considerada normativa dentro del país y porque, dada la fecunda y larga vida del español en América y las grandes diferencias de raza y medio entre los hispanohablantes de ambos continentes, la comparación directa del dialecto piurano con la lengua de Castilla sería, en este caso, artificial e improducente.

El habla popular conserva en Piura voces y acepciones castellanas que no se hallan en Lima. Se ha dicho que los pueblos agricultores son más conservadores en materia de lenguaje que los que se dedican a cualquier otra actividad productiva. Se ha dicho también que el vulgo tiende a conservar las formas lingüísticas desechadas ya por las clases cultas. Lo cierto es que sorprende encontrar en Piura. Muchas palabras castizas correctamente usadas que aún suenan como extrañas en los oídos de un limeño. Y es todavía más interesante comprobar que en ,algunos casos -en que en Piura se usa la palabra castellana propia, en Lima se ha sustituído ésta por un quechuismo. Tal es el caso de "majar" que es en el habla que nos ocupa. un término lleno de vida, mientras en Lima ha sido remplazado desde hace mucho tiempo por el quechuismo "chancar".

1.-Palabras españolas conservadas en el habla de Piura y desusadas en Lima.

ACATO. m. (antic) Cortesía, atención. "Hágale acato", dice el que insiste en invitar aunque sólo sea un sorbo de su "poto" de chicha.

ALFERECIA. f. Cualquier ataque espasmódico, como los producidos por, la fiebre perniciosa y la epilepsia.

ALIÑO. :m. Aderezo, condimento con que se sazona la comida.

ALTEAR. v. tr. (De "alto"). Elevar, levantar, dar mayar altura a una cosa, como un muro, etc. Se usa también en Galicia.

BETA. f. Cuerda para diferentes usos; látigo. "Te voy a echar beta". Se usa en Aragón. En el Ecuador ha dado origen a toda una familia de palabras: betazo, beteada, betear, betiza.

CAIDITA. Añadidura, "yapa", por la inclinación o caída del platillo de la balanza en favor del comprador. "Deme con caidita, pué" dicen las "chinas" en el mercado. En Aragón se usa caída can el mismo sentido de añadidura..

CANDELADA. f. Hoguera, fogata. Se usa en muchos dialectos hispanos.

CANTARILLA. f. Botella o jarra hecha de arcilla.

CARONA. f. Plancha de suela que se pone sobre las jergas de la montura.

COMPAÑA. f. (Antic) Compañía.

COMPAÑON. m. Testículo.

COTILLA. f. (Diminuto de cota). Corpiño interior muy ceñido que usan las "chinas". Es frecuente en el castellano del Siglo de Oro:

" ................ que esto

" ................ que esto de cotilla y nagua

el demonio lo inventó".

(Calderón, "La Dama Duende").

CULERA. f. Remiendo en los pantalones sobre la, parte que cubre las asentaderas.

CHAMIZA. f. Leña muy delgada que se usa para encender el fuego.

DEJURO. adv. Seguramente, de todas maneras. (Del latín "de juro", de derecho).

DEVOTO. m. Santo de la devoción de una persona.

DOBLE. adi. Fuerte. "Ese caballo es doble".

ENSEÑARSE. verb. r. Acostumbrarse en un lugar. "No me enseño aquí".

FIERO, a. adj. (Pron. j i e r o) Feo. "Esa "churre" es fierísima".

FORANO - a. (Antic) Forastero.

GOLPE (de arpa) m. Música de arpa, especialmente en las fiestas.

HECHIZO-- a. adj. Mal hecho, falsificado, imitado. "Ese huaco no es hechizo, es legítimo''.

HORCON. m. Tronco en forma de Y, generalmente de algarrobo, que se coloca en el centro, de la "ramada'' para sostener el techo.

LEAL. m. Por antonomasia, el perro. "Están ladrando los leales".

MAJAR. verb. Triturar, machacar, "chancar". "Me majé el dedo",

NOQUE. m. Hueco. Depósito donde se fabrica jabón o se curten pieles.

OJEAR. verb. tr. (Pron. o j e y a r). Causar "mal de ojo". Es de uso muy antiguo, tanto en España como en América.

OREJANA. f. Res o mula suelta, sin marca en las oreias ni en otra parte alguna del cuerpo.

PATENTE. adj. Evidente, manifiesto, visible.

RECOCHO - a. adi. Recocido, quemado. "Ladrillo recocho".

REPAGAR. verb. tr. Pagar un sobreprecio ''Los periódicos hay que repagarlos aquí".

SALTEO. m. (Pron. s a l t é \ o). Asalto a mano armada en los caminos y despoblados.

SEQUIA. f. Antic. Sed. "Me tira la sequía". Se usa también en Murcia, Andalucía. y Colombia.

SIESO.m. Asentaderas (Del latín. ("sessus", de "sedére", estar sentado).

SOCORRO. m. Adelanto a cuenta del jornal.

VELAY. interj. muy usada (De "vela ahí'').

2.-Palabras formadas sobre otras castellanas siguiendo los procedimientos naturales de la lengua.

La creación de nuevas palabras, siempre que se realice sobre los moldes peculiares de un idioma, enriquece a éste capacitándolo para representar nuevos conceptos sin menoscabar su pureza.

La derivación por sufijación, que constituye la gran fuente de riqueza de las lenguas romances, se cumple en el español de Piura con naturalidad e instintivo acierto dando origen a muchos neologismos que conservan el sello castizo. Son menos numerosos los casos de composición por prefijación y los de parasíntesis, como veremos a continuación.

ACULARSE. verb. r. Establecerse en un lugar, sentar reales. "Este, que es nuevo aquí, ya se aculó".

AFAMILIADO - da. adj. (Fron. a f a m i l i á u) Se aplica al que tiene numerosa familia. Malaret lo consigna con el sentido próximo de emparentado, familiarizado, en Cibao (Sto. Domingo).

AMANSIA. f. Amante, mujer con quien un hombre "subsiste".

AMATADO - da. adj. Se dice del animal que tiene en el lomo heridas llamadas mataduras.

ARREBIATADO. m. (Pron. a r r e b i a t á u) Probablemente del cruce de rabiatar + arrebato. Rabiatado o chinche del algodonero. Es el Dysdercus ruficollis L. y su nombre proviene de que anda unido a la hembra.

ARREBIATO. m. Riego en el que el agua entra por la parte superior del "sembrío" de arroz y sale por la inferior.

ASUNTAR. verb. tr. Atender. "No le asunté más".

ATALAYAR. verb tr. Vigilar, espiar, observar. "Ataláyalo".

BEBE. m. Cantidad de chicha, generalmente el contenido de un "poto", que se bebe de una vez. "Llegué seco y me ·tomé dos bebes".

BOCANA. f. Desembocadura de un río. Se usa también en Colombia, Ecuador, Guatemala y Nicaragua.

CALZONARIO. m. Calzones de mujer. Cuervo anota en Colombia "calzonarias", con idéntico sentido.

CAPUZONA. f. Insulto aplicado a muieres, especialmente a la "china" catacada. Se refiere al capuz, vestido negro de amplia pollera que usaban antiguamente las indias de Catacaos y se interpreta como ignorante, atrasada, etc.

COTONA. f. De cota. Chaqueta de hombre. Camisa suelta de algodón que usan los peones para el trabajo.

CUÑAZO. m. Puñetazo. tra

CHIVATEAR. verb. íntr. (Pron. c h i b a t e y a r) Retozar con estruendo y algazara. Jugar.

DESVENENAR. verb. tr. Quitar el veneno, festivamente. "Desvenénela" se le dice a la "chína" que sirve la chicha para invitarla a que la pruebe.

ENCALAVERNARSE. Verb: r. De caverna. Extraviarse en un monte.

ENVERNECER. verb. intr. De "ínverna". Engordar, desarrollar, el ganado y, por extensión, la gente.

ESPIGUETA. f. Dobladillo calado.

ESPIRITUADO- da. adj. (Pron. e sp i r i t w á u). Poseído por los malos espíritus. Malvado.

FALTOSO - sa. adi. Tonto, poco inteligente.

¡FOCHI!. interj. que expresa asco. Variante de "fo".

GALLINACERA. f. Barrio de Piura, de) nombre festivo "gallinazo" que se da al negro.

GALLINACERO. m. Habitante de la Gallinacera, generalmente negro.

GUARDACABALLO. m. Pájaro devorador de los insectos que molestan a los caballos.

HIJERA. f. Chicha que, según creencia popular, hace fecundo al que la bebe.

HINEAL. m. (Pron. i n j á l). De "hinea", totora. Matorral de esa planta.

INVERNA. f. De invernar. Prado cercado donde se ceba el ganado.

JUNCIO - a. Tonto. De juncia. Juncioso - · a, significa alabancioso, jactancioso, según la Academia.

MALGENIADA. f. adj. De mal carácter. Formado a semejanza de malhumorada, malcarada, etc.

MALMANDADO - da. adi. Poco servicial, descuidado en el cumplimiento de un mandado.

MANATURAL. m. De "mal natural". Maldad innata. "lo rompió de puro manatural".

MANATURALOSO -- sa. adi. Malo de nacimiento.

MANUDO - da. Ladrón.

MEMADO - da. adj. (Pron. m e m a o). Tonto, chocho. "El niño está memao por el perrito".

MOGOSEAR - se. (Pron. m o g o s i a r). Verbo formado sobre la forma antigua "mogo". Enmohecer, enmohecerse.

MONTUBIO - a. Campesino, montaraz incivilizado. Despectivo. Se usa también en el Ecuador.

OJONDO. m. De ojo - hondo. Enfermedad que ataca a las cabras produciéndoles el hundimiento de los ojos.

PAJAROBOBAL. m. Matorral de la planta llamada "pájaro-bobo". (Tessaria legitima).

PAÑA. f. Recolección o cosecha del algodón. Del verbo "apañar".

PEINILLA. f. Peine.

PELAMIENTO. m. Primer corte del cabello de un niño que da motivo a festejos.

PIAJENO- a. De pie-ajeno. Eufemismo por burro, asno, palabras que se han envilecido. Idéntico proceso está sufriendo actualmente "piajeno" y se dice antes de nombrarlo "con perdón de la palabra".

PICUDO. m. Insecto parásito del algodón. (Anthonomus vestitus).

PIQUEO. m. (Pron. p i k é y o). "Picante"; guisado que se prepara con varios ingredientes, como carne, ají, frejoles, etc. Es especialidad de las "chichas".

PUÑALETA. í. Puñal.

REVESEO. m. (Pron. r e b e s é y o). Chisme, intriga.

SEMBRIO. m. Sembrado. Usase con el mismo sentido también en Chile, Ecuador y Guatemala.

SOLALTEARSE. verb. r. Levantarse tarde, cuando el sol está ya alto.

TAPOJO. m. Pedazo de cuero con que se cubre cada ojo del caballo.

TERROMOTO. m. Terrón, montículo. Posible cruce de terrón y terremoto. La Academia consigna terromontero como montoncillo, cerro, collado.

TROPEZALONA. f. Muchacha coqueta, alocada, que ha tenido "trompiezos".

UÑAGATAL. m. Matorral de la planta llamada "uña'e gato".

3.-Evoluciones semánticas.

Los cambios de sentido obedecen a causas múltiples, que pueden reducirse a tres grupos: psicológicas, sociales y formales.

Por efecto del desgaste de las imágenes a lengua busca inconscientemente términos más evocadores para sustituir a los vocablos debilitados o envilecidos, recurriendo a figuras tales como la metáfora, la metonimia y la sinécdoque. De las últimas resultan extensiones o restricciones de la primitiva acepción según relaciones de contigüidad, causalidad, sucesión, etc., existentes entre dos ideas expresadas en palabras.

Las influencias sociales que actúan produciendo cambios de sentido son numerosas y complejas. Se exportan e importan palabras junto con objetos; éstos siguen a menudo designándose con el nombre que tenían en su país de origen. Los términos que no es conveniente pronunciar en sociedad son sustituidos por eufemismos que a su vez se envilecen después de haberse identificado con los objetos al convertir se en sus signos únicos.

La semejanza en el aspecto fónico de las palabras es también una causa importante de cambios de sentido. A causa de asociaciones de ideas auditivas, las palabras se relacionan en razón de su forma, de su fisonomía, prestándose en la lengua mutuo apoyo; la influencia homónima es tan imperiosa que se ejerce en muchos casos a pesar del sentido. La etimología popular, tan frecuente en todas las lenguas, tienen su origen en la aversión instintiva del vulgo a las palabras cultas que por no tener para él ningún valor evocador, son inconscientemente relacionadas con términos conocidos de aspecto fónico semejante.

Los cambios de sentido van acelerándose con el desarrollo de civilización. Las palabras se gastan y renuevan más rápidamente en los idiomas cultos que en los primitivos.

ACTUAL. adv. de tiempo. En este momento, inmediatamente. "Actual lo voy a llamar". Cuervo lo anota con el mismo significado para Colombia en su forma fonéticamente evolucionada "utual".

ALMA. Nicho a un lado del camino donde arden constantemente velas y que señala el sitio en que se cometió un asesinato.

AMARRA. f. Cordón para zapatos.

AROMO. m. Arete en forma de roseta de perlas, brillantes, etc. La flor del aromo es dorada, de un centímetro de diámetro y formada de borlitas muy pequeñas.

ATARANTARSE. verb. r. Exaltarse, encolerizarse. "No te atarantes". Academia lo consigna como derivado de tarántula, con el sentido de aturdirse.

ATARANTADO - da. adj. (Pron. a t a r a n t á o). Exaltado, encolerizado.

AVE. f. Eufemismo por cerdo (coche) y asno (piajeno). "Entraron las aves y pisotearon todo el sembrío".

AZUL. m. El negro retinto. Se ama usualmente negro a un tipo de mestizaje de la región en que están representadas varias razas.

¡BAH!. interjección que casi siempre expresa estar de acuerdo o asentirlo dicho por el interlocutor.

BAÑAR. verb. intr. Nadar. 'Juan baña muy bien".

BATAN. m. Utensilio doméstico generalmente hecho de madera de zapote donde se muelen granos, etc. Es usado en muchos lugares del Perú.

CABRILLA. f. (Pron. k a b r í a). Frío de madrugada, entre pescadores. La Academia anota cabrilla como pequeñas olas blancas y espumosas que se levantan en el mar cuando éste empieza a agitarse.

CACHANGA. f. Voz quechua. Pan que contiene en la masa trocitos de carne de cerdo.

CAIDA Y LIMPIA. f. Juego de naipes llamado tenderete. "Hace caída y mesa' limpia" se dice del que se queda con todo en dicho juego.

CAJETA. f. Caja. Cajetilla, cajita.

CAMARICO. m. Voz quechua. Atado de ropa, etc. También se  usa todavía, aunque poco, en su sentido más antiguo de primicia del mayordomo de una hacienda a su patrón.

CANGREJERA. f. Brecha o rajadura hecha en los "coloches" al construir sus nidos las lagartijas.

CAPON. m. Lagartija muy pequeña, inofensiva.

CASCARON. m. Eufemismo por huevo, palabra que puede ser tomada como término obsceno. Lo mismo que piaieno, cascarón está también en camino de envilecimiento, siendo precedido casi siempre de la consabida frase "con perdón de la palabra".

CEDIDO - DA. adi. Sometido, de acuerdo. "Nosotros estamos cedidos a lo que Ud. diga".

CLARO. m. Chicha destilada, espumosa y casi transparente.

COJUDITO. m. Mate pequeño que tiene diferentes usos, uno de ellos el de medida en el mercado.

COMPACTADO -· DA. adj. Persona que, según creencias populares, ha hecho trato con el demonio.

COMPONEDOR. m. Curandero de huesos dislocados o rotos.

COMPRADO. m. (Pron. k o m p r á u.)  El conjunto de las cosas compradas.

CUADRA. f. Medida agraria de superficie, equivalente a cien varas cuadradas.

CURIOSO. m. El que "santigua" o exorciza.

CHALE. m. De Charles. El soldado o aviador norteamericano uniformado.

CHAPAR. verb. tr Voz quechua. Mirar, espiar. "Chapa la luna". Malaret la dá como acechar\ atisbar. en (Colombia y Ecuador además del Perú.

CHAQUIRA. f. Probable voz de las Antillas. Serpiente pequeña de varios colores, en Piura.

CHICHA. f. Voz antillana o mexicana. En Piura, chichería

CHIRIMIA. f. (Pron. c h i r i m í y a). Música monótona producida por varios instrumentos.

CHOLO - A. Indígena. Del mochica "cholu", muchacho, palabra que junto con varias otras como "china", pasó a incrementar el vocabulario quechua antes de la llegada de los españoles.

DIABLICO. m. Individuo enmascarado que danza como comparsa ante la Virgen del Carmen llevada en procesión.

ENTERO. adj. Se aplica a lo que está recién empezado. Obra en la cual está aún por hacer casi todo el trabaio. "Esa casa está enterita todavía".

FUERZA. f. (Pron. j u é r s a). Cantidad. Tratándose de animales, rebaño, manada. "Una fuerza de cabras".

GOLPE. m. Asalto en los caminos.

GOMERO. m. Salteador.

GUARAGUAO. m. Voz antillana. Tonto, sonso. Del nombre del gallinazo de cabeza colorada llamado también marota.

HOMBRE DE CAMINOS. m. Eufemismo por salteador.

JAGUAY. Voz antillana. Aguada en la costa arenosa y despoblada.

LABRADO. m. (Pron. l a b r á u) "Poto" adornado de incisiones y relieves.

LAMBIDO. m. adj. Hombre irrespetuoso con las mujeres. Se usa con el significado de descarado en Colombia, Ecuador, Puerto Rico y Santo Domingo.

LIMETA. f. Calabozo alargado que sirve para llevar líquidos. Limeta significa según la Academia botella de vientre ancho y corto y cuello bastante largo.

MAGNIFICA. f. De Magnificat. Oración de conjuro que confiere al que la reza la facultad de hacerse invisible, especialmente ante la Policía. Hay dos Magníficas: la blanca y la negra.

¡MALHAYA!. Interjección que equivale a ojalá.

¡MALHAYITA!. Interjección que equivale a ojalá, usada cuando se desea algún objeto delicado, anito, pequeño. "¡Malhayita me lo ganara!".

MANCORNAR. Verb. tr. Unir dos animales atándolos.

MANGACHE. m. Voz africana; del nombre de una tribu muchos de cuyos miembros fueron llevados a Piura en la época de la esclavitud. Habitante de un barrio de Piura llamado la Mangachería. En Esmeraldas, Ecuador, "mangacho", usado como adjetivo, tiene el significado de andrajoso. Mangachería, derivado de mangache: Barrio de Piura rival de la Gallinacera.

MARRAJO - A. adj. Indócil, soberbio, astuto. Hermético, poco comunicativo. 

MARRAJERIA, derivado de marrajo. Indocilidad, soberbia.

MOGOSO - SA. adi. Sucio. "Lo agarró con sus manos mogosas".

MONO. m. Ardilla.

NEGRO. m. Tordo.

PACHUCHO. m. "jora" de maíz. La acepción que dá la Academia, pasado de puro maduro, explica el cambio de sentido puesto que la ''jora'' es el maíz fermentado.

PAJAREAR. verb. tr. Ahuyentar los pájaros de los sembrados. Se usa con el mismo sentido también en Bolivia,Colombia, Chile, Ecuador y Guatemala.

PAJARITO. m. Eufemismo que se aplica a cualquier insecto volador. En Puerto Rico es nombre genérico de cualquier bichillo o insecto.

PAJARERO.m. Muchacho que "pajarea" en los sembrados. Se usa con el mismo sentido en Colombia y Guatemala, además del Perú.

PANELA. f. "Chancaca" dura en panes o moldes largos.

¡PASA! Interjección equivalente a ¡fuera! que se usa exclusivamente para hacer salir a los perros de un lugar.

PEDIMENTO. m. Ceremonia de petición de mano en la que se recitan discursos trasmitidos oralmente de generación a generación y que están, por ese motivo, deformados en cuanto a las palabras y sus sentidos.

PERCANCE. m. "Yapa.", adehala, añadidura. Para la Academia es la utilidad de provecho eventual sobre el sueldo o salario.

PESO. m. Se sigue llamando así al equivalente de esa antigua moneda peruana en la actual; es decir, ochenta centavos de sol.

PICAR verb. intr. Comer "piqueos". En otras partes del Perú, causear.

PITAR. verb. intr. Imitar el mugido del toro para desafiar a un rival.

PLACER. m. Pequeño espacio de terreno llano. "En este placercito voy a hacer mi "ramada". La Academia consigna placer como banco de piedra o arena en el fondo del mar, llano y de bastante extensión; arenal. En Cuba significa campo o terreno yermo y en Riohacha, Colombia, es sinónimo de solar.

POCHERA. f. Conjunto de las· vísceras de res que se venden en el mercado. En mochica pochaec, pochcaero, significa hígado. Es una probable extensión de sentido.

POSTURA. f. Toma de riego.

POSTUREAR. verb. intr. Abrir tomas de riego.

PREVALICADA. f. Endemoniada.

RAMADA. f. Choza, cabaña.

RELINCHO. m. Hierba usada como forraje.

ROZO. m. campo cultivado, "sembrío". Rozo, para la Academia, es el macto o efecto de rozar, esto es, de limpiar las tierras de las matas y hierbas inútiles antes de sembrarlas o para otros fines.

SANTIGUADOR. m. El que cura "santiguando".

SANTIGUAR . verb. tr. Curar por medio de exorcismos.

SEMBRAR. verb. tr. Matar. En México tiene el sentido de derribar, echar a tierra.

SOLIDO - DA. adj. Solo, solitario, refiriéndose especialmente a lugares. "Ese sitio es muy sólido". Etimología popular.

SOÑAR. verb. tr. Privar del conocimiento a una persona por efecto de un golpe, puñetazo, ele. "De un cuñazo lo soñaron". En el Ecuador se usa estar o dejar soñado a uno, por estar o deiarlo sin conocimiento.

SOPAS DE HONRA. f. Sopa preparada a base de pan, huevos y carne que se toma el día de la misa de difuntos.

SUBSISTIR. verb. intr. Convivir, hacer vida conyugal. "El hombre con quien subsiste".

SUSPENDER. verb . tr. Aumentar o subir (el sueldo o salario).

TOSTADO. m. (Pron. t o s t á u). El maíz tostado llamado también "cancha".

TRAVIESO - SA. adj. Categóricamente, ladrón. "Fulano es travieso se puede decir de una persona a quien se le ha probado un robo. Eufemismo.

TRATAR. verb. tr. Eufemismo por: maltratar. "Me trata".

VIVIENTE. m. Habitante de un lugar. Nosotros somos vivientes aquí de muchos años". En el Ecuador, es el trabajador en la finca rústica del propietario, con ciertos derechos y deberes.

4.-Palabras de origen incierto o desconocido.

Existe en el habla popular de Piura un grupo numeroso de palabras cuya etimología es dudosa o totalmente desconocida. Muchas de ellas parecen castellanas pero teniendo en cuenta que eso mismo sucede con vocablos quechuas o quechuismos admirablemente asimilados, hay que andar con cautela y no dejarse llevar por la imaginación, principal enemigo de la ciencia.

En cuanto a las voces aparentemente indígenas, es conveniente tener siempre presente que en la misma región geográfica, han vivido varias razas distintas con lenguas propias, además de los quechuas. Dichas lenguas, todas muy poco conocidas, pueden haber dejado como rezagos formas vocabulares supérstites.

AMARTAJAR. veb. tr. Moler, triturar sin llegar a reducir a polvo. "Mazamorra amartajada" se llama a la preparada de maíz a medio moler. Malaret consigna la forma martajar, con el mismo sentido, en América Central, Bolivia, Ecuador y México, además del Perú.

ÁNGOLO. m. Árbol frondoso de flores fragantes.

ARARICO. m. Variedad de junco usada para tejer sombreros.

BICHAYO. m. Arbusto silvestre.

BILINGUY. m. Gallinazo grande de cabeza colorada, también llamado guayiganga, marota o guaraguáo.

CACHEMA. f. Homicidio, asesinato. "Don Alama tenía más de veinte cachemas".  Es también el nombre de un pez abundante en la región.

COCHE. m. Cerdo. t s muy probable que esta voz, tenida siempre como quechua, sea sólo una palabra española quechuificada en los primeros tiempos de la conquista y asimilada tan completamente al runasimi como otras antillanas y peninsulares conocidas. Cochi es una voz con la que pronunciada repetidamente, se llama a los cerdos en varias provincias españolas. Cocho - cha se usa como equivalente de cerdo en Asturias y Galicia. Y si pensamos que los cerdos fueron traídos a América por los españoles, tendremos un motivo más para sospechar raigambre europea de "coche".

COLAMBO. m. Serpiente inofensiva que llega a tener hasta 3 m. de largo y que antes se domesticaba para que cuidase las huertas. Actualmente está extinguida, por lo menos en la región estudiada.

COLOCHAR. verb. intr. Construír "coloches".

COILOCHE. m. Muro hecho de barro que sirve como dique o para canalizar una acequia.

CUMANANA. f. Copla de cuatro versos octosílabos aunque el metro es muchas veces descuidado. El primero y el tercero son libres; el segundo y el cuarto pueden ser de rima asonante o consonante. La cumanana. se canta, muchas veces improvisada, con acompañamiento de guitarra.

CUMANANERO. m. El cantor y generalmente también autor de cumananas. Es el trovador o "payador" piurano.

CUNCUN. m. Arbusto inmune al ataque de insectos dañinos cuya madera se emplea, por ese motivo, para hacer las quinchas de las ''ramadas".

CUQUITO. m. Mate alargado con una abertura cuadrada lateral, con tapa. Se cuelga generalmente de una cuerda que atraviesa su parte superior y se usa para guardar sal, granos, etc.

CHABELA. f. Flor pequeña de colores variados.

CHABELO. m. "Seco" o guisado de cabrito, plátano verde y otros ingredientes. Es muy apreciado.

CHANTE. m. Corteza del plátano que se usa para envolver chancaca, fruta y otros  productos, lo mismo que para amarrar.

CHAPANGO. m. Mate que usa el sembrador para llevar la semilla cuando la está esparciendo.

CHARAN. m. Árbol de cuyas semillas se obtiene un tinte negro.

¡CHE!. Interjección que puede tener los más variados y aun opuestos significados según el tono con que sea pronunciada. Según Enrique López Albúiar, el "che" piurano tiene su origen en una voz africana cuyos significados eran tan variados como los de la actual interjección norteña. No se presenta en el resto del Perú. Malaret consigna ¡che! en Honduras y Venezuela con el sentido de ¡quiá!, ¡No me importa!, que es también uno de los más frecuentes en Piura.

CHICOPE. f. Especie de papaya.

CHICULA. f. Mate alargado con una prolongación natural que sirve de asa. Se usa para sacar agua, enfriar chicha, etc.

CHIFLE. m. Rodaja delgada frita de plátano verde que hace las veces de pan y acompaña los “piqueyos” .

CHILCO. m. Arbusto. (Baccaris Fevillei). ~

CHILILIQUE. m. Leña delgada.

CHIMBOTE. m. Ternero. En el Ecuador chumbote se llama al ternero o becerro, según Malaret.

CHIROCA. f. Pájaro de canto agradable. Su plumaje es amarillo manchado de negro.

CHOPE m. Matorral.

CHUMUCO. m. Variedad de zapallo.

CHURRE. m. f. Niño o, niña, muchacho, muchacha, "bebe".

CHURUCO. m. Calabazo de gran tamaño y forma especial, con tapa, que se usa para guardar ropa.

CHURUMBO. m. Insecto parecido al saltamontes.

FAIQUE. m. Arbusto espinoso parecido al algarrobo.

¡GUA! Interjección que expresa comúnmente negación y aún protesta, pero que puede tener otros significados según el tono con que se la pronuncie. Malaret la consigna en Bolivia, Colombia, Ecuador y Venezuela, además del Perú, como expresando temor o admiración. Para Cuervo, "el guá de Venezuela y el Perú acaso no es sino ¡bah!, vocalizada la "b" por la indiferencia con que se pronuncia y que relaja el contacto labial".

GUANCHACO. m. Muca o zarigüeya.

GUALTACO. m. Árbol de madera útil.

GUARA. f. Cantidad, aglomeración. "Una guara'e gente".

GUARGUAR. m. Especie de floripondio. Parece ser la Datura sanguínea, que se conoce con igual nombre en el Ecuador.

GUARISINGO. m. Páiaro negro que devora el arroz.

GUAS. m. Calabacito atado a una varilla que hace las veces de cucharón y se usa para servir la chicha.

GUAYIGANGA. f. 1.Marota, bilinguy, guaraguáo.

GUINEO. m. (Pron. g u i n é y o). Plátano dulce; el llamado en Lima "de seda".

GÜISCO. m. Gallinazo común.

GURRUFAO. m. Enmascarado, en Carnavales.

JAÑAPE. m. Especie de lagartija cazamoscas, llamada en otras partes “saltojo”-

JURGONEAR. verb. tr. Hurgar.

JURUNDEAR. verb. tr. Hurgar. •

JURUNDEO. m. (Pron.  j u r u n d é y o). Acto de hurgar.

LAPA. f. Media calabaza extendida que se usa, para llevar fruta, en equilibrio sobre la cabeza, y también para lavar ropa.

MACANCHE. f. serpiente venenosa.

MALAYA. f. Abdomen del chivo. "Malaya'e capao" es un plato muy apreciado que se prepara con el abdomen del chivo capado o castrado.

MALATOBO. m. Color de gallo.  Se usa con el mismo sentido también en Cuba, Costa Rica, Chile y Santo Domingo.

MAROTA. f. Bilinguy, guayiganga, guaraguáo.

MIÑATE. m. Hierba usada como forraje.

MOJIGA. m. Hombre disfrazado que sale como comparsa en Carnavales. Es el "palla" o "paya" de otras regiones del Perú. Probable etimología: "mochica".

NAPARO. m. Hierba usada como forraje.

NICULA. f. Vara de madera de algarrobo, gruesa y de unos 70 cm. de largo usada especialmente por los arrieros.

ÑANGAR. verb. tr. Abollar, deformar. "Ese jarro está ñangado". En Cuba ñangar significa desfigurar una cosa y ñangada, torcido, gambado.

ÑANGO. m. Enano, deforme. En Chile significa chico, baio, de patas cortas, hablando de gallinas y otras aves. En México, canijo, flaco.

OBERAL. m. Arbusto de madera dura cuya flor tiene propiedades medicinales.

ORIENTO - A. Tonto. zonzo.

PACASO. m . Saurio de color verde y carne comestible.

PANIYA. f. Aguja de tejer.

PASAYA. f. Fibra vegetal usada para amarrar los troncos que se emplean en la, construcción de las "ramadas".

PASAYO. m. Árbol de cuya corteza se sacan las pasayas.

PESPITA. f. adi. Coqueta, pizpireta. En Guatemala se usa la misma palabra con idéntico significado.

PESPITEAR. verb. intr. Coquetear. Lo mismo en Guatemala.

PESPITERIAS. f. (pron. p e s p i t e r í y a s). Coqueterías.

PESPITO. m. Alborotado, alocado, mujeriego. Se usa también en Guatemala con el último significado.

PICHILINGA. f. Hormiga pequeña cuya picadura es muy dolorosa.

PIYAR. m. Cantidad de chicha que se obsequia para probarla.

SAJURIANA. f. Mujer fácil.

SAMBIO. m. Nombre despectivo que se da al blanco entre los cholos.

SARANDAJA. f. Variedad de frejol muy apreciada por el campesino.

SATIGUAY. f. Especie de avispa pequeña.

SOÑA. f. Páiaro muy abundante en la región, llamado en otras chisco o chauco. (Furclus corregidor).

SOROCO. m. Tajadas de camote o de "chumuco" secadas al sol después de haberlas deshidratado previamente en una "callana" puesta al fuego.

SURUMBELA. f. Pájaro cuyo plumaje e negro con manchas de color amarillo oro.

UMAS. m. Calabozo grande atravesado por un palo que sirve de mango. Se usa para vaciar la chicha de las botijas.

YUCUN. m. Polvo del camino. Tierra polvorienta.

YUNSA. f. Variante de yunse.

YUNSE. m. Árbol del que se cuelgan diversos objetos y alrededor del cual se canta y baila pegándole golpes con un hacha. El que lo derriba tiene la obligación de reponerlo al año siguiente. En otras regiones del Perú se llama "silulo". La fiesta del Yunse se realiza en miércoles de ceniza.

YUPISIN. m. Caldo de algarrobo que concentrado, sirve para preparar la algarrobina

SINSERO - A. adj. Tonto, zonzo.

TAMBARRIA. f. Fiesta popular, "jarana". Probable derivado de tambo.

5.- Palabras pertenecientes a otros idiomas que han conservado su sentido original.

CHINA. f. Muier, muchacha. En mochica, hembra. No tiene sentido despectivo y es más bien término de cariño. En quechua, idioma que la involucró a su vocabulario a raíz de la conquista del pueblo mochica, tomó el sentido de sirvienta, siendo esta evolución perfectamente explicable por la Historia.

CHUCAQUE. m. Voz quechua. Cierta enfermedad que se cree producida por haberse sufrido una gran vergüenza. La curan o "quiebran" los "santiguadores".

GUABA. f. Voz antillana. La fruta que en el resto del Perú tiene el nombre quechua de "pacay".

GUABO. m. Voz antillana. El árbol frutal que produce las guabas.

GUACHIMAN. m. Corrupción de la voz inglesa "watchman". Guardián. Esta palabra es usada en varias regiones del Perú.

MATE. m. Voz quechua. Medio calabazo usado como plato.

POTO. m. Voz quechua. Calabozo esférico usado especialmente para beber la chicha.

6.-Palabras formadas por onomatopeya.

CARRUY. m. Algarroba guardada: y reseca. Del ruido que se produce al masticarla.

COLOLO. m. Sapo. De su grito.

CUCULA. f. Paloma silvestre. (Columba meloda). De su canto.

CUCULI. f. Cucula.

CHILALO. m. Hornero. De su canto.

CHIGÜISO. m. Pájaro pequeño, negro, que devora el grano de arroz antes que madure. De su canto.

CHOQUECO. m. Pájaro pequeño de plumaje a rayas blancas y negras. De su canto.

GÜEREQUEQUE. m. Ave de patas largas. De su grito.

Han caído en desuso las siguientes palabras:

CASIMBA. f. "Especie de cisterna a que apelan los, industriosos piuranos para aprovechar el agua de su río que muy pronto deja de correr. Son unas excavaciones abiertas en el cauce mismo, lecho, madre o álveo del río.  También corre la voz en Cuba con el mismo sentido y Pichiardo la cree de origen africano". (Juan de Arana, Diccionario de Peruanismos. Lima, 1882).

TASCA. f. Oleaje fuerte; punto en la orilla del mar, en donde revientan las olas.

TASQUEAR verb. intr. Trabajar en la "tasca".

TASQUERO. m. Peón dedicado a ayudar a desembarcar en las costas en que hay "tascas".

En el vocabulario anteriormente enunciado hemos pasado por alto americanismos y peruanismos de origen hispano muy conocidos y extendidos en todo el país; tampoco hemos consignado los que tienen su origen en lenguas aborígenes cuando están en el mismo caso de los anteriores

Faltan por ese motivo, quechuismos· tales como callana (pron. (k a -y á n a), chacra; huaca, huaquear y huaquero, (Pron. g u á k a , g u a k i á r y g u a k é r o); lampa, quincha y tambo, lo mismo que las voces antillanas ají, chicha y guayaba.

Martha Hildebrandt.