viernes, 6 de marzo de 2026

PURO PIURA : historia piurana para todos: MANUELA DE PAITA (TEATRO EN CINCO ACTOS)

PURO PIURA : historia piurana para todos: MANUELA DE PAITA (TEATRO EN CINCO ACTOS): Por Manuel Dammert Ego Aguirre (Lima,08.03.1949-Lima,21.03.1921)  A Julia E. y a Manuela A., dos mujeres de luna llena  PERSONAJES   Manu...

MANUELA DE PAITA (TEATRO EN CINCO ACTOS)

Por Manuel Dammert Ego Aguirre (Lima,08.03.1949-Lima,21.03.1921) 

A Julia E. y a Manuela A., dos mujeres de luna llena 

PERSONAJES 
Manuela Manuela-Joven 
Oficial 1 
Oficial 2 
Gobernador 
Sobrino-
Santiago matamoros 
Pescador ballenero 
Jonatas 
4 Mujeres de la cofradía 
3 pobladores 
tres angeles 
tres diablos 
ángel mayor 
Miguel tamborilero 
Flautista 
De 8 a 10 peregrinos (hombres y mujeres) con su banda rojiblanca cruzándoles el pecho. 

SONIDO Y OLORES: a lo largo de toda la obra se escucha el sonido de las olas del mar y se difunde un olor leve de canela.

ACTO 1 El escenario esta divido en dos partes. Tres cuartos del espacio son una Calle de puerto. Frontis de casas con balcones, de madera, en colores vivos y contrastados, gris, azul celeste y rojo anaranjado. En algunas ventanas cuelgan redes de pesca. Los personajes están en la calle, en movimiento. En el lado lateral izquierdo, claramente diferenciado del resto del escenario, sobre una pila de redes de pesca, esta sentada una mujer joven vestida sobriamente, en penumbra, solo se distingue su silueta 
Escena 1 (Los oficiales entran por el lado derecho de la calle) 
Oficial 1.- esta debe ser la calle que nos indicaron al desembarcar 
Oficial 2.- eso espero, después de cabalgar desde Bogotá a Quito, y, sin descasar, ir hasta Guayaquil para embarcarnos. Venimos en un viaje de infierno, tras varios días de navegar en un barco lleno de enfermos. Pero, bueno, ya estamos en Payta, y a tiempo de las fiestas de la Virgen de Las Mercedes. Espero que podamos cumplir, lo más rápido, el encargo que nos hizo el alto mando en defensa de nuestro general Santander 
Oficial 1.- ¿por qué habrá escogido la Señora este puerto? 
Oficial 2.- Por allá, era insoportable la presencia de ella. Había muerto Bolívar, su protector, y la tuvimos que soportar tres años en Colombia. Por rebelde y revoltosa, el Gobierno la envió a un Convento, luego la metió presa. Después la tuvo que llevar a la fuerza, ¡en silla de manos y a caballo!, ¡como sería la señora!, la llevó hasta Cartagena, para exiliarla desde ese puerto bendito hacia Jamaica. Oficial 1.- ¡Una isla tranquila!, a ella le hubiera sido tan fácil la vida! 
Oficial 2.- No aguantó y se quiso ir a Quito, donde había nacido, pero el Presidente de Ecuador, Rocafuerte, al saber que viajaba para su país, la deportó nuevamente. Entonces decidió venir hasta este puerto de Payta. 
Oficial 1.- Venir hasta este puerto! A esta caleta sin agua ni para beber! Mucha gente viene ahora por estas tierras, pero el nombre extraño de Payta quiere decir desolación. El color de su tierra lo confirma; parece calcinada por el calor ! Escucha bien, todo aquello que motiva a lo que venimos ocurrió hace tantos años!! Dicha señora debe haberse olvidado hasta de su nombre, solo la conocerán como (despectivamente y arrastrado las silabas) la mujer de Payta. Debe vagar caminando entre calles polvorientas, mirando en forma melancólica el mar. Habrá apaciguado sus ánimos y desterrado de su memoria a Bolívar. La imagino como un fantasma de sabanas rotas, carcomido por los años. Quizá hasta pena nos dará el verla. 
Oficial 2.- ( molesto) Sentimientos, vamos, no interesan los sentimientos de esta señora, ni los nuestros. No olvidemos nunca que somos oficiales. Tenemos la obligación de encontrar el Baúl de Cobre, en el que están los archivos de las resoluciones de Estado, las campañas de guerra y los documentos personales de Simón Bolívar. 
Oficial 1.- Bueno, eso si es importante, pero no te me pongas amargado. 
Oficial 2.- Escucha bien. Desde que ha muerto Bolívar, hace 26 años, casi todos nuestros jefes militares se han dedicado a formar su propio estado nacional. Por toda América ellos buscan estos documentos. Han enviado muchas delegaciones a encontrarlos. Deben ser muy importantes, pues tienen escritos secretos, con informes graves, muy perniciosos. 
Oficial 1.- Por cuarteles, salones y conventos, corre el rumor que guardan memorias peligrosas para nuestros jefes. 
Oficial 2.- Te repito, la nuestra es una misión muy delicada. No han encontrado el baúl de cobre, en parte alguna. Se tienen algunos documentos, pero no los que Bolívar guardaba como secretos de Estado y de trifulcas personales. Cuando la señora pidió venir para este lugar, a este puerto alejado y pasmado, donde ni el viento corre fuerte, pero que es el más activo de esta parte de los mares del sur, de balleneros y piratas, cuando quiso venir aca se empezó a sospechar alguna trampa. Se recordó que ella iba siempre detrás de Bolívar, en su caballo, con sus dos negras esclavas y con una recua de mulas. Todos pensaban que lo que trasladaban en tantos fardos y baules, eran sus vestidos de colores y caprichos de féminas 
Oficial 1.- Cierto, poco gente habrá viajado tanto en toda américa como esos baúles. Se dice que cuando asesinaron a Antonio José de Sucre, el gran amigo de Bolívar, torturaron a sus edecanes, alguno de los cuales habló. Confirmó que era ella quien llevaba, en un baúl de cobre, todos los archivos, trasladándolos de un lugar para otro, esquivando las miradas para que no se dieran cuenta. 
Oficial 2.- Y Sucre, que estaba revisándolos en días previos a que lo mataran, los envió a un lugar que ningún torturado pudo identificar. ¡Payta, payta, sí, éste debe ser el lugar para guardar secretos!. Los archivos de Bolívar en Payta. ¡Esta debe esa ser la razón por la cual ella vino a enterrarse en este desierto de arena y calor!. 
Oficial 1.- De eso hace ya más de 20 años. No entiendo por que tanta inquietud de nuestros jefes. Nos dicen que está enferma. Debe haber perdido la memoria. Será un fantasma sin recuerdos, una sombra que vaga encerrada en la monotonía. 
Oficial 2.- No te olvides que en los sermones del púlpito, los Obispos dicen que ante el brillo del poder el alma cae subyugada y no entiende ni del sentido de los vientos. Que es vana ilusión el pretender resistirlo. Míralo bien, aquí haremos labor de recoge cadáveres, pues ni la señora ni el baúl deben tener, luego de tantos años, alguna vida que los anime. 

Escena 2 
Oficial 1.- ( llamando a una persona que estaba comprando vino en la puerta de una casa) Godofredo, ¿eres tú viejo amigo? Godofredo.- Venir a encontrarnos aquí ¡! Dios une a los escapados! 
Oficial 1.- Serás tú el que se escapó. Yo era defensor del Rey, peleé en varias batallas, pero como estaba triunfando la Independencia me pasé al bando ganador. Y aquí me tienes, a las órdenes de los seguidores del General Santander, jefe de Colombia, derrocador del tirano Bolívar. 
Godofredo.- Yo dejé las armas por los barcos. Ahora soy ballenero, a mucho orgullo. Zarpamos a alta mar por meses y meses. Vivimos comiendo pescado, y respirando la humedad del agua salada, día y noche. Hace unas semanas hemos venido a tierra, a la fiesta de la virgen de la merced, que también es patrona de los mares y las almas turbulentas. 
Oficial 1.- No digas eso, en alta mar deberás aburrirte como pan frío. 
Godofredo.- Te equivocas. Vagamos hasta que hallamos una ballena. Si vieras, esas sí que son batallas. Las perseguimos. Bajamos en lanchas a remar duro. Yo llevo el arpón en las manos, parado en la punta de la lancha, mientras los otros reman como locos. A veces vamos al costado de estas gigantes, y en ocasiones como que se voltean para pelearnos el día. Entonces es donde el arpón vuela y las prendemos, nos jalan y las seguimos hasta cansarlas para darle muerte. Es dificil subirlas al barco; amarradas al lateral, las trozamos y por partes las subimos. Lo que constituye un castigo es que al despellejarla con cuchillos y hachas, el olor de su grasa se impregna en nuestra piel y no lo podemos sacar nunca más. Es como si se vengara de nosotros, y ella, fijate tú, nos poseyera para siempre. 
Oficial 1.- Ese olor esta en todo el puerto, no solo en tu piel!. Desde que desembarcamos, lo sentimos, y no sabíamos de donde era. Ahora me explico, pues aquí atracan los barcos balleneros luego de las cacerías en alta mar. 
Godofredo.- Y tú, escapero, ¿a que has venido tan lejos y en estas fiestas? 
Oficial 1.- A buscar una mujer 
Godofredo.- ( irónico) ¿Cómo, tú, buscando una mujer, persiguiéndola a tanta distancia? Ese cuento no es para mí, que te conozco. Vendrás a confesar tus pecados. 
Oficial 1.- Bueno, no es exactamente una mujer lo que busco, sino los archivos que ella debe tener. Sus secretos son de gran importancia para nuestros jefes. Quizá tú puedas ayudarme a encontrarla. Godofredo.- Nosotros en alta mar ya no pensamos en las mujeres sino en las ballenas (riendo). Cuando venimos a puerto volvemos a saber de las mujeres y de sus perfumes. Mujeres, mujeres, hay muchas. De alguna que tenga archivos, no sé nada. Deja eso amigo, es mejor cazar ballenas que perseguir archivos, aunque (sonriendo) si está una mujer en el asunto, quizás tengas mejor ventura. 

Escena 3 
Oficial 2.- No esperaba encontrar tantos fieles en esta fiesta de la virgen. Sus razones deben tener. Oficial 1.- (dirigiéndose a un peregrino) Amigo, puede usted indicarme por que lleva esa banda al pecho? 
Peregrino 1.- Por la pregunta, deduzco que Uds. no son de estas tierras. Aquí todos somos devotos de nuestra Virgen, la Virgen de la Merced. Cada año venimos en peregrinación de todos los valles, también de las tierras altas y hasta de la llanura verde del Amazonas. Caminamos varios días trayendo nuestro algodón o con paños, a frotar la imagen de la virgen para que cure nuestros males. Le pedimos que venga la lluvia y tengamos un año con buenas cosechas. 
Oficial 2.- Y la banda rojiblanca? 
Peregrino 1.- ¿Cómo, no saben Ustedes que la virgen es la Mariscala de la Independencia? Ella nos ilumina, ( engolando la voz) pues nuestra lucha es por la igualdad entre los seres humanos. Con esta conviccion todos llevamos esta banda rojiblanca durante los días de la fiesta, y también a lo largo de nuestra marcha de venida al puerto y de regreso a nuestras casas. (levantando el tono ) Somos peregrinos de la fe y de la igualdad ( muestra orgulloso su banda). 
Oficial 1.- es una virgen de hacer milagros? Peregrino.- Si conociera todo lo bueno que ha hecho. Lo que uno pide, ella ayuda. Y sus milagros los hace cuando la luna está en el cielo, brillante, grande, redonda, inmensa , corriendo de un lado al otro de las estrellas. 
Oficial 2.- Tu Virgen es Poderosa, pero es tan apacible como el puerto? Serán igual todas las mujeres que aquí habitan? Peregrino.- Apacible, apacible, sólo si no buscan hacer daño, trampa o engaño. Saben ustedes que hace muchos años un pirata asaltó el puerto, y entre los bienes y joyas que se llevaba estaba la Virgen, nada menos que a nuestra Virgen de la Merced. Cuando la tenía en su barco y pretendía quemar las casas del puerto, la virgen desató lluvias iracundas, creció la marea con las olas más altas jamás vistas. El cielo se oscureció, el viento rompía las velas de los barcos y azotaba con arena los cerros. El pirata amenazó a la virgen con matar a todo el pueblo, y se hizo fuerte la lluvia, y el mar se encrespó. Asustado y enloquecido, el pirata atacó a la virgen con su filuda espada, y le hizo un corte en el cuello. 
Oficial 1.- Ese pirata quería escapar de su propio miedo Peregrino.- El viento entonces se huracanó, y el barco iba a hundirse. El pirata no tuvo otra alternativa que echar la virgen al mar y huir. Inmediatamente se calmo todo. La luna apareció en el cielo, aunque era de día. Reinó entonces la quietud en todo el puerto. De esta forma la Virgen hizo huir a los piratas, tal como en la guerra de la independencia nos ayudo para derrotar y hacer huir a los chapetones. Aquí en Payta, por eso, la Virgen, como nos dicen en la sermones del púlpito, hace que todos los piratas del espíritu se incendien en su propio fuego. 
Oficial 2.- Qué historia, señor. Y como llego la virgen hasta la Iglesia que esta en la cumbre de ese cerro? 
Peregrino 1.- El pueblo la encontró en la orilla del mar y en procesión la llevó hasta el cerro más alto del puerto. Ahí está hasta ahora. La han visto Uds?. Vayan a verla, podrán apreciar que, de todas, es única en el mundo. Tiene un corte en el cuello. Es un tajo, pero de amor. Su tez brilla como luz de luna. Y en su mirada existe fuego de guerrera. Esta fiesta es para ella, la hacemos sus peregrinos todos los años. 
Oficial 1.- Mucha gente ha venido, existirán tantos devotos y cofradías? 
Peregrino1 .- Devotos somos miles. Existen varias cofradías, que son las que organizan la fiesta. Una de las mas activas este año es la de Doña Manuelita, que ... 
Oficial 2.- ( Lo interrumpe ) Manuela dice, Ud., Habla de una dama de Payta? 
Peregrino 1.- De Payta puede decirse, puede afirmarse con orgullo que es una dama de Payta. No ha nacido aquí, pero la hemos hecho nuestra. Le ha dado nueva vida al puerto. Nos explicó a todos, casa por casa, que no debíamos pintar las casas de blanco, no solo por que así lo querían los chapetones sino, además, porque reflejaban la luz del sol haciendo daño a la vista. Nos convenció para pintar las casas de gris, azul celeste y rojo anaranjado. La Manuelita……tanto que hace por nosotros, y pese a todo, no podemos ayudarla en sus pesares. Es una pena, sepa Ud., lo que sufre. Y nosotros que no podemos hacer nada para evitarlo. ( Mirando hacia otro lado…) Discúlpenme, pero me llaman. Que les vaya bien y ojalá que consigan también su banda rojiblanca. ( se aleja) 
Escena 4 
Oficial 2.- ( luego de un rato, pregunta con evidente molestia a un pescador que estaba con sus redes). 
¿ Dígame Usted, hemos preguntado y no nos dan todavía razón, conoce donde habita en el puerto la Señora Saenz?. 
Pescador.- Disculpe oficial, conozco a todos los que vivimos en payta, pero no siempre por sus nombres, y algunos en oportunidades han cambiado los mismos. Como Usted sabe, a este puerto vienen muchas personas de todos los países, pasan en barcos, por actividades distintas, de comercio, balleneros, pesqueros. Algunos se quedan solo por unos días, mientras otros van de paso a Lima, y otros se van acomodando a la quietud de su playa hasta no salir de por vida. 
Oficial 2.- Ella vino hace 21 años a este puerto. Es una mujer muy bella y arrogante, y debe andar con una o dos esclavas negras a su servicio. Sabemos que vive acá, y que tiene una pequeña tienda en la que vende dulces y tabaco. Lo que ocurre es que nos han dado una dirección equivocada y no encontramos su casa. 
 Pescador .- Señoras que venden dulces y tabaco, hay muchas. Pero que sean bellas, ya son menos. ¿Usted debe estar buscando a manuelita? 
 Oficial 2.- Si, ella misma, Manuela Saenz y Aizpuru, que debe contar ahora unos 60 años 
 Pescador.- Manuelita, cuando vino y hasta ahora tiene siempre la cabeza erguida. Sigue siendo guapa, y es amiga de todos. Es tía de mis hijos, y con mi señora tienen una cofradía en la que preparan dulces para esta fiesta de la virgen de la merced. Debe Usted probar esos dulces, especialmente esos ángeles de caramelo, que no hay igual en toda la costa. A Manuela le gusta contar muchas historias, si la escucharan. Pero padece enfermedades desconocidas. La Señora todas las tardes mira el mar largo tiempo, con una tristeza que a todos nos hace sufrir. 
Oficial 2.- No quiero tantas explicaciones. Dígame dónde encontrarla. Pescador.- Su casa es muy visitada. En la puerta hay un letrero que dice que vende tabaco y habla ingles. ( enseñándole con la mano). Aquí cerca, señor, usted la tiene aquí muy cerca. 
Escena 5.- ( caminan los dos oficiales hasta llegar a una casa de centro al lado izquierdo de la calle) Oficial 1.- Sí, aquí esta el letrero: TOBACCO, ENGLISH SPOKEEN. 
Oficial 2.- Esta es la casa, no hay duda. Antes de verla, debo decirte la orden terminante que me dieron al partir. Oficial 1.- Cómo, ¿no era la de conseguir el baúl con los archivos de Bolívar? 
Oficial 2.- Esa es nuestra misión. Y para lograrla debemos hacer todo lo que sea necesario. Si la Señora se resiste o se niega, tenemos la orden de matarla. 
Oficial 1.- ¿estas seguro de lo que dices? Vamos a encontrar a una mujer envejecida y derrotada, desmemoriada. No podrá ni querrá hacer resistencia. En plena fiesta de la Virgen de las Mercedes, no seas exagerado!. Repíteme, estas seguro de lo que dices? 
Oficial 2.- Totalmente. Me han aclarado que debemos cumplir esta orden bajo cualquier circunstancia, consiguiendo el baúl y terminando con toda resistencia. No puede seguir dando vueltas la memoria de Bolívar y sus quimeras, generando problemas a nuestros Estados. Este es uno de los pocos temas en que parecen estar de acuerdo nuestros jefes militares, convertidos en estadistas que portan sus bandas presidenciales. Vamos, vamos, tenemos que cumplir nuestra misión, como sea y al costo que sea. 
ACTO 2 La misma calle del puerto, con los personajes del acto 1 y los que ingresan. 
Escena 1 ( por el lado lateral derecho llega una comparsa de músicos y danzantes. Están realizando una escenificación, con sones de catinga, en la que participan personajes disfrazados de tres ángeles( con uniformes del ejercito de la independencia) , tres diablos (con vestimenta realista), Santiago matamoros ( con un caballo de madera entre las piernas, crema blanca conchaperla en la cara y un gorrito con espejo) y un Angel Mayor . Los músicos son un tamborilero y un flautista. Santiago y los músicos llevan la banda rojiblanca cruzándoles el pecho. La mujer joven del lateral izquierdo desciende y se viste de angel para participar. Organizan un tabladillo mientras invitan a la población) 
 Miguel Tamborilero.- Están invitados los habitantes de este puerto a la representación de la batalla que ha cambiado el universo. ¡Viva la Independencia! En las fiestas de la virgen de la merced, vean en este Teatro de los Sueños, la puesta en escena de aquello que esta grabado en nuestros corazones, desde que en nuestra América triunfó la independencia. (suben los actores al tabladillo, colocándose en dos grupos, de ángeles y diablos, con santiago y el ángel mayor al centro, y los músicos a un costado. Inician los músicos la catinga y luego se recita el parlamento. Las personas se agrupan a los costados)
Coro de angeles.- Aleluya, aleluya, el reino de los cielos en la tierra, Nos llama la humanidad entera! Coro de diablos.- Sus velas están rotas, son ciegos en el mar, no van a puerto al detenerse el viento! ( entre ángeles y diablos, se entable un combate, mientras la catinga resuena y repiten sus frases varias veces) 
 Santiago Matamoros.- (Dirigiéndose al Angel Mayor). Ven, debes decidirte en la batalla del juicio final entre los ángeles de nuestra señora de la merced y los diablos de la maldad y la esclavitud. Ven y toma parte en esta lucha del bien contra el mal, en este puerto de Payta, hogar de la desolación y cuna de las tormentas 
Diablo 1.- ( increpando a santiago dirigiéndose al angel mayor) Mentira, mentira, no le creas a Santiago. Antes fue matamoros, y cabalga ahora como mata chapetones. Que de los cielos descienda fuego sobre nosotros si es falso lo que decimos! 
Diablo 2.- Nos condenan como diablos, por que damos vivas al rey de España, nuestro padre y amen, cuando los malvados son ellos. Debes venir con nosotros 
Angel 1.- Ustedes querían perpetuar la esclavitud. Nosotros hemos luchado por la igualdad, pues sin ella perecen todos los derechos y todas las garantías. Por ella hacemos todos los sacrificios. 
 Santiago .- A los pies de la igualdad, cubierta de humillación, hemos puesto a la infame esclavitud. Si crees en la igualdad, ven lucha con nosotros. 
Diablo 3.- Nosotros por siglos hemos dado paternal protección a los indígenas y americanos. Nunca ha existido bondad mayor. Santiago.- La infracción de todas las leyes es la esclavitud: ¡un hombre poseído por otro!, ¡un hombre propiedad!. Debemos terminar con la esclavitud de los chapetones. Y en nuestra América libre, ¿ podrá haber esclavitud donde debe reinar la igualdad?. Tal seria vituperio de nuestra razón, escarnio de nuestra justicia; seriamos reputados por dementes y usurpadores. 
Diablo 1.- Ustedes imponen el caos del mal contra la autoridad bendita de nuestros reyes coloniales Angel 2.- Todavía creen, escuche nuestra señora de las mercedes, escuche ángel mayor, todavía creen, insolentes chapetones, que están ante hombres sin entendimiento ni alma? 
Diablo 2.- Que mejor sabiduría que la del gobierno de los virreyes, encomenderos y oidores en todo el continente? Santiago.- de cuál gobierno osan hablar? Infames son las tiranías cómplices de la esclavitud. La soberanía del pueblo, que hemos ganado, es la única autoridad legítima de las naciones, y no el oro ni la pólvora. Hemos conquistado la libertad, destino que dios nos ha dado a todos los hombres y mujeres. Ven con nosotros, ¡¡¡Acabemos con los chapetones!!! ( En una rápida escaramuza, los angeles derrotan a los diablos, que caen al suelo. 
El Angel mayor se tapa el rostro. Santiago levanta los brazos en triunfo. 
Miguel Tamborilero.- (declama como leyendo un bando) Ciudadanos: completemos la obra mas grande que el cielo ha podido encargar a los hombres: la del salvar un mundo entero de la esclavitud. La libertad del nuevo mundo es la esperanza del universo. Unamos la américa. Acabemos con los Chapetones!!! ( las personas aplauden y en coro repiten) Población.- ¡¡¡Aleluya, Aleluya, Acabemos, acabemos con los chapetones!!! 

Escena 2 ( Desde la esquina derecha conversan los oficiales) 
Oficial 1.- Estos creen que todavía estamos en la guerra. Están bravos, no hay duda. Pero yo soy oficial del ejército libertador, escapado, pero oficial al fin, y por tanto no tengo nada que temer 
Oficial2.- Va ser difícil nuestra misión, si todos están con el ánimo de esta batalla entre ángeles y diablos. 
Oficial 1.- Quizá seria mejor regresar en este momento a Bogotá, y así evitarnos cualquier problema Oficial 2.- Qué!, no vuelvas a mencionar estas palabras por ningún motivo. Tenemos que encontrar el baúl de Bolívar, y cumplir con lo que nuestros jefes nos han mandado. Piensa con calma, no te ofusques. En el puerto adoran las batallas de la Independencia, quieren tanto a Bolívar que se la pasan repitiendo sus frases, hasta en las representaciones como la que acabamos de presenciar. Estas son evidencias que estamos cerca, muy cerca, de lo que andamos buscando. 
Oficial 1.- Tienes razón, mejor aplaudimos también, que nadie pueda siquiera sospechar que somos escapados, de faldón realista y gorro libertario. Debemos conseguir también nuestra banda rojiblanca, para evitar que sospechen lo que buscamos.
Manuela Sáenz, oleo de Ignacio Merino.

Escena 3. Oficial 2.- ( se acerca al hombre disfrazado de santiago matamoros). Lo felicito. Cuál es la fiesta que están realizando? Santiago.- Es parte de la fiesta de San Lucas de Colán, en Homenaje a nuestra Virgen, la gran Señora de la Merced. Venimos caminando desde la desembocadura del río en el mar, desde allá en las playas de colán, y hemos arribado al puerto por la orilla de la extensa playa y tras bordear los rocas y los farallones. Cargamos nuestro tabladillo y presentamos la escena ante los que quieran escucharnos. Todos los años, cumplimos de esta manera la promesa a nuestra señora la virgen de la merced. 
Oficial 2.- Y quien ha escrito la bellas palabras que ustedes recitan? Debe ser alguien con mucha sabiduría. ¿Quizá la han obtenido de algún libro que llegó a Payta? Santiago.- ( sonriendo). Me alegra que les gustara la pequeña obra de teatro que presentamos. ¿La escucharon bien?. ¿No les parece conocido lo que han oído?. Les contare un secreto: las frases son palabras exactas de Simón Bolívar, el gran libertador. Estas palabras de rechazo a la esclavitud, por ejemplo, las dijo en el discurso dado en el Congreso Constituyente de Bolivia en 1826. Y seguro sabrán que las palabras finales que recitamos son…. ¡las de la gloriosa batalla de Junín, sí, la misma, la que selló la libertad de América.! 
Oficial 1.- ( muy inquieto).- Y cómo obtuvieron ustedes esos textos? 
Oficial 2.- ( sonriendo amistoso). Nosotros somos también admiradores del libertador. Hemos luchado junto a él desde los primeros días. Ya me parecía que las frases que escuchaba las había oído pronunciar en forma similar en otro momento. 
Oficial 1.- Bueno, si usted nos quisiera decir como obtuvo esos textos? Santiago.- Una gran señora, que me ha adoptado como su sobrino, se las sabe de memoria. Las recita cuando se lo pedimos. Ella es la que nos ha escrito estos parlamentos, para que acompañemos con la catinga. Desde que vive en el puerto, gracia a ella, todos sabemos de Bolívar, de cómo vivía y sentía. Es como si él hubiese venido con ella a morar con nosotros. 
Oficial 2.- Y la señora, quien es? Santiago.- Manuelita, nuestra querida manuelita. ¿Pero ustedes no son oficiales?, ¿no la conocieron en las campañas?. 
Oficial 2.- ¿Nos hablas de Manuela Saenz? Santiago.- ( alborozado) Claro, quien otra podría ser. Hablen con ella, les podrá contar muchas cosas. Aunque deben tratarla con cuidado. Esta sufriendo un gran dolor desde hace años. Empieza a olvidar las cosas y tiene achaques diversos. ( sus compañeros de representación lo llaman, la mujer joven del lateral izquierdo regresa a su posición en la penumbra) Discúlpenos, pero debemos seguir con nuestras representaciones en otras zonas del puerto. Hablen con ella, les agradará verla, ella se pondrá muy feliz. 

ACTO 3 
Una habitación grande, que es al mismo tiempo dormitorio y sala. En una esquina una ventana da al mar. La habitación es muy pobre y austera, pero sobria y hasta elegante. A un costado un ancho sillón de cuero con rodaje y manizuela, y una hamaca de fibras de Guayaquil, una mesa cuadrada al centro, y al otro lado una docena de silletas de estera. En el lado lateral izquierdo, claramente diferenciado del resto del escenario, sobre una pila de redes de pesca, esta sentada una mujer joven vestida sobriamente, con una luz que la ilumina desde arriba resaltando la sombra que proyecta 
Escena 1. ( se pone en penumbra la sala y se ilumina el lado derecho) 
 Manuela-Joven.- ( Lentamente empieza a mirar el auditorio y dirigiéndose hacia ellos pero mirando mas atrás de ellos, habla evocativa). Desde los dias del convento, supe soñar. Durante las horas de luz, trato de sentir el viento en mi rostro, y puedo así soñar. Mientras la gente me habla, o zurce, o lee, estoy corriendo entre las montañas, o me sumerjo en las aguas del río. Siempre sueño, es la memoria de mis anhelos. Pero cuando mas sueño, es cuando dormida viajo, muy lejos, a lugares que no conozco, viajo, y tengo la agilidad de las plumas de ganso para llegar muy lejos. Estos sueños son otra forma de mi vida, los recuerdo luego a colores, siento los perfumes y fragancias, y se que forman parte de mi piel y de mis huesos. A veces, en mi memoria, ya no se si es lo que he soñado en el día o son algunos de mis sueños nocturnos de colores y fragancias. Ahora mismo, no se si sueño o recuerdo. Me veo en un balcón, echando una corona de guirnaldas ( levanta una corona de guirnaldas que estaba a sus pies), a ese joven guapo, zumbón y alegre, que me poseía con su mirada e incendiaba mis sueños….( arroja la guirnalda al suelo y se voltea) 
Escena 2 ( Vuelve a la penumbra el lado izquierdo, se ilumina el resto del escenario) 
 Manuela.-( sentada sobre su hamaca. Pronuncia las palabras lentamente, con evidente sarcasmo). Hablando se entienden las personas señor gobernador. Tómese un descanso, no se agite. Mejor explíqueme lo que con apuro ha dicho mascando tabaco, como si hablara en otro idioma. Gobernador.- ( parado cerca de la puerta de entrada) Siempre Ud. con ironía Doña Manuela. Sabe muy bien que hablo español a duras penas, y no conozco ningún otro idioma. He venido para alertarla de la peste que se ha desatado en nuestro puerto, justo cuando han venido miles de peregrinos a la fiesta de la Virgen de la Merced. La peste está asolando con muerte, dolor y tristeza al puerto. Estamos en total emergencia y hemos dispuesto la inmediata evacuación del puerto, antes que crezca el contagio y se propague la peste. Es necesario que Ud. salga de su casa, que se mude a Piura o vaya a otra ciudad. Y debe hacerlo inmediatamente. 
Manuela.- ¿Cuántos años tiene Ud. de gobernador? . Estoy segura que menos de los 21 años que yo vivo en Payta. Si no me falla la memoria, he conocido a varios gobernadores, nombrados desde Lima, y cambiados con cada modificación de presidente, (con ironía) que hay tantos como gobiernos en este país. Gobernador.- Siempre usted riéndose de nuestros políticos.. 
 Manuela.- Mi amigo, nos conocemos con Usted antes que fuera gobernador. No se olvide que con Carmen, su esposa, hemos preparado dulces cada año y sabíamos ir a la fiesta de Colán. Le agradezco que venga a avisarme de la peste. Pero, oiga Ud., qué será temer a la peste, si ya hemos pasado por mucho, no solo otras enfermedades, sino también las lluvias como diluvios universales, las sequías prolongadas, la falta de agua dulce para beber, la ausencia de arboles que den sombra, la crecida de las mareas, las inundaciones de ese olor amargo de grasa de ballenas, y hasta incursiones de piratas. Gobernador.- Es verdad, tantas cosas hemos resistido y seguimos viviendo. Pero ahora es diferente. La peste esta matando mucha gente, y no hay curación. Sólo el fuego sirve para quemar a los muertos, sus restos y pertenencias, y así evitar los contagios. 
 Manuela.- Quiero tanto a este puerto, estimado gobernador Nada me va a obligar a salir de él. Hace varios años que estoy, como me aprecia, postrada en cama. Desde que llegué al puerto, unos queridos perros, de mirar dulce pero sin pelo, empezaron a vivir conmigo. Llevan los nombres de los generales de Bolívar, para no olvidarlos. Cuando podía caminar, me acompañaban al paseo de todas las tardes por la playa. Miraba el mar y sentía la brisa. Iba de un lado a otro contando las mareas. Caminaba también en las noches de Luna, que en Payta le hablan a uno directamente en el rostro. Estaba entonces activa. Cocinábamos los dulces de la cofradía de la Virgen. Recibía personas de todo el mundo y varios amigos, algunos comunes con Bolívar, como su maestro Rodríguez, que decidió venir a vivir aquí cerca Gobernador.- El señor Rodríguez, gran educador, vivía en Amotape. Supo usted doña manuela que ya falleció hace un tiempo, y que sus restos están junto a la Iglesia... Manuela.- Lo supe y sentí su viaje a las estrellas. En Bolivia, cuando era el Director de Gobierno en Educación, Ciencias y Cultura, y promovíamos la nación a la que Bolívar habia legado su nombre, impulsamos un diario en el que escribimos y difundimos las ideas igualitarias, y llamamos a la vida venciendo siempre a la muerte. Pero entre la vida y la muerte, querido amigo, solo queda la memoria y los sueños. Miréme a mi, aquí inmóvil, pero con fuerza suficiente para vivir. Hace ya varios años que tuve la mala suerte de caer y quebrarme la cadera. Recuerda usted, fue aquí mismo, en mi casa, cuando arreglaba unos papeles que guardo, y todos vinieron a ayudarme. 
Gobernador.- Una gran pena, querida señora Manuela.- No solo quedé sin poder caminar, sino que mis huesos se pusieron mas débiles, y el reumatismo empezó a debilitarme por dentro. Aun así, todos los días, al mediodía, cuando está el sol mas intenso, me llevan jonatás y un sobrino, hasta la playa para darme baños de arena, que son los que me mantienen viva. Me quedo la tarde, hasta que sale la Luna. ( luego de un silencio...) ¿Y usted quiere que me vaya y deje de tomar esos baños vivificantes? Gobernador.- El sol esta también fuerte en Piura, y allá podrá ir a la orilla del Río. Lo que debe hacer ahora es alejarse de la peste. 
Escena 3 (Ingresa el sobrino, que viene disfrazado de santiago matamoros) 
Sobrino.- Disculpe Doña Manuela. Disculpe señor Gobernador. Han suspendido la fiesta. Nos avisaron cuando danzábamos una catinga, representando la disputa de los ángeles con los demonios. Suspendieron la fiesta por la peste. A todos nos han dicho que vayamos a nuestras casas a cambiarnos y a disponer de nuestros bienes para desalojar el puerto. Los peregrinos no quieren irse, y los están obligando He venido a ayudarla a irnos ( dirigiéndose a Manuela). 
Gobernador.- No le decía Doña Manuela. Manuela.- Poco saben de la vida, sobrino y señor gobernador. No hay temor que valga. Me ven ahora postrada, en cama y cada tarde recibo baños de arena, pero hubo un tiempo en que enfrenté y vencí amenazas mas graves que la peste. La memoria de esos años es lo que me da fuerzas en lo que hago todos los días. Déjenme contarles algunas cosas, 
 Sobrino.- Ud. es incorregible con sus memorias doña Manuela 
Gobernador.- No tenemos tiempo, tenga en cuenta el apuro en que nos ha puesto la peste… Manuela .- Tenia 20 años cuando eché guirnaldas de victoria a Bolívar el día que entraba a Quito. Guapo, valiente, con pólvora en la mirada Unos años antes en Lima, recibí la orden de caballeresa del sol, que me otorgó el General San Martín por ayudar a las batallas de la independencia. Pero desde ese día que me uní a Bolívar, la vida fue otra. He recorrido a caballo el continente, no como el tuyo sobrino, de madera, sino un caballo de los de a verdad. Seguí a Bolívar desde Bogotá, a Quito y luego a Trujillo y a Lima. Por costas y sierras. He dormido en el suelo, en camas de piedra, en el propio caballo. He descansado ante el fresco del mar y en los fríos de las sierras. He vivido en residencias y solares elegantes con el Libertador, y he sufrido persecuciones, malediciencias y destierros. 
Sobrino.- Dígame, participó en las batallas? 
Manuela.- Cierto. He participado con mi espada en las batallas contra los chapetones. He trabajado en el estado mayor que dirigía y organizaba la conquista de la libertad de toda América. Enfrenté rebeliones, motines, intentos de asesinatos, y nunca me doblegué. Sucre le escribió a Bolivar informándole que luché con los húsares y con los Vencedores en Ayacucho, solicitando me nombren Coronel del Ejercito Libertador, lo que hizo Bolivar. Después de todo esto, a mis años, a mí, oficial del ejercito libertador, Coronel a toda honra, piensan ustedes que podrá vencerme una peste? 
Sobrino.- Doña Manuela, Doña Manuela, la peste es muy grave, nos da miedo. Usted habla como si nunca, nada, ninguna cosa, la llevara a pensar en retroceder, o la pusiera al borde de desfallecer. Manuela.- Nunca ( enfática), ni siquiera cuando hace mas de diez años al caer quede sin poder moverme. ( luego de un silencio, en voz mas baja, añorando) Aunque sí, pensándolo bien. Hubo un momento en que perdí toda las fuerzas,…. y quise morir. Fue ante algo mas grave que la peste mas horrible. Les contaré. Recibí en Guaduas, donde vivía, una carta del gran amigo Oleary, asistente de los ejércitos libertadores, el mismo que me dio en Lima los archivos de Bolívar, que guardé desde entonces. Recibí una carta suya, les digo, en la que me informaba que Bolívar estaba muy enfermo y era inevitable que falleciera. Para mí, el saberlo fue morir yo también. Pretendiendo alcanzarlo en su travesía final, hice que una víbora me picara en el hombro, para que pudiera morir junto a él, aunque estuviera postrado lejos, muy lejos, en Santa Marta, y yo ahí estática en Guaduas. 
Sobrino.- Iba Usted a morir! Manuela.- Pero el veneno de la víbora no acabó conmigo. Bolívar falleció, solo, triste y abandonado, pensando quizá que iba pronto a comenzar todo de nuevo. Todavía besos sus labios y escucho sus palabras de la última vez que nos vimos. Me prometía regresar para seguir batallando tras los sueños de unión y libertad. Son las frases que repiten las mareas nocturnas y la luz de la luna, y las reitero ante cualquier adversidad. 
Gobernador.- Pero la peste, querida amiga, no se vence con recuerdos. 
Escena 4 
 Manuela.- (llamando al grupo de mujeres de la cofradía, a jonatas) . Vengan, vengan todos. Ustedes amigas , dejen de preparar los dulces. Tu , jonatas, amiga, deja de doblar el tabaco. Vengan que debemos hablar de algo muy importante. Jonatas.- ¿que nuevas nos ha traído el gobernador que alborota tanto? Manuela.- El Gobernador dice que los recuerdos no pueden vencer a la peste que se ha desatado en el puerto. Nos llama a salir inmediatamente a otra ciudad. ( se ilumina la parte lateral izquierdo y la manuela joven se incorpora al dialogo pero como si no estuviese presente y fuese una evocación. Cuando habla, manuela la mira como recordando) 
Manuela Joven.- La memoria, ah la memoria, ese fuego tenaz del espíritu, vive más que un fugaz recuerdo. La memoria es la presencia viva de los sueños y las esperanzas. Tener viva la memoria, permite mirar con dignidad los días grises, las noches calientes y las horas de soledad.
Sobrino.- La memoria puede ser tan frágil como un papel de arroz 
Manuela Joven.- Existen memorias distintas. El espíritu humano es un crisol de todas las memorias, que siempre permanecen y van de un lado a otro con el fuego y los vientos. Hasta el olvido nos permite afianzarla, al quedar en pie solo lo importante que ella guarda. La peor infamia, la forma de vida más abyecta, el más cruel castigo que puede hacerse a la humanidad, es que se anule la memoria de todo lo vivido, escondiendo lo acontecido, y oxidando el espíritu. (Luego de un silencio). 
Manuela.- (en tono bajo, casi confidencial) A mis años queridos amigos, un tanto melancólica, debo confesarles algo que no he dicho a nadie. Es secreto que guardo. Que enciende vida y pasión. No se. No se, pero bueno les cuento. Es un secreto que buscan en toda América. No saben que lo tengo guardado aquí, en este puerto, nada menos que al costado de mi hamaca. 
 Sobrino.- A ver, déjeme mirar lo que tiene escondido.( se agacha y saca el baúl al centro del cuarto). 
Manuela.- En este baúl, que lo tengo desde el primer día que arribe a payta, en este baúl están todos los archivos mas queridos del Libertador. ( lo abre y saca papeles). Tengo actas del Consejo, están aquí las ordenes dictadas por el libertador para las campañas, se pueden ver los esquemas y orientaciones para cada una de las batallas, están los gastos minuciosamente registrados. Se puede ver la letra de quien copiaba los dictados del libertador, apurada y quebrada pues no podía seguir la voracidad de sus entusiasmos y la rapidez de su pensamiento. En estos archivos están todos los secretos de las guerras de la independencia. Las tácticas de campaña, los batallones, los desplazamientos, los pertrechos, las victorias y derrotas. Incluyendo las traiciones, las deslealtades, las mentiras, los engaños. Nada dejó de ser registrado. 
Gobernador.- (intrigado) ¿Y como logro traerlo a Payta, si cuando bajó del barco venia deportada y presa? 
Manuela.- El baúl caminó por toda América. Lo transportaba en mis mulas, sin que nadie lo supiera. Se lo entregué al General Antonio José de Sucre para que en secreto lo enviara a Payta, donde yo lo recogería un día. Eso fue antes del derrumbe de la Confederación y de la quiebra de los sueños de la unidad nacional del continente. Bolívar decía que en este baúl estaban sus sueños, la memoria que el futuro reclamaría un día. 
Sobrino.- ( rebuscando en el baúl ) Miren, aquí está una carta fechada el 10 de agosto de 1850 , y registra que fue escrita en Payta. 
 Manuela.- Pásala, pásala. Sí, es la carta que escribí al amigo Oleary, contándole todo lo que pasó aquella noche en que impedí que asesinaran a Bolívar. Es un buen ejemplo de lo que les digo. 
 Jonatas.- Manuela, cuentáles, diles lo que ocurrió. Manuela.- Esta carta narra acontecimientos que en sus ecos seguirán hablando por nosotros. Cuenta lo que ocurrió el 25 de setiembre de 1828. ¡Esperen, no me apuren!. 
 Manuela Joven.- Bolívar había conquistado la independencia de América para forjar una confederación que uniera la patria grande, republicana y con libertad. Este sueño empezó a resquebrajase, pues se disgregaba la unidad. Bolívar representaba a todos unidos, y tenia el mando en la Gran Colombia, Perú, Bolivia. Lo reclamaban de Argentina y estaba a puertas de derribar la monarquía en Brasil. Pero este sueño confederado se derrumbó. Se segregó Venezuela y luego se aisló Colombia, y se formó Ecuador. Se enfrentaron entre sí, y con Perú y con Bolivia y con Argentina. Y no querían liberar a Brasil, sometida a la monarquía portuguesa. Cada jefe militar quería tener su propio Estado, su poder chiquito y endeble. Su Re-pú-bli-ca-A-é-re-a ( acentuando la frase y arrastrando las letras) como las llamaba Bolívar. 
Manuela.- En este ambiente, el General Santander apoyó la organización del asesinato de Bolívar, ¡querían desaparecer el sueño de la unidad continental, como ahora pretenden anular su memoria entre nosotros!. 
El Sobrino.- matar a Bolívar, querían matar a Bolívar? 
Manuela Joven.- Ese día de setiembre, me llamo Bolívar a su lado, pues sospechaba que estaba en marcha una rebelión para asesinarlo. El coronel de estado mayor le mintió y dijo que se habia debelado. Serian las doce de la noche cuando ladraron los perros y se sintió un ruido seco y cortante. Desperté a Bolívar que dormía a mi lado, y lo convencí que con su espada y una pistola se echara por la ventana, mientras yo ganaba tiempo, exponiendo mi vida sin duda, pero era la única forma para detener a los insurrectos. Abrimos la ventana, saltó Bolívar a la luz de una luna brillante, y fue a refugiarse debajo de un puente. Al abrir los insurrectos la puerta del cuarto, me les enfrenté, estaba con una espada en la mano, dispuesta a dar cara mi vida. Titubearon ante mi actitud. Les hice creer que Bolívar estaba en otro cuarto. Logré ganar el tiempo necesario para que se salvara el libertador. Al no lograr asesinarlo, no se atrevieron a matarme. 
Manuela.- Miren ( mostrando el papel) este es uno de los documentos de este baúl. En él está viva la memoria que escuálidos poderes aéreos quieren desaparecer. 
Gobernador.- Pero Doña Manuela…. Manuela.- No, no, no. ¿Cree Usted que yo dejaría este baúl, lleno de vida, para escaparme de la peste, y morir en Piura o cualquier otro lado, por falta de sueños y esperanzas?. Vamos, déjenme con mis recuerdos y memorias. Que nadie toque ningún papel. Vamos, vamos, déjenme con mi soledad, con la que cabalgo hace muchos años 
 Manuela Joven.- ( lee acentuando las frases ): " Colombia, Estado de Nueva Granada, Secretaria del Interior y Relaciones Exteriores, Bogota, a 7 de enero de 1834, La gobernación de Bogota, en cumplimiento de disposiciones vigentes, ordena la salida de esta capital de la señora Manuel Saenz en destierro perpetuo de todo el territorio del Estado. La señora Saenz seguira de inmediato hacia el exterior del pais que ella escoja por la via de Cartagena. Se previene a las autoridades por donde pase para que la vigilen estrechamente dada su extrema peligrosidad y atrevimiento. No podra ser visitada ni por cortesia de oficial alguno del ejercito. La acusada debe ser conducida en silla de manos fuertemente custodiada hasta Funza, lugar en donde la recibira la escolta y debe continuar con ella rumbo a Cartagena. Firma: Vicente Zuero. 
 Manuela.- ( en voz alta pero con ironia de dolor contenido ).. ¿se anima alguien a sacarme de Payta atada en silla de manos y en destierro perpetuo? ( las cofrades y jonatas regresan a sus lugares anteriores, el gobernador se queda inmóvil, manuela busca y rebusca en el baúl) 
ACTO 4 
El ambiente es de playa. Entran por el lado derecho jonatas y el sobrino, que están cargando a Manuela hasta depositarla en un montículo de arena. Están presentes varios peregrinos. En el lado lateral izquierdo, en la misma playa, sobre una pila de redes de pesca, esta sentada la mujer joven vestida sobriamente, con una luz igual a la del resto del escenario 
Escena 1 
Jonatas.- Ya estamos llegando tarde para el baño de arena. Carga bien muchacho. No le vayamos a hacer daño a manuela, cada día se hace mas delicada y se disfuerza. Ella es tan quejosa. 
Sobrino.- De venir todos los días, ya estamos acostumbrados a doña Manuela, y sabemos trasladarla. No le haga caso a Jonatas, siempre fastidiosa Jonatas.- Si Manuela hubiera tenido antes la misma exigencia que nos pide ahora, durante las campañas por las sierras y toda América, no habría caballo alguno para llevarla ! 
Manuela.- (riendo) cabalgué feliz, sin problemas. Mas bien ustedes tenían problemas con sus caballos, los que debían alternar cada cierto trecho pues morían de agotamiento con el sobrepeso de sus turbantes, joyas de vidrio y cobre, y botas de montar Jonatas.- Aquí, en este lugar, cerca de estos restos de fogata. ( mueve el pie como moviendo la arena ) Todavía está guardando el calor del sol. Aquí sentemos a manuela. Debemos hacer que ella tome este baño de arena antes que crezca la peste en el puerto. ( la dejan encima de montículo de arena). 
Manuela Joven.- ( hablando indirecto y no referido, como en dialogo lejano con manuela ) el mar está quieto, dormido, como si no se diese cuenta que muere lento el atardecer Manuela.- Estos baños de arena son nuestra ocasión de viajar con la memoria. 
Manuela Joven.- Viajaba en mis sueños: mi cuerpo estaba en ciudades y naciones, danzaba en salones, y corría en los tablazos Manuela.- La vida siempre es un espejo de mi propia sombra 
Manuela Joven.- Tengo la voz ronca por el eco de hablar conmigo misma, que aprendí desde pequeña; solo así soy libre, hasta en mis pensamientos 
Manuela.- No recuerdo quien me recomendó los baños de arena, pero fue uno de los mejores consejos de algún ballenero o poeta que pasó por el puerto. Cuando me vieron con la cadera rota, sin poder caminar y con el reuma que me iba carcomiendo por dentro, me recomendaron estos baños de arena. Se hunden las piernas, se cubre de arenas hasta las caderas, y se recibe el calor del sol, guardado dulce y tierno. Si los dioses del olimpo griego bebían algún néctar para estar fuertes y vigorosos, son un néctar divino estos baños de arena. Con el calor de la arena, cierro los ojos y mis sueños son de encendidos colores 
Manuela Joven.- A caballo en el universo o en la arena calcinada, no hay parte de mi cuerpo que no sea espiritu de fuego y crepitacion de oblaciones al viento 
Escena 2.- 
Sobrino.- Gran sorpresa la del baúl de archivos, gran sorpresa que nos tenía guardada doña Manuela. Jonatas.- Yo sí lo sabía. Cuando llegamos a Payta, lo rescatamos de donde lo había enviado el general Antonio José de Sucre . Para que no creara sospechas guardamos el baúl en la casa, al costado de la hamaca de manuela. Si alguien lo encontraba pensaría que se trataba de nuestras ropas, o de coqueterías que manuela había ido guardando de tantos años. Ese pretexto nos fue siempre muy útil. En las campañas de independencia, recuerdas Manuela, 
Manuela.- como olvidarlo, es como si las viera cabalgar Jonatas.- Nathan y yo nos vestíamos con turbantes, con faldones de muchos colores, con adornos llamativos. Pensaron siempre que lo que cargábamos en nuestros baúles, de aquí y para allá, eran nuestras coqueterías y vestidos. Y mas aún, que eran los vestidos que Manuela paseaba orgullosa en dónde iba. Recuerdas Manuela, la envidia que te tenían en Lima. ¡Si hubiesen sabido lo que ocultábamos! 
Manuela.- No sé por que rompí este secreto jonatas. Me estará ganando el sentimiento. No le tengo miedo a la peste. No es por ella que me ofusqué y saque el baúl para que todos los vieran. No, no, no. Sobrino.- Vamos Doña manuela, no se nos ponga así Manuela.- ( Indignada )Me tienen encerrada. Soy una prisionera de los poderes enanos, repúblicas aéreas de falsedad y mentira, que se han construido en toda América. Escribo a varia gente para que me repongan los dineros que me deben, y nadie actúa ni responde, por miedo, miedo y miedo, ¡cobardes!, condenándome a sobrevivir en la miseria. 
Sobrino.- pero siempre vienen a visitarla de todo el mundo 
Manuela.- Desde que venimos a Payta, mantengo correspondencia con jefes de Colombia, Ecuador y Perú, y tengo muchos amigos en los otros países. Estoy informada de todo lo que ocurre. Les cuento a unos de lo que pasa a otros. Los cónsules de Estados Unidos y de Inglaterra vienen a mi casa a comer dulces, tomar té y mascar tabaco. Desde Italia y otros países, vienen personas a comentarme de Bolívar. Palpito cada mañana como si estuviese en los acontecimientos del nuevo mundo. Pero el poder débil que se ha instalado en los países divididos me tiene encerrada. Soy una estatua de sal que no da sombra. Me han puesto los grilletes de una esclavitud miserable. Sobrino.- ¿ intentó escapar, viajar, salir alguna vez del puerto? 
 Manuela.- En los primeros años, antes de caerme, quise hacerlo, pero no pude viajar, pues si salía del puerto me apresarían de nuevo para enviarme a jamaica, lanzada a que me coman los mosquitos y me ahogue en el aburrimiento. ( titubeando) Otra vez, otra vez, me esta ganando el sentimiento. ( abatida ) Es una dolencia del espíritu que me ronda y a veces me hunde en pozas oscuras.
Jonatas.- Manuela, manuela... Manuela.- Saben que no pueden destruirme, entonces pretenden envilecerme. Lanzan fábulas y cuentos infames sobre mi vida. Pero eso no es lo mas terrible. Tengo miedo a lo que se propone el poder enano. Quieren anular la memoria de nuestra historia, envilecer la vida cotidiana, expropiarle su sentido. Pretenden así hundirme en la monotonía, para que el oxido constante carcoma el espíritu, y me amargue el sabor del viento. 
 Jonatas.- Manuela, Manuela, nuevamente empiezas con tus letanías y quejas, no te enojes, sabes que te hace daño! Manuela.- ¡Sí, mis letanías, y mil veces y cuanto sea necesario!. ¡Ah, dioses, no saben todo lo que padezco! ( toma un puñado de ceniza y la esparce ) Me aumentan los dolores de cabeza, y siento punzadas en mi cerebro, en la noche o en cualquier momento del día. Hace 5 años un medico italiano que me visitaba, al constatar que me dolía la cabeza y se me ponían débiles los brazos, me dijo que estaba empezando a sufrir pequeñas roturas de mis arterias cerebrales, las que iban a afectarme irremediablemente. ¡Y , demonios mil, cómo me rasgan el alma!. ( toma un puñado de ceniza y lo tira encima de su cabeza ) ( luego de un silencio) No solo me inmoviliza la cadera quebrada. Me olvido de muchas cosas. Quiero recordar algo, y se me hace mas difícil. A ratos, como si se me pusiese la vista de papel, veo pero no miro. Me emociono de un recuerdo, pero no se explicarme de cuál recuerdo se trata. Pienso los perfumes, pero no los aprecio en mi sentidos y en el corazón! No recuerdo nombres de utensilios de la cofradía. Del propio baúl, a ratos no encuentro lo que busco y después de unas horas hasta no se que es lo que busco en él! Grito al mundo y solo recibo silencio mientras voy quedando como una estatua de sal y arena. Ah, desgracia eterna, maldición de maldiciones, yo que vivo para guardar la memoria de mi amado, estoy perdiendo aceleradamente mis recuerdos. 
Jonatas.- calma, manuela, calma, no, que no te gane la tristeza! Manuela.- ( dolida e indignada )¡Clamo al universo por esta condena! ( toma ceniza y se pone en los pómulos y la frente ) ¡Que la sal carcoma mis huesos, y que el fuego consuma mis pertenencias! Ah, ruina de la memoria, recuerdos que se hunden en la oscuridad llevándose jirones de mi alma! ¡Ah, lo vivido, los sueños, la pasión desbocada, no pueden acabar en cenizas que desperdigue el viento en la nada! ¡no pude darle hijos a bolivar para prolongar su vida, solo me queda la memoria que se me escapa! ¡ una vida sin luna de recuerdos, es peor que la muerte, es peor que el mas cruel de los tormentos! ¡ Maldigo y blasfemo de mi misma, mientras la cabeza me estalla en estrellas de un dolor alucinado! ¡ lo que no pudieron muchos para atarme a una silla de destierro absoluto, con estos dolores de cabeza son ahora arena que se escapa entre mis manos y cenizas que se lleva el viento! ( se produce un silencio , mientras manuela, abatida, erguida y fija, mira el mar ) 
Escena 3. ( luego de un silencio prolongado ) 
El sobrino.- No se deje abatir, no olvide que muchos poderosos quisieran que usted no luchara por su fe, y la siguen fastidiando hasta este puerto Manuela - (recuperando un tono mas sereno en su voz, con cenizas en la frente y el pelo) Es que vivimos para la libertad, y ella se alimenta de la memoria, que es viento desatado por el amor. ( volviendo a su tono regular ) 
Jonatas.- ya se repuso nuestra Manuela de siempre 
Manuela Joven.- En alguna oportunidad le respondí, y por escrito, a mi marido, que si dejé su vida monótona y cruel, fue por Bolívar y su amor que desata tormentas. Cuando mi marido me propuso que regresara a él y abandone al libertador, de quien me sabia dueña de su corazón, le propuse mas bien ( sonriendo desde el recuerdo ) que no en la tierra, no en este mundo, pero sí en el cielo nos volveríamos a casar, con él, si quisiera. En la patria celestial pasaríamos la vida que quería, una vida toda espiritual (burlona haciendo mimicas en toda la frase) , pues ahí todo seria a la inglesa, una vida monótona. Seria a la Inglesa: el amor les acomoda sin placeres, la conversación la hacen sin gracia, caminan despacio, saludan con reverencia, y su chanza no se acompaña de la risa. 
Manuela.- ¡Sumisas y con los sentidos aplastados, es así que muchos quieren tener a las mujeres ! Manuela Joven.- ¡Ni en el cielo!. Y en la tierra, en este mundo, donde las mujeres no debemos aceptar tiranos sobre nuestras vidas, le respondí a mi marido ingles que no podía vivir como proponía. Que me contento con el amor por el cual perseguimos el olor de las tormentas. Que vivimos porque tenemos el corazón prendido en las manos. Damos todo por el amado, y es libre e igual nuestro amor, aunque él siempre esté más allá de nuestros brazos, en tierras desconocidas por la memoria. 
Manuela.- Vivimos por que tenemos un embrujo de amor, una memoria de sueños, por los cuales morir. La vida diaria no es monotonía, es el ascenso eterno a una cumbre de libertad que nosotros mismos construimos, pese a que desfallecemos en el caminar hacia ella. 
Sobrino.- ( dirigiendose a Manuela) en este puerto Ud. es guardiana de todas las memorias. Ese poder envilecedor y esos dolores no la pueden doblegar. 
 Manuela.- No es un asunto de cuan lejos o cerca del puerto esté el poder envilecedor que nos sojuzga. Ni cuan rápido estallen nuestras arterias cerebrales. El sentido para vivir, la razón por la cual morir, es lo que me quieren expropiar los poderosos de repúblicas aéreas. Como ansían que muerda la amargura de perder los sueños de libertad. 
Manuela Joven.- ¡Payta, Payta, tu nombre esconde la desolación en las tierras áridas!. Tu mar es quieto, casi dormido, mecido por las mareas de luna, solo se sobresalta en días de tormentas y diluvios!. Manuela.- El poder de los viles no sabe que ni aun calcinen la arena y sequen la tierra, ni aun hagan una fogata con todo el puerto, podrán abatirme. ¡Aquí, aquí, en Payta, en este puerto de fuegos de luna, iluminando al universo, tengo las memorias de todos los sueños! 
Escena 4 
Jonatas.- Se esta haciendo tarde. Debemos regresar. 
Manuela Joven.- ( como siguiendo un monologo ) Sí, si, es el mío un amor desbocado. Lo idolatré mientras vivía y lo venero después de muerto, cuando ha pasado a la gloria eterna. Desde que le eché guirnaldas en Quito, cogió mi corazón, mi cuerpo, mis sentidos, mi espíritu, mi mente, los arrebató por siempre. Lo seguí en todo el continente y en las batallas. Estuve con él en los días de gloria y también cuando se derrumbaban sus sueños y dolido pensaba que había arado en el mar. 
Manuela.- Desde su muerte solo conozco al hombre que vive en mis sueños, cuando sigiloso se acerca hasta mi frente y acaricia mis cabellos, cuales cenizas de amor todavía ardiente. 
Sobrino.- Dígame, Doña Manuela, en el baúl tendrá algún otro secreto, alguna carta de amor que le enviara ? 
Manuela.- ( agitando la arena ). El mas dulce de los recuerdos, lo mas honroso de su afanes, no los tengo siquiera en el baúl. Los guardo conmigo en mi pecho. ( se busca dentro de la ropa). Aquí está ( levanta el papel al sol). No recuerdo si lo escribió él, si lo redacté de lo que me decía, o si junté sus palabras en los momentos de tormentas. No recuerdo, pero cuando lo leo siento su aliento, me rodea su afecto, mi espíritu se desata con todos los vientos. Este es el mejor de todos los néctares de los dioses del olimpo y el más dulce de los vinos de Noé y de Moisés. Esto es lo que no podrá destruir ningún poder ni dolor que envilezca el alma y los días. 
 Jonatas.- léelo, léelo en voz alta 

Escena 5 
Manuela.- A ver, a ver. Ya es tarde. Esta oscureciendo, la luna esta pronta a salir. Que el fuego encienda nuestras almas aturdidas, como tantas veces en Payta, cuando las olas encrespadas se encuentran con la marea alta 
Manuela Joven.- ( en medio del silencio total, con solo el sonido de las olas del mar, va leyendo el texto con voz grave y lenta, mientras Manuela juega con los brazos al centro de la playa, con movimientos que siguen la lectura, como si hablara con alguien, y terminan al finalizar de leerse el poema )
Manuela, amor de mar y tormentas. 
Me despojaré de mis uniformes de guerra y frotaré con colonia, siemprevivas y verbenas lo que queda de mi cuerpo. 
Untaré mi rostro con cinabrio y en la noche distinguirás en los surcos de arena de la máscara que llevo puesta el rojo encendido del deseo y sus sueños ! 
Loor a los himnos más primitivos del amor y del deseo ! 
Tú quieres verme, siquiera con los ojos. 
Mar que aprisionas la Luna, ciega. 
Viento cósmico que desatas tormentas en danza ebria, con las altas mareas y las olas de cadencia lenta! En brazos y piernas también untaré el tinte rojo sagrado y danzaré los ritos preparatorios. Y no podrás distinguir su rojo bermellón del rojo de vino sublevado de mi sangre. Se abrirá la noche con las aguas más tenaces y una inundación de aromas de mujer dominará el horizonte, como las mareas que avanzan para cubrir las costas y arrancan esos gemidos de goce de Ñapanga en las piedras húmedas de las playas. 
Yo también quiero verte y reverte como el mar descubre la Luna en los días azules y verdes. 
Alzaré las olas de mis brazos hasta tu cuerpo de Luna Nueva 
Y nuestras danzas tendrán el ritmo y la fuerza de las mareas. 
Empezaré por tocarte develando el mar de nubes que insinúa tus formas. 
Podré sentirte danzando ritos y abluciones en el mar de la Lluvia donde tus ojos se humedecen y tu lengua tiene la sal fresca y alegre de la mañana. 
Será lenta y larga la estación, Luna en tu Oceáno de la tempestad. 
Podré saborearte donde se confunden el humor de algas en fermentación y ese aroma de azufre y miel de caña. 
En el atribulado mar de la crisis te unirás a mí por todos los contactos. 
El sudor de tu frente será la sal que cubra la mía. En tus axilas se verterán las fragancias de papelillos y cucardas. Perfumes de melocotón y guanabanas brotarán al navegar entre tus pechos. Será verde el fuego cobrizo que brota del encuentro temeroso de nuestros labios. 
Se prenderán fogatas plateadas al choque de muslos y brazos. 
Cada músculo de tu espalda tensará las sogas del grito. 
El corazón al galope en su propia marea insurrecta 
Y será entonces el silencio universal del Alba. Y la soledad del amor será siempre esa lejanía de perfumes de otras tierras que no guarda la memoria! 
Ah Luna! calma las oscilaciones trémulas de las fiebres en los mares de la serenidad y de la tranquilidad, mientras lentamente unto de cinabrio las caderas tenaces curvadas al deseo y encendidas al viento del desierto. 
 Ah, Luna alunada, Ah ese rumor de las olas altas que se levantan desde el corazón hasta tomar de sorpresa la mujer dispuesta al goce del amor, no te vayas ni con dios mismo, bella, bella Guardiana insepulta del amor de verde fuego. 

ACTO 5 
Cuarto de Manuela cubre todo el escenario. Están las mujeres de la cofradía con sus bandas rojiblancas, jonatas, el sobrino, el gobernador, los angeles y diablos . Manuela está echada en la hamaca. La manuela joven esta como uno de los angeles. 
 Escena 1 Las cofrades y todos los presentes.- ( mientras estan arreglando el cuarto empiezan a cantar juntos) “ completemos la obra mas grande, salvemos el mundo entero, unamos, unamos nuestra américa.” 
El sobrino.- luego del baño de arena, doña Manuela esta recompuesta y mejor. Terminemos los dulces para la fiesta de la virgen de la merced, antes que se vayan todos. Los peregrinos siguen en el puerto, se pasean con antorchas, y están rogando a nuestra virgen para que la peste se aleje rápido y no nos haga daño. 
 Mujer Cofrade.- sí, terminemos los dulces, estos ángeles de caramelo y estos niños de azúcar, quizá puedan aplacar los temores ante la peste 
El Gobernador.- Insisto en que adoptemos precauciones 
Oficial 2.- ( abriendo de un tirón la puerta e irrumpiendo al centro de la habitación con sable en mano). Estén todos quietos!. Somos oficiales que venimos a tratar con la Sra Manuela Saénz. ( mirando a todos hasta detenerse en Manuela). Con Usted, Sra tenemos una obligación que cumplir. 
Jonatas.- (reconociéndolo). Este es un escapado, un traidor. ¡Quieren hacerle daño a Doña Manuela! Manuela Joven.- (se pone al frente) Osadía infame la que domina sus pasiones! Rindan sus armas y hagan mas bien honores a la dignidad!! ( Jonatas, Manuela joven, el ángel mayor , angeles y diablos, tratan de hacer frente a los oficiales, pero estos les responden a sablazos y el oficial 1 dispara sobre Jonatas y el ángel mayor que caen heridas al piso ) 
Oficial 1.- Quieta, esclava insolente! Manuela Joven.- (con rabia e impotencia) ¡Bolívar libertó a los esclavos, en sus haciendas y en el continente! ¡ella es liberta y amiga!. ¡No le hagan daño, rindan sus armas! 
Oficial 1.- El silencio que impone la espada será tu recompensa, no eres sino vana ilusión que un tajo evapora ( la hiere mortalmente con la espada y herida manuela joven cae a los pies de Manuela) 
Oficial 2.- ( alejándose de jonatas, el ángel mayor y manuela joven , que están heridas de muerte en el piso). Fueron ellas la que atacaron. Manuela.- Si tuviera la fuerza de mis piernas, me levantaría y los haría correr con mi espada. Cobardes, abusivos. Es a mí a quien buscan. Díganme que es lo que quieren. Oficial 2.- Sra Manuela Saenz, debe Usted entregar los archivos de Simón Bolívar, pagando con su vida sino lo hiciese. Gobernador.- Señores, les comunico que soy el gobernador del puerto de Payta. Deben saber que estamos en emergencia ante la peste. Evitemos mayores problemas. Por eso les pido que guarden sus armas. Y a Usted, Doña Manuela, por el bien de todos, le solicito que hago caso de los señores oficiales y entregue los archivos. Como autoridad, debo recordarle que nadie puede ir contra lo que ordene el poder. 
Escena 2. 
Manuela ( sentada, pero erguida , agresiva pero serena , estirando los brazos).- Cuán ruin es el poder que se sostiene en el pánico. Ustedes solo representan a sombras de un poder carcomido por su propia perversidad. A mí, a Manuela Saenz, que ha participado de la gloria, con el Libertador, por toda américa, pretenden obligarme con el miedo!. 
Sepan Uds. que la República, por la que dimos nuestras vidas, esta sustentada en hombres y mujeres dignos y libres, y no en grotescas imposiciones. ¡Infelices Uds que con el miedo reverentes ante las armas o al color vil del metal, pretenden reemplazar el poder de las conciencias libres! 
Oficial 2.- ¡Usted Señora no tiene de que vanagloriarse sobre una guerra en la que solo fue amante de trastienda de Bolívar, y en la que se disfrazaba para jugar a soldado! 
Manuela.- No pueden Ustedes entender ni perdonar que una mujer haya respondido a los mayores desafíos que el ser humano tiene ante la adversidad. A todo honor, he dirigido regimientos en Quito y en Lima para debelar, espada en mano y con uniforme militar de combate, algunos de los motines contra Bolívar. He marchado con las tropas y he participado en batallas en los campos de Huamachuco, Lima, Junín y Ayacucho. Tengo el inmenso honor, que ustedes no pueden siquiera soñar, de haber sido parte del estado mayor de las campañas de Bolívar, cumpliendo funciones de oficial. ¿Que es imposible entender y no pueden perdonar: que haya tenido esa actividad gloriosa o, peor aun, que las haya realizado siendo una mujer?. Ah, como tiemblan sus ojos ante lo que no pueden soportar. 
 Oficial 2.- Usted señora, abandonó las labores de mujer en su casa para perseguir a Bolívar asumiendo tareas que son propias de los hombres 
 Manuela.- Ah, quieren fusilarme con balas envenenadas, con invectivas morales, las mismas que han diseminado por todo el continente. Que escasos de ingenio, señores. Es cierto, deje mi marido y mi hogar, para seguir a Bolívar y las campañas de la independencia. He cocinado y lavado útiles, pero en los fragores de la batallas. He ordenado cuartos y arreglado las vestimentas, pero entre despacho y despacho del estado mayor. No es por eso, cierto, el motivo de lo que denuncian. ¿Será por que leo a plutarco y los clásicos, que ustedes, estoy segura, no saben quienes son?. ¿Será por que siquiera leo, cuando a las mujeres se nos impone la tiranía de la ignorancia? ¿Será porque monto a caballo cosiendo mis faldones como pantalón de caballero, y así puedo participar en los combates y encabezar regimientos para debelar motines? ¿Será por que puedo hablar de igual a igual con Bolívar, sus generales y oficiales, y ellos considerarme un oficial de igual rango en el ejército libertador, del cual soy Coronel? ¿O será por que además de todo ello, y por ello mismo, amo y soy amada, y compartimos sueños? ¿Será porque no pueden aceptar en sus músculos maltrechos y recortados que una mujer sea guardiana de los mejores sueños del libertador de los que quieren unir a la América en una y libre? Oficial 1.- Que tanto habla de Bolívar, si fue sólo una de sus amantes que el dejaba de lado por otras! Manuela.- Nada saben del amor, ustedes que se vanaglorian como hombres de ser los amos de los afectos. Bolívar y yo nos amábamos con pasión y mas allá de la atracción, haciendo carne de nuestra carne las fragilidades humanas. El nuestro era un amor absoluto unido por los comunes sueños y esperanzas. He tenido la alegría de los encuentros con él, y he sufrido, hasta arañarlo en el rostro, por las decepciones y celos ante sus desvaríos. He sufrido de arrebatos y pugnado por sus afectos. Siempre he estado más allá de toda apropiación. Era mío por no tenerlo, y por compartir sus sueños. Tengo la gloria de ser su mujer, su amante, su compañera de armas, la guardiana de sus sueños. ¡No existen anhelos mas grandes que estos! 
Oficial 2.- Usted no vive por si misma, es solo un pálido reflejo de una hoguera que ya no existe. Manuela.- No hay mayor arrogancia y futilidad que la del poder basado en la opresión. Se considera eterno, perpetuo, empinado en un presente que busca sostenerse a si mismo en el vacío. Es un poder efímero. Para subsistir debe destruir el pasado, borrando en las memorias los afanes de libertad. Y busca hacerse perpetuo desapareciendo el sentido del futuro de las vidas cotidianas, encerrando la autoridad en un espejo inagotable de sí misma. Este poder efímero es el de ustedes, que quisieran que Bolívar fuese solo un mal recuerdo, borroso y que se pierda en la bruma. Una hoguera que ya no exista. ¡Cuan equivocados pueden ser los seres humanos, cuan arrogantes los poderes sustentados por el miedo!. Los sueños de Bolívar eran los de la Libertad y la Unión de la Patria Grande. El era venezolano, yo de ecuador, moriré en Perú y estaré siempre en sueños por todo el continente. Nuestra gran nación tiene pueblos distintos y al mismo tiempo iguales de humanidad. He ahí una inmensa riqueza que yo admiro. Somos de una sola patria: nuestra América. Eso es lo que no pueden ni quieren entender los que destrozan el cuerpo herido de nuestro continente, y para lo cual necesitan borrar la memoria de los sueños de unidad y libertad de Bolívar. El habrá muerto hace muchos años. Pero sus memorias y sueños siguen recorriendo el continente. Son una hoguera cuyas crepitaciones están chamuscando sus poderes de paja, y tiene la fuerza de un mar impetuoso que diluye sus argumentos de arena. Por eso vivo y viviré, mas allá de ustedes y de sus amos, cuya voz de mando solo atraganta sus propios miedos. Cada luna que crece y se une con el mar, ¡tiemblen ante ella o admírenla!, pues es Bolívar que continúa siempre presente y retornando con el fulgor inmenso de la luna redonda y eterna, iluminando todos los sueños de libertad. 
Oficial 2.- ( con voz imperativa y molesto) Entréguenos los archivos, se lo ordeno, Sra. Saenz Manuela.- (Cogiendo una espada y levantándola sin pararse) Vengan por ellos, cobardes! 
Escena 3 
 Sobrino.- (Ante el silencio, abre la puerta de la calle). Quieren hacerle mal a doña manuela, vengan todos, vengan! ( entran el pescador, el ballenero y varios peregrinos que estaban en la calle). 
 El Pescador.- Qué esta ocurriendo ¡. No se dan cuenta que el puerto esta empezando a incendiarse, y que la población huye despavorida por la peste! 
 Gobernador.- ( asustado ) Vámonos todos, salvémonos de la peste, salgamos. 
 Oficial 2.- Sra., por última vez, la conmino a que nos haga entrega de los archivos de Bolívar! Manuela.- Cobardes, nadie se llevará los archivos del libertador! ( se desmaya sobre el baúl ) Oficial 2.- ( luego de un silencio) Salgamos. Nos va a coger la peste y también el incendio. 
 Oficial 1.- La Sra. Saenz esta desmayada. Llevémosla fuera y saquemos el baúl. Gobernador.- Sí, rápido, manos a la obra 
 Oficial 2.- No hay tiempo. Estamos entre la fiebre y el fuego. Salgamos. Salvémonos. Que el incendio queme el baúl y los archivos. ( luego de discutir entre ellos en voz baja, salen del cuarto los oficiales y el gobernador) 
Escena 4 
 Sobrino.- Doña Manuela, despierte, tenga fuerzas, hay todavía muchas batallas pendientes! Manuela.- ( despertándose) La peste cae sobre nosotros como un viento oscuro. El puerto se inunda de olores de grasa de ballenas y maderas chamuscadas por el fuego. Acérquenme el baúl, quiero tocar el papel rugoso de los archivos, necesito sentir sus tintas, palpar sus afectos.( mete la mano al baúl ). 
Pescador.- (toca la frente de manuela). 
Doña Manuela está con fiebres muy altas. 
 Manuela.- (se pone erguida y habla con dificultad ). Esos cobardes, no saben que corren y no dan sombra porque están muertos. Nosotros viviremos siempre, porque la memoria de la libertad seguirá con el mar y el viento. ( tras una pausa )Les pido que me dejen. Vayan ustedes a sus casas y salgan del puerto. ( se ponen de pie, incluyendo los heridos, pero no salen, se quedan en la habitación, uno de ellos cierra la puerta con todos dentro de la habitacion). Sobrino, por favor ayúdame a levantarme. Reúne los papeles que están en el suelo. (Con voz tierna continua hablando ) Este baúl tiene el mayor tesoro que he cuidado. Guarda las memorias del amor alunado, de la pasión desbocada, y del afán de libertad, que ningún poder podrá envilecer. ( Manuela abraza el baúl . Se va oscureciendo en la habitación. Los presentes rodean a manuela ) Manuela.. ( con voz lenta, apagada, pero firme) Payta, payta, memorias de otras tierras que lleva el viento no te vayas ni con dios mismo bella, bella, guardiana insepulta del amor de verde fuego. FIN

martes, 17 de febrero de 2026

 

Juan Vicente Requejo

El Periodismo

     en Piura

        Edición del Colegio de

                                              Periodistas del Perú

 


JUAN VICENTE REQUEJO RODRÍGUEZ (Sullana,1943-Máncora, 28.07.2000)

Después de estudiar en el Colegio Marista de esa ciudad ingresó a la Universidad de Trujillo, donde se recibió de abogado y periodista.   Sus primeros pasos en la actividad periodística los realizó en el diario “El Norte” de Sullana y en “La Industria” de Trujillo. Tras cuatro años de trabajo en la Reforma Agraria en el norte peruano fue a Lima, siendo sucesivamente jefe de editorial y jefe de la sección política de “La Prensa” y subdirector de “El Comercio”.

Ha ejercido la docencia en la Universidad de Cajamarca, Instituto Uceda de Trujillo, Universidad de Lima y Universidad San Martín de Porres, donde fue director de la Facultad de Periodismo. En la actualidad ejerce la jefatura de editorial del diario “El Observador” y la jefatura de redacción de la revista “Gerencia” de IPAE.

En 1982 fue elegido en la primera directiva del Colegio de Periodistas del Perú, como segundo vicedecano del Consejo Nacional y director de defensa gremial.

Este libro recoge la investigación original que sobre el periodismo piurano realizara Requejo para recibirse de periodista profesional en la Universidad Nacional de Trujillo. El Colegio de Periodistas del Perú edita “El Periodismo en Piura” como un homenaje ala ciudad de Piura en el 450 aniversario de su fundación hispánica. 

 

 

                                Juan Vicente Requejo Rodríguez,abogado y periodista

 

                                                                                    A Begoña Amaranta

                                                                                 y Vicente Salvador

PROLOGO

EL PERIODISMO EN PIURA. Con este título ha escrito Juan Vicente Requejo, un pequeño y sustancioso libro en el cual compendia las actividades periodísticas en el Departamento de Piura. No son muchos los trabajos realizados con respecto al periodismo provinciano, sobre el cual tenía una fructuosa función coleccionista el Ing. Carlos Moreyra y Paz Soldán. En realidad la prensa provinciana, con excepción de  Arequipa, Cuzco, Trujillo y Huancayo, ha sido poco profusa y menos estudiada. Requejo hace una revelación con el presente estudio.

El nombre de Piura ha sido absorbido, en el campo espiritual por dos nombres: el de Grau y el de Merino. Sin embargo, si escuchamos a Requejo y completamos sus observaciones con algunas nuestras, resulta fácil demostrar que el prestigio piurano en el campo intelectual se proyecta más allá de lo que generalmente presume.

Una de las primeras manifestaciones periodísticas piuranas lleva la firma de Manuel Ascencio Segura. El Moscón fue un periódico satírico, en que resulta el ingenio del gran comediógrafo de Ña Catita, y seguramente de él arranca esa epopeya tragi-cómica que Segura título La Peli-Muertada, Desde luego no es la única muestra de ironía norteña. Ella se evidencia a lo largo de todo lo que va de entonces a hoy.

Si bien es cierto que Enrique López Albújar, aunque nacido en Chiclayo pertenece a Piura y un poco también a Huánuco y a Tacna, no es el único nombre literario notable de la patria de Grau.

El de Luis Carranza, fundador de El Tiempo e hijo del co-Director de El Comercio de Lima, del mismo nombre; el del insigne folklorista y sociólogo Hildebrando Castro Pozo; el gran crítico, ensayista y pintor Felipe Cossío del Pomar, el del ameno novelista Francico Vegas Seminario; el del poeta Luis Carnero Checa y los nombres de los Feijoo, Checa Solari, Hilbeck, Helguero Seminario y tantos más que no me atrevo a nombrar por no caer en falta olvidando otros, significan un aporte cultural en el Periodismo y en las Letras que conviene tener presente.

La característica del libro de Requejo es su sobriedad bibliográfica. Pensamos que hombre como él, catedrático universitario, editorialista prestigioso, hombre de infatigable curiosidad periodística y señalada inquietud política, nos debe mucho más de lo que ahora nos brinda: se lo reclamamos fraternalmente para bien de la cultura nacional y de sus numerosos lectores que esperan sus lecciones.

Luis Alberto Sánchez   

Lima, Junio de 1983

 

Doctor Luis Alberto Sánchez
(12.10.1900-6.02.1994)

 

                                  J U S T I F I C A C I ON

            Nada mejor para celebrar los 450 años de la fundación española de Piura que presentando este recuento de su periodismo que es en buena cuenta la historia de la ciudad, de la región entera y de sus gentes.

            Piura es hoy el departamento de mayor población en el Perú después de Lima. Pero en sus medios de comunicación social son escasos y mediocres. Con 64 diarios en el país, a Piura sólo le corresponden tres –“El Tiempo”, “Correo” y “El Norte”- y de sus 268 emisoras que emiten sus ondas en el espacio nacional, en Piura sólo hay ocho, de alcance realmente limitado. La televisión sólo repite las transmisiones de Lima, existiendo una fuerte penetración de la TV y radio de Ecuador y hasta de Colombia.

            La historia del periodismo de provincias es la historia de los pueblos olvidados del Perú, es el avance lento y corrosivo de la marginación ante la macrocefalia centralista de la capital.

            En Piura vamos a ver cómo en el siglo pasado se editaron cientos de periódicos, y hoy languidecen únicamente tres, y de ellos “El Norte” de Sullana es un homenaje a Gutemberg, pues se hace con tipografía a mano.

            Alvaro Rojas Samanez dice que “si hay alguna historia digna de ser contada, es la que se refiere a los diarios provincianos, esa prensa regional de la que solamente suele acordarse el poder central, cuando uno de sus emisarios o representantes visita las provincias y quiere hacer un anuncio espectacular”.

            Esta apreciación me llevó a investigar la realidad periodística norteña, cuando estudiaba en la Escuela de periodismo de la Universidad de Trujillo en la década del 60. Los avatares del trabajo periodístico en Lima, en la fulgurante y discutida década posterior, permitieron que la investigación decantara, para aparecer ahora con la intención manifiesta de honrar a quienes hicieron y hacen periodismo en las ciudades y pueblos del interior del país.

            Pero no se trata de otear sólo el pasado o detenernos en el presente. ¿Qué va a pasar en Piura hasta el año dos mil y en adelante? La interrogante nos angustia al examinar los índices de marginalidad, desocupación y miseria, que son también comunes a la patria toda. Y entonces cuando debemos insistir en el inmenso y trascendental rol que han de cumplir en los medios de comunicación social los periodistas y quienes sean sus gonfaloneros.

            Piura ha de ser en el futuro lo que sus periódicos, radios y televisión quieran y presenten como proyecto comunitario, como meta regional insertada en un contexto nacional de reivindicación, desarrollo y progreso. Aquí -en el siglo pasado-recibimos el influjo liberador de Simón Rodríguez, el maestro y de Manuela Sáenz, el amor de Bolívar, sepultados en Amotape y Paita. Hasta estas tierras llegaron las ideas libertarias y  nacionalistas de  Mazzini y Garibaldi, y más de una vez las montoneras capturaron Piura para implantar una utópica Comuna al estilo de la de París. En nuestro siglo contamos con orgullo a un gran conductor socialista: Luciano Castillo, y un revolucionario -Juan Velasco Alvarado- que llevó a la práctica sus sueños, marcando con fuego la historia peruana. Aquí en Piura se hizo una reforma agraria tan profunda que creó un vacío en el campo, hasta ahora no cubierto. Ciudades y gentes desorientadas buscan un camino, que ha de ser diferente y prístino, basado en  la democracia social con justicia y libertad.

                        Doña Manuela Sáenz se exilió en Paita desde 1834 hasta el 23.11.1856 la patriota                                     quiteña falleció en el vecino puerto.

            Los medios de comunicación social en Piura deben expresar las necesidades, intereses y esperanzas de los grupos sociales mayoritarios que conforman su población urbana y rural. Ni los diarios ni la radio ni la TV se ocupa del campo, el más feraz del país, y en las ciudades provincianas estos medios de comunicación en nada sirven a la educación, la ciencia y la cultura. Son más buen frívolos agentes publicitarios de una sociedad de consumo cada vez más lejana y ajena. Entre nosotros los medios son la mejor forma de evadirnos y, al contrario, ellos debieran ayudar a encontrarnos. En la prensa y los audiovisuales hemos de discutir el futuro, cuestionar la mediocridad y podredumbre existente y mostrar al mundo lo que queremos, que no es otra cosa que el pan común y la inteligencia al servicio de la sociedad.

            Mercado y noticia son los requisitos de la información moderna. Y a ello hay que añadir el componente principal que es el comunicador social, transmitiendo y modelando mensajes que logren la superación del hábitat económico en que se desenvuelve. Esa es la gran responsabilidad de los formadores y de los educandos de Ciencias de la Información de la Universidad de Piura, esa es también la tarea de los periodistas actuantes a través de su Colegio Profesional. Cómo conducir a ese personaje inédito en la historia social peruana; el pueblo. Porque es el pueblo el que ha comenzado a andar, y a su paso ha de conquistar para él, este siglo y los que vienen.

                                                                                   Julio, 1983.

 

 

                                               Las palabras cuestan a veces la muerte,

                                              mucho más que llevar un fusil.

                                                                                  Rafael Alberti

 

 

 

 

                                    UBICACIÓN DE PIURA

Tierra añeja, asiento de la poco estudiada Cultura Tallán, la región piurana -en su vida económica- de base agrícola-obedece a los caprichos naturales de dos ríos que la surcan: el Chira y el Piura. Zona seca y tropical en su mayor extensión, comprende asimismo, una olvidada y marginada faja andina: Ayabaca y Huancabamba, de corte típicamente feudal hasta hace poco, en que la Reforma Agraria inició algunos cambios significativos en esa zona.

            El objeto de nuestro estudio ha de comprender, pues, la zona costera en su mayor extensión.  

Los chasquis o el telégrafo de los Cuatro Suyos

            En lo que fue el Imperio Incaico hemos de hallar en los Chasquis a los primeros transportadores de información. Verdaderos “telégrafos” del Tahuantinsuyo, sus ágiles piernas recorrían los bien cuidados caminos del Imperio propalando las noticias de los Cuatro Suyos.

Los Cronistas de la Conquista

            La conquista española trae la presencia en estas tierras de la escritura y de los cronistas. Francisco de Jerez, Pedro Pizarro y otros secretarios de los Adelantados son los primeros en dar fe escrita de los tallanes. Cieza de León -el excelso Príncipe de los Cronistas- rememora ampliamente en su “Crónica del Perú” los primeros pasos de los íberos en las sierras y vegas de los tallanes y la fundación de la ciudad de San Miguel, en el año 1532, a orillas del Turicarami o Chira, y cerca del poblado indígena de Tangarará. Tal fundación señala, asimismo, el primer asentamiento hispano en tierra sudamericana, la primera encomienda y repartimiento de indios y, en suma, el establecimiento del régimen europeo en la América del Sur que mira al mar Pacifico.

Cronista Francisco de Xerez

 Paita y la difusión de noticias

            Entronizado el Virreynato, han de transcurrir tres siglos de heroicos esfuerzos para dar noticias a través de hojas, volantes, relaciones y gacetas. En 1594 Lima obtiene el privilegio, tal era literalmente, merced real, de instalar una imprenta. “La Gaceta de Lima”, aparecida en 1743 y el “Mercurio Peruano” de 1791 son manifestaciones periodísticas fundamentales de la época, - con características distintivas en lo ideológico- que son leídas ávidamente por los contados lectores piuranos. Por el puerto de Paita también han de ingresar panfletos y libros “subversivos” que inflamarán la llama de la liberación contra el régimen de España. Los campanarios de las iglesias, capillas y conventos, los pregoneros y los famosos “recados” (mensajes largos para un personaje de la familia) son otras tantas formas de lenguaje noticioso, de comunicación utilizada en aquella época.

 La larga siesta piurana

            La región que nos ocupa se nos presenta como una amplia y casi vacía región que duerme una larga siesta. Como que tal sopor duró más de tres centurias.

            Por Paita ingresan los virreyes a tomar posesión de su cargo. Por el mismo puerto los piratas lanzan sus ataques a las poblaciones piuranas, mal guardadas por refocilados hispanos. Con una minería raquítica y una industria incipiente, Piura cimentó su economía (y aún la sustenta) en la agricultura.

            La disolución paulatina de los grupos indígenas comunales de Sechura, Catacaos y Colán, y la imposición del latifundio en las serranías, indica el tipo de economía y sistema político implantado. Hidalgos segundones, curas de baja condición, comerciantes de pequeña monta y hacendados casi cautivos en los caserones amurallados de sus tierras, se turnaron en los puestos demando de ciudad y campo. El español siempre quiso ser un gran señor, hasta cuando era nada más que un pícaro. Tal complejo de superioridad es arrastrado frente a la servidumbre de los indios y la calculada sumisión de criollos y mestizos. No es raro que en estos pueblos soleados de día y oscuros de noche, sin conventos importantes, ni plazas fuertes ni grandes edificios ni torres ni calesas, se planten. De vez en cuando pasquines y letreros en las paredes, denunciando los abusos del gamonal o el prevaricato del juez, y las “vivezas” de los criollos.  

            En esas circunstancias los varones con ansias de cultivarse intelectualmente  parten hacia Trujillo -foco cultural ochocentista del Norte- y también a Lima y a Quito, si es que no zarpan por Pita hacia Europa, en viaje incierto. Los piuranos que salen a estudiar ya no vuelven a este pueblo de agricultores y esforzados comerciantes. Dejan la arcádica región piurana por las urbes cultas de la época, donde se lee y conspira.

 La Revolución Americana

1909 marca el año de la libertad en América. “Hasta aquí hemos tolerado una especie una especie de destierro en el seno mismo de nuestra patria” proclama la Junta Tuitiva del Alto Perú. Los Libertadores avanzan con sus imprentas y ejércitos, que lanzan volantes, cañonazos y manifiestos. San Martín y Bolívar rivalizan en campañas de tinta libertadora. España pierde el dominio político y económico de sus colonias, pero continua en pie el atraso manifiesto en las relaciones de propiedad, producción y trabajo, deformando desde sus inicios a la Revolución Americana.

            José Carlos Mariátegui nos explica en sus “Siete Ensayos…”:

“En las primeras luchas por la independencia, la lucha de facciones y jefes militares aparece como una consecuencia de la falta de una burguesía orgánica. Para que funcionase ás o menos embrionariamente, el sistema liberal tenía que constituirse una clase capitalista poderosa. Mientras esta clase se organizaba el poder estaba a merced de caudillos militares”

            Este panorama ha de permanecer intacto hasta el gobierno de Ramón Castilla, en que se solidifica la clase capitalista en Lima y se asienta el imperialismo.

            El periodismo piurano ha de aparecer siete años después proclamada la independencia del Perú. “El Botafuego” y “El Despertador” fueron sus primeros nombres.

 

INFLUENCIAS Y EVOLUCIÓN DEL PERIODISMO EN EL SIGLO XIX

            Los periódicos que hacen su aparición en Piura presentan las características de propagandas patrióticas y noticieros bélicos. Su tinta recoge los decretos y disposiciones gubernamentales, las crónicas de campaña y los enfáticos artículos de militares y políticos, colmados de violencia verbal y furibundos ataques.

            Ingeniosas viñetas aluden a los nombres de periodiquitos como “El Murciélago”, “El Moscón” o “La Tarántula”.  Las imprentas de la época son sostenidas por el Ejército, o el Estado o particulares ricos. Los periódicos de oposición, precarios y de escasa vida siempre, si bien hacen gala de valentía e influencia moral, ostentan sobre sus cabezas la Espada de Damocles de la censura y la clausura, terminando sus animadores en la prisión o en el decomiso de la imprenta, para ser utilizada esta a su vez, en la impresión de hojas adictas al régimen de turno.

            Un “diario” es todavía un caro sueño. Un semanario es una proeza. Los pocos avisos no permiten sostenerse al periódico. El sistema de venta es el de la suscripción, alcanzando el tiraje sólo para los suscriptores. Editoriales larguísimos y con vuelos de sapiencia grandilocuente, temas de difícil lectura, noticias venidas de Paita, por boca de viajeros, o transcritas de periódicos extranjeros, son su material distintivo.

            La lucha “entre la civilización y la barbarie” -como graficó Sarmiento al combate entre el militarismo y la civilidad en el siglo pasado-   se acentúa en la paulatina derrota de los engalonados. Lima inaugura su ferrocarril en 1851. Castilla da libertad, un años antes, a los esclavos negros que se incorporan a su Movimiento. El gas y el vapor iluminan las grandes ciudades del siglo diecinueve, mientras que en Piura continúan las farolas a kerosene y las velas de sebo en las márgenes citadinas. El daguerrotipo (fotografía en cobre) da fe de la época. Aparecen en las capitales latinoamericanas los contados librepensadores que tienen en Comte y Kant su biblia ideológica. Víctor Hugo sentencia: “El romanticismo es el socialismo”, en tanto literatos como Espronceda y Lo0rd Byron conquistan a los “dandys” bañados en ajenjo y mundana elegancia. Bohemios a la europea, la gente de letras invade las redacciones de los periódicos, abundando en artículos polémicos, notas de sociedad y avisos en primera plana.

            Los grandes diarios ya cuentan con agencias noticiosas. En Lima, “El Comercio” inaugura este servicio en 1876, con gran suceso. Pero en Piura el cable llegaría avanzado nuestro siglo.

            Basándonos en documentos antiguos, viejos ejemplares de periódicos y en las investigaciones de contados historiadores, podemos dejar establecido que inicialmente no se ubica en Piura ninguna publicación en los primeros años del 800, ni durante los días de plena efervescencia patriótica, pero si hubo un encendido interés por saber que ocurría en lima, Trujillo, Arequipa o Quito, pues en los corazones de muchos piuranos había también un firme deseo de independencia.  En Paita y en Piura se estuvo al tanto, aunque con retraso, de las campañas patrióticas y se leyeron publicaciones como “El Tribuno de la República” o “El Correo Mercantil Político y Literario·

            Periódicos antiguos de Piura los hemos visto en la Biblioteca Nacional y en el archivo del doctor Luis Ginocchio Feijoo. Sobre el tema han realizado valiosas investigaciones Rosario Flores R. y Rosa Zeta de Pozo, del Programa de Ciencias de la Información de la Universidad de Piura.

 

Doctor Luis Ginocchio Feijoo y Carlos Ginocchio  Celi. Insigne humanista e historiador
del periodismo piurano y paiteño.En su biblioteca atesoraba una colección de antiguos 
diarios piuranos.


                                                   

                             Doctora Rosa Zeta de Pozo, una de las primeras egresadas del Programa de Ciencias                               de la Información y posteriormente Facultad de Comunicación de la Universidad de                                 Piura. Realizó una brillantes tesis de Liceciatura sobre El Amigo del Pueblo (1904-                                   1908) de Enrique López Albújar. 


                             CICLOS EVOLUTIVOS DEL PERIODISMO PIURANO

Botas y espadas

La acentuación del fenómeno militarista predomina en este primer ciclo, que es también el de los primeros años de la República. Luchas intestinas y guerras fronterizas (en las que Piura desempeña papel protagónico) marcan el carácter anárquico de las publicaciones. Desde “El despertador” hasta “El Registro” Y “Piura Libre”, los periódicos de los veinte años iniciales de vida republicana tienen corta duración y reducido tiraje.

 Moscones y Tarántulas

            El aluvión periodístico en Piura se desencadena bajo el gobierno de Ramón Castilla. Las hojas de nombres burlones (“La Tarántula”, “El Moscón”, o “El Tridente”) polemizan hasta el insulto. El auge económico del guano repercute en la aparición de las tendencias liberales (la exportación de materias primas como fuente de enriquecimiento de la burguesía). Se lanzan a las calles incipientes y casi caricaturescos partidos políticos, colmados de idealismo.

Los chilenos y las Compañías

            La infausta Guerra del Pacífico (sin mayores acciones bélicas en Piura) trae la mordaza a las imprentas, Manuel González Prada ilumina la escena nacional con su verbo admonitivo. Se establece en Piura las primeras compañías extranjeras (inglesas) para comprar y exportar algodón. Los rubios agentes de Liverpool se casan con las hijas de los empobrecidos hacendados, y de administradores pasan a gamonales con criterios de modernidad. La alta clase campesina piurana se educa en Inglaterra. Con un comercio agro exportador en auge aparecen periódicos como “La Industria”, “La Nueva Era” y otros, de corte conservador los más.

83 años de lucha

            Civilista a comienzos de siglo, aprista y socialista en los años 30, el periodismo piurano se asienta definitivamente con “El Tiempo”, “Correo”, y “La Industria”, El leguiísmo y el urrismo de Sánchez Cerro fueron corrientes que a pesar de contar con cierto arraigo popular propiciaron el cierre de periódicos peleadores de corto tiraje. Las pequeñas imprentas y sus castigadores redactores promueven corrientes ideológicas de señero papel en la vida cívica peruana, en lo que va del siglo. Convertido el periodismo e gran industria, con elementos técnicos superiores, el periodista se transformó: de férvido propagandista pasó a ser sumiso empleado de la empresa que vende la noticia. “La libertad d empresa se disfraza bajo la libertad de prensa”, clamó el Presidente Velasco en 1970, al expropiar “Expreso”, iniciando la más profunda conmoción en el sistema de prensa peruano.

            No nos toca analizar la vida periodística peruana en la última década militar. Dejemos solamente que -con la sola excepción de “Correo” socializado- no se sintieron los cambios en el sistema de prensa. Bajo la conducción de Carlos Manrique León “Correo” prestó valiosos servicios en la difusión de los grandes cambios socio-económicos ocurridos en 1969-75. Ya en el gobierno F. Morales Bermúdez “Correo” de Piura continuó con la dirección de Renán Estrada Távara, una línea independiente, al servicio de las causas piuranas, en especial del sector agrario.

 LOS PRIMEROS PERIODICOS

 Desde “El Botafuego” a “La Tunda” (siglo XIX)

“El Botafuego”, de 1828, es el primer periódico de Piura. Se editó por primera vez el lunes 6 de octubre de ese año en la Imprenta del Ejército, administrada por S. Molina. Amanera de epígrafe se lee: “Cuando acometen los libres, la victoria les precede; y se abaten los tiranos”.E.Edic.

Periódico de cuatro páginas, fue impreso en lugares distintos: Tambogrande, Piura y Loja. Transcribe artículos de periódicos colombianos de la época como “El telescopio” y “El Colombiano del Guayas”, incluye chistes y notas de periódicos foráneos. Contiene muy pocas noticias locales.


“El Botafuego” es un periódico de campaña de propaganda. Su introducción, que llena la primea plana, es un dicterio contra el Libertador Simón Bolívar, a quien se refiere en términos degradantes. El periódico toma partido por La Mar:

 

“Tenemos al frente de nuestros negocios a un ciudadano que nos dirige con acierto y tino en el cumplimiento de las leyes; y  que es a un mismo tiempo un capitán valiente, sin orgullo, y un guerrero sabio sin ostentación; al que amamos por justicia y obedecemos por amor”.

 El primer periódico piurano fue itinerante, como lo fueron muchos de su época. Recuérdese que Bolívar editó “El Centinela en Campaña” en Huamachuco, Santiago de Chuco, Huaraz, Caraz, durante la Campaña Libertadora. Mas lo sorprendente es la violencia que emplea “El Botafuego” contra el Libertador.

“Un hombre que hace poco tiempo había adquirido el amor y la gratitud de casi medio mundo, y excitado el asombro y la admiración del otro medio, acaba de lanzar, con rabia turbulenta, un grito escandaloso de agresión y muerte fratricidas. Secundado éste por los insultos y vilipendios de los secuaces de aquel, nos han provocado a una justa resistencia, Y el Ejército peruano decidido a todo, no consentirá se le ocupe un solo palmo de su terreno ni que se vulneren sus derechos, espera ya en el campo de batalla”.

Y sigue “El Botafuego” echando chispas:

            “El agresor inhumano, dejará sin duda marchitado para siempre el falso brillo de sus pasadas glorias y su nombre aborrecido de las presentes y futuras generaciones. Antes aseguramos que ya no es el Libertador de Colombia aquel hombre adorado de sus pueblos… Todo lo ha perdido y que profanó el santuario augusto de las leyes colombianas. Ni puede ser contado entre los hombres grandes el que ha avivado el perjurio, las intrigas, asesinatos y proscripciones, y el que se empeña en establecer, en la era de las luces, el trono de un extraño absolutismo. El creyó, en los ensueños de su perturbada fantasía, hallar un asilos seguro y fuerte contra sus numerosos enemigos, en la noble generosidad peruana, mas se engañó. ¡Ah!, ¡qué frágiles y perecederos son los cálculos humanos en los extravíos de la razón! Si un día pudo resolverse a invocarle en su auxilio una débil y espantadiza fracción de nuestro Primer Congreso, empujado el resto a una cobarde condescendencia; hoy el Perú e tero y su hija adoptiva la primera, la detestan y abominan, y se han levantado en masas formidables para combatir y destruir, a todo trance, a ese puñado des esclavos de los caprichos de una déspota, y hasta para borrar luego de los anales de la patria el nombre execrado de Bolívar”.

 Don José de la Mar (Cuenca 1778, San José de Costa Rica 1830) fue un ardiente opositor de Bolívar, después de haber servido bajo sus órdenes, como jefe de la División Peruana del Ejército Libertador, que decidiera en los campos de Ayacucho el momento de infligir la derrota a las huestes realistas. Elegido Presidente del Perú en 1827 cuando estaba en Guayaquil, condujo una guerra contra Colombia, que motivó su caída, en virtud de   un doble golpe de estado llevado a cabo en Lima y Piura (VI.1829), y su destierro. Pero su impronta inflamada quedó en las páginas de “El Botafuego”, en proclamas escritas por él mismo contra su antiguo amigo. Y así, con violencia y pasión, nace el periodismo en Piura.

  Presidente Consitucional de la República don José de La Mar y Cortázar (Cuenca, 12 de mayo de 1776-Cartago, 11 de octubre de 1830)


 “El Observador”.1829. Es el segundo periódico más antiguo de Piura.

 “Yapa” data de 1833.

 “Observatorio” nace en 1838. Reaparece después de un intervalo de cinco años.

 “Chispa”.1840-1842. Fue un periódico de corte satírico.

 “El Vijía”. 1842. Semanario de carácter oficial. Formato 31 x 22. En 1850 cambia la “j” por la “g” en su nombre, y también de dimensiones: 42 x 32 cm. En el Nº 24 trae discursos de abogados de la Universidad de San Marcos.

 “Piura Libre”. Publicación eventual que aparece en 1842, con noticias de Lima y una Oración de Cicerón en su primer ejemplar del 12 de agosto.

 “El Registro”. 1843. Periódico eminentemente gubernamental.

 “El Moscón” 1848 y 1851.Cuadernillo en tipo 6. Impreso por M. Alvarez. Avisa sobre la compra de esclavos. Ataca a “El Tridente” de refugio de “empleados públicos” en su columna “Diálogos del Moscón y la Cotorra”. Trae la viñeta, aludiendo a su nombre, de un moscón. Escriben personajes bajo pseudónimos como el Obispo Tripa-Gorda, el Zorro Director, el Pollino Cariblanca, y los Mosconcito

     “El Tridente”, de 1848.Organo informativo y noticioso del cual hems visto un ejemplar del 12 de octubre.

             “La Tarántula” es un periódico del medio siglo, de 1850. Periódico particular “que saldrá cada semana, el día que convenga”, según reza en el epígrafe. Apoya a Castilla contra Echenique en su Nº 19. Ataca a “El Moscón” con este punzante verso: “El moscón zumbará, pero la tarántula picará”.

             “El Tambor”. No tenemos mayores noticias de esta publicación de 1852.

         “La Voz del Litoral” de 1853, nos da una idea -por su nombre- de la importancia marítima de la región piurana a mediados del siglo pasado.

             “El Clarín” el 7 de febrero de 1854. Luego aparece en forma eventual.

          “El Piurano”. El primer periódico con este nombre se lee en 1854. El 18 de julio de 1884, otro periódico con el mismo nombre protesta por la muerte del General La Cotera, en Piura.

             “La Revolución”.1856. Periódico de corte político.

             “El Libertador”.1855. Registra la llegada del Coronel López Lavalle. Gobernador de la Provincia de Piura que liberta a siervos y esclavos cumpliendo el decreto de Ramón Castilla. Hemos visto tal disposición libertaria en el Nº 2 del 20 de enero de 1855.

             “La Concordia”. 1857. Aparece tres veces al mes, con largos editoriales.

        “El Registro Oficial de Piura”. 1857. Tuvo larga duración. Se publicó ininterrumpidamente hasta 1879.

             “Correo” en 1858. Fue el primer periódico con este nombre en Piura.

          “El Porvenir” del mismo año 1858. Inserta una curiosa sección literaria, por el “Dr. Periferia·. También era noticioso.

             “El Eco del Norte”, que es el primer periódico con este nombre, también de 1858. Sección literaria, municipal y política.

             “El Firme”.1858. Político. Se reparte en forma gratuita.

             “El Sol de Piura”, 1859.

             “El Iris de Piura”.1859. Apareció antes en 1852. En su número 5 editorializó sobre la necesidad de contar con instrucción pública en la ciudad.

                 “La Suerte”. 1859.

             “El Boletín del Ejército”,1859. Editado a bordo del barco “Amazonas”, por Ramón Castilla, en plena guerra contra Ecuador. En 1860 se publica en el Puerto de Guayaquil, bajo la ocupación de la marina peruana.

             “La Paz del Mundo”. 1860.

             “El Día de Hoy”.1862.

             “La Unión” del 5 de mayo de 1862, Suscripción mensual:40 centavos. Semanario.

             “El Diablo”. 1863. “Mi nombre indica mi oficio”, reza en su epígrafe. 4 pág., tamaño cuaderno. En versos festivos satiriza las costumbres.

             “El Comercio” fue una publicación distinta a la editada en Lima, datando de 1870. Periódico mercantil a dos páginas.

                “La Justicia”.1873. Semanario independiente.

          “El Ferrocarril de Piura”, cuyo primer número aparece el 3 de enero de 1874. Semanario político. Tabloide.

           “El Independiente” 1875. Fueron sus redactores responsables los políticos Maximiliano Frías y Julio S. Hernández. Revista semanal de corte político literaria. Las suscripciones costaban 0.50 centavos.

             “La Crisis”.1876. Tabloide de 4 páginas, semanal. Político y literario.

             “El Eco de Piura”,1877.

             “Correo del Norte”.1878. Aparece durante un año.

             “El Semanario” del 2 de julio de 1878. Modesta hojita que contiene avisos.

             “El Murciélago”. Curioso periódico que aparecía donde se encontraba su editor. Se publicaba ya sea en Paita o en Guayaquil, como el que examinamos del 26 de julio de 19884. Registra el asesinato del general La Cotera, em la Solana y el Coco (Sullana) por un grupo de “comunistas de Chalaco y Frías, al mando de Maximiliano Frías y Genaro Carrasco”. Trae la viñeta indicando su nombre, y un murciélago. Al parecer, por lo que se sabe, era muy leído.

             “La Nueva Era” de 1880, anuncia el tránsito hacia una etapa distinta, de fines del siglo 19.

             “El Piurano”. 1884-1886. Semanario cuyo Regente fue don José Castro Varillas.

                “El Restaurador”.1885. Director es Julián Segura y Regente don Pedro Olivares                  "El Progreso” aparece en la ciudad de Piura el año 1887. En Catacaos sale un periódico del mismo nombre en 1893.

             “La Industria” del año 1890 era un Semanario independiente, que no guarda relación con el periódico del mismo nombre de la familia Cerro, aparecido desde 1918.

             “La Integridad”.1892.

             “La Revista del Norte” del año 1892, fue otro combativo semanario del Coronel Maximiliano Frías.

             “La Tunda”, Periódico satírico del año1892.

             “La Contratunda”.1892. Periódico rival del anterior.

 

  

 

PERIODISMO EN PIURA EN EL PRESENTE SIGLO

                                               ENRIQUE LOPEZ ALBUJAR

             Los primeros periódicos en Piura de este siglo llevan el sello luminoso del Patriarca de las Letras peruanas.

“El Amigo del Pueblo”

            Enrique López Albújar, el gran piurano nacido en Chiclayo, es tal vez, el escritor más completo del Perú. Su pluma buida y rebelde, dulce y ácida, luminosa y altiva, se humedeció en todos los tinteros de los géneros literarios, para dejar en el estrecho y desolado panorama de nuestra literatura, como hitos señeros, no solo la poesía tentativa, sino también la novela completa, el cuento, el ensayo, y el poema maduro, la crónica, la crítica y el drama.


  



Don Enrique López Albújar Director y editor de "El Amigo del Pueblo"

            Y toda esta producción estuvo siempre teñida de un profundo amor al Perú y a su peripecia social y económica, Sobre todo estuvo y está henchida de piuranismo. No obstante haber nacido en Chiclayo el 23 de noviembre de 1872, fue en Piura donde creció su espíritu y afiló su pluma. Su padre fue don Manuel López Vilela, natural de Piura y su madre doña Manuela Albújar Bravo, natural del Lambayeque. A los tres meses de nacido fue trasladado a la ciudad de Piura donde por una rara coincidencia, fue bautizado en la misma pila donde recibiera idéntico sacramento el héroe Miguel Grau.

            El hecho de que ya en la postrimería de su larga y fecunda vida el gran narrador López Albújar confesara que había nacido en Chiclayo, no enturbia su diáfano y enraizado piuranismo. Y es que López Albújar es una de las expresiones más jerarquizadas del alma piurana. Fue en tierra “montubia”, Morropón, donde el escritor apareció a deletrear su amor a Piura. Allí su infancia se alimentó con los jugos de una patria honda y casi oculta. Y allí también selló definitivamente su vida con el alma de Piura. Todo el pueblo de su “tierra brava” está presente en su estilo y en su voz. Toda su polifacética vida está vinculada al drama piurano. Su trayectoria está enlazada con el sol, la arena, los cantos, la guitarra, el algarrobo, la chicha, los bandoleros, los cholos, las chinas, los amores, las balas y la sangre de Piura.

            El autor de “Matalaché” fue primero periodista y después literato. Para ser periodista rebelde en 1904 en la remilgada y copetuda Piura, era indispensable ser hombre primero. Y López Albújar fue primero hombre, para después se periodista, escritor y juez.

            López Albújar no era hombre de rendiciones. Conjuntamente con el ejercicio de su profesión de abogado (se recibió el 11 de mayo de 1904 la Corte Superior de Piura) siguió colaborando en “El Deber” y “La Revista del Norte”. En julio de 1916 es redactor del diario “La Prensa”.

Su obra literaria -de corte nítidamente social- más celebrada y reconocida es “Matalaché”, cuyo relato se prende con fuego en nuestra narrativa. Es en esta obra, donde exprime mejor las virtudes de su pluma y donde el sol lujurioso de Piura se levanta

Y quema más alto y más severo.  La pasión de la blanca aristócrata por el negro esclavo, en una hacienda piurana, muchas veces ha sido el tema de tentación para filmar una película. Y dada la calidad mulata del autor, se ha querido ver en la novela una especie de revanchismo racial.

Aparte de “Matalache”, sus “Nuevos Cuentos Andinos” aparecido en 1929, pueden considerarse como la más alta y madura calidad de su estilo y de su poder creador. Como cuentista, no tiene rival en nuestro país. Pocas veces se han escrito cuentos tan llenos de humanidad tan iluminados de Perú. En “Los Caballeros del Delito”, obra de estudio criminológico sobre el bandolerismo, mezcla con habilidad y elegancia sus conocimientos de jurista con sus virtudes de escritor. El año 1924 aparece “De mi casona”, que son recuerdos de su infancia en la Piura finisecular, empolvada, altanera, pero llena de injusticias y lodo. También “Calderonadas” del año 1930 es una muestra de su prodigiosa capacidad de escritor. Sus obras más recientes son “El Hechizo de Tomaiquichua” en el año 1943 y “Las Caridades de la señora Tordoya” el año 1955.

El gran escritor piurano murió en Lima en el mes de marzo de 1966. Dejó diez obras inéditas y una ingente producción periodística.

“El Amigo del Pueblo” se llamó su semanario de trayectoria polémica, que surge en 1904, en perenne lucha contra el tinterillaje, y el opulento clero godo. Es la más representativa publicación piurana, de carácter combativo, valiente y con espíritu transformador por la que su autor sufrió persecución y hasta agresiones físicas. Para combatir a “El Amigo del Pueblo” y a su director López Albújar, aparece “El sol”, fundado en 1905 por el Prefecto del Departamento Germán Leguía y Martínez, de corte conservador.

“El Amigo del Pueblo” era un hebdomadario de cuatro páginas, en permanente combate contra los caciques provincianos y en defensa del bienestar público. En sus columnas escribían Domingo Martínez Luján y José Santos Choca o, y se reproducían los artículos de don Manuel Gonzáles Prada. Se editaron 150 números, apareciendo por primera vez el 10 de agosto de 1904. El último ejemplar salió el 10 de febrero de 1908. Entonces gobernaba el civilismo. En 1904 José Pardo asumió la presidencia del Perú. López Albújar escribía el periódico en su totalidad. Y fue tanta la difusión de su prédica que solamente para oponérsele es que Leguía y Martínez publicó “El Sol”. Allí se combatía duramente al Partido Liberal, que tenía en López Albújar a su simpatizante en Piura.

Fue administrador de “El Amigo del Pueblo” don Edilberto Moya, que también escribía. Y colaboraban Eduardo Moscol Valdiviezo, Pedro Montero, Pedro Arbulú, Juan Mc Donald y Víctor Maticorena. En 1906 se incluyeron los artículos de José Rueta García, quien con festiva ironía tomaba el pelo a diestra y siniestra.

A pesar de las amenazas prefecturales, “El Amigo del Pueblo” se mantuvo enhiesto en la defensa de las libertades públicas, y mantuvo una constante línea de defensa de los intereses populares. Fue una “rara avis” en la Piura de entonces.

  

             Don Enrique López Albújar a los 80 años.Desde Piura mantuvo comunicación                           epistolar con José Carlos Mariátegui y don Miguel de Unamuno.

  

 

PERIODICOS POLITICOS Y PROLETARIOS

         EN LA PIURA DE ESTE SIGLO

            El periodismo político en Piura -ciudad capital del departamento- ha dejado sentir su influencia en épocas electorales, principalmente. Los partidos políticos de izquierda (entendemos como tales a los aprismos y socialismos de los años treinta) se sirvieron de este medo, trabajando en imprentas pequeñas y a merced de autoridades de turno, coludidas por lo general con hacendados y explotadores, lo que determinaba su cierre y hostilización continua.

             “El Deber”.1912. Reaparece en 1926,dirigido por Jacinto García.

         "Boletín Municipal” 1919, edición oficial de la ciudad en la que escribía el acucioso historiador don Enrique del Carmen Ramos.

             “La Nueva Era”. 1926. Diferente al aparecido en 1880 con igual nombre.

             “La Voz del Norte”, 1927.

          “El Obrero Piurano”.1929. Editado por la incipiente y socializante Confederación Obrera.

                “La Prensa”, que nada tiene que ver con la publicación limeña, sale en 1932 como Órgano de la Juventud Piurana. Tabloide de 8 páginas.

             “El Chicote”.1933, Dirigido por B. García Alcedo. Semanario de 4 pàginas, cuyo nombre indica sus pretensiones.

             “El Eco del Norte”, “La Opinión del Pueblo” y “La Nueva Castilla”, son otros nombres de periódicos ocasionales de los años treinta.

             “El Pueblo” fue el periódico más importante de este tipo. Órgano Socialista, dirigido por el doctor Augusto Cevallos Timoteo y Augusto Moscol Crrera. En la década de los años 40 obtuvo extraordinarios tirajes que llegan hasta los 4 mil ejemplares. Salía a las 6 de la mañana y tuvo la honra de ser varias veces clausurado. El ministro de Gobierno Jos del C. Cabrejos expulsó una vez a quienes fueron a solicitar a su despacho la reapertura de “El Pueblo”, periódico que caló hondo en la conciencia piurana. El Dr. Cevallos posteriormente propició la fundación de la Universidad Nacional de Piura, fue Presidente de la Corte de Justicia y Decano del Colegio de Abogados, realizando una activa labor en bien de la ciudad y sus gentes. Su hijo, Eduardo Cevallos Flores, le sigue los pasos en materia periodística.

             “Lampazos” del periodista y fotógrafo Luis Montero -el recordado “Tom”, destacó por su beligerante actitud en la defensa de las masas campesinas. Autodidacta, Montero se inició en “El Tiempo” y su periódico marcó época por lo combativo y sereno.

         “El Socialista” fue editado por Víctor S. Zavala en su primera fase. Y en 1962, José Albán Ramos y Ciro Urteaga Ballón lo sacan a la luz en Lima, al influjo del accionar universitario.

 “El Boletín del Municipio” fue una publicación oficial que se publicó durante varios años, en la década del 40 al 60.

 “El Eco de Piura” fue una publicación con intenciones políticas y gran venta en 1966.

 “Voces”, periódico de combate de Leoncio G. Dedios fue ditado y s sigue publicando en Castilla. Su director fue confiando en el Sepa (1962) y lanzo luego un libro polémico.

 “El Norte”.1956. Diario de la tarde, de Augusto Castro Varillas, tuvo corta vida.

 “Hechos” fue un intento periodístico aparecido en 1953. Tabloide de corte sensacionalista animado por Jorge Moscol Urbina, Carlos Robles Rázuri y Ramón Abásolo Rázuri, no prosperó mucho tiempo.

 “La Tribuna del Norte”. Aprista. De Luis Carnero Checa y Alfonso Vásquez Arrieta, apareció con ocasión del proceso electoral 1962-63.

 “La Batalla”, aparecida en el proceso de 1956, también fue una publicación aprista, bajo la dirección de Luis Crnero Checa, recordado y excelente periodista, parlamentario, poeta y magistrado, fallecido el 14 de febrero de 1983.

 “El Amigo del Pueblo”, publicación aprista que llevó el mismo nombre de la editada por López Albújar, salió el 18 de noviembre de 1956, bajo el cuidado de Carlos Manrique León.

 “El Popular”.1961. Socialista. Lo redactó José Castro Pozo, tabloide de 8 páginas.

 “El Piurano” 1961. Semanario de Fernando Moscol Rosas, con notas locales.

 “Barricada” fue un periódico de orientación Demócrata-cristiano, de  agosto de 1966. Su Director fue Juan Alvarado Chuyes.

 "Adelante”, es el nombre del periódico de corte acciopopulista, que publicó 2 números en 1965, siendo su director Ramiro Cortez peña.

 “La Provincia”. 1941.

 “La República”. 1958. Fundado por Manuel Cevallos. Editor Jaime Benites.

 “El Pensamiento Católico”.1940-50. Semanario de la Diócesis de Piura y Tumbes, 4 páginas, con orientación del obispado a la grey católica.

"La Campanilla” también es un periodiquito católico. 1960-1968, que fue muy leído y editado en la Imprenta Salesiana.

“Ecos y Noticias”. Aparece el 29 de octubre de 1933. Fundador José del Carmen Rivera. Redactores: Carlos Chávez Sánchez y Augusto Moscol. Tabloide ameno. Se editó hasta 1950. Se distribuía en todo el departamento, con singular éxito. Sin embargo, tuvo que dejar de salir ante el embate modernizador de “El Tiempo”.

             “La Voz de los Barrios” 1966. Director Juan Cherre B. editado en la imprenta Sánchez Cerro.

       “Horizonte” una publicación combativa, órgano de la Federación de Empleados Bancarios, filial de Piura fue dirigido por Gregorio Orrego Galloso.

             “Lámparas”. Una publicación que apareció en 1956, tuvo corta vida.

             “La Nueva Castilla”. Director Gilberto Miranda A. También de corta vida.

      “El Esfuerzo”. Semanario que aparece el 7 de marzo de 1964. Tuvo como como colaboradores a José Neyra y J.M Calle.

           “Despertar”, informativo quincenal de los barrios de Castilla y Piura. Director Godofredo Sánchez Talledo. Salió por los años 1966-67, teniendo como Jefe de Redacción a Martín Espinoza. 

                                        

 

 

 

       OTRAS PUBLICACIONES PIURANAS

                               REVISTAS

 “Sayari” (Verdad). Dirigida por Calos Robles Rázuri y Ramón Abásolo Razuri.

 Variedades”. 1943. La dirigieron el recordado poeta Joaquín Ramos Ríos y Carlos Ibarra A.

 “Hechos”. Aparece como revista en 1955, dirigida por Jorge Moscol Urbina.

 “Semana”, 1956. Dirigida por el mismo Moscol, conocido con el pseudónimo “Jemu”, que son sus iniciales.

 “Piuranidad” que apareció por primera vez en Noviembre de 1956. Se editan 5 números de esta importante publicación, que se presentaba en formato al estilo “Selecciones de Readers Digest”. Destacaron en sus páginas, valores piuranos como Víctor Eguiguren, José M, Merino Vigil y Fco. Vegas Seminario.

 “Cultura Piurana”. Bimensual, editada por piuranos estudiantes en la Universidad de San Marcos. Miguel Antonio Varillas fue su principal animador. Reaparece en 1961, impresa en “El Tiempo”, y ostenta magnificas colaboraciones.

 “Revista de Piura”. Ganó el primer premio sobre revistas regionales convocado por la Cero de Paco Corp. Fundada en 1949 por Miceno Carnero Checa, fue una excelente y cumplida publicación que llegó a pasar el fatídico número 100. Bimensual, impresa en Lima, tuvo entre sus formantes a Teodoro Núñez Rebaza, L.F Flores, Alberto León Checa, Luis Guinocchio, César Lévano, Luis Carnero, Gustavo Valcarcel, Eduardo Jibaja, Laureano Carnero, Juan Ginzalo Rose y otras plumas ilustres.

 “High Life”.1967. La editaron Miceno Carnero Checa y Carmela Arguelles de Manrique, llegando a publicar muy pocos números.

 “El Piurano” 1966. Editada por el Club departamental de Piura en Lima, Director Fernando Angell de Lama, Insertó importantes homenajes a E. López Albújar y al escultor Luis F. Agurto

 “Arte” 1964. Del actor teatral Iván reyes Ato. Se imprimía en “El Tiempo”, y tuvo poco eco, dado lo reducido del medio cultural.

 “Alba”, dirigida por los integrantes del grupo cultural del mismo nombre, también tuvo corta vida.

 “La Calle”. 1959, de Alvaro Balarezo Vallebuona. Publicación satírica.

 “Luces”. Octubre 1966. Animador: Segundo Segura. Se lanzaron 4 números.

 “Voces de Piura” de Nemesio Ubillús Castro. Editó 4 números en 1964.

 “San Miguel”.1961. Director. Néstor S, Martos.  Jefe de Redacción: Segundo Llanos Horna. Publicación del colegio del mismo nombre.

 “Aromas Juveniles” 1960.  Se editó  para el Congreso Eucarístico por el Colegio Fátima.

 “Avance” 1964-1966. Director: Augusto Moscol, bajo el apoyo del Colegio San Miguel.

 “Atalaya Agrícola”, de la Facultad de Agronomía de la Universidad Técnica de Piura, lamentablemente dejó de publicarse.

 “Epoca” es la única revista que actualmente se edita con regularidad. Dirigida muy acertadamente por Carmela A. de Manrique y Carlos Manrique León, contiene abundante material gráfico y un selecto plantel de colaboradores. Es la principal publicación del norte peruano, editada en Lima.

Carmen Arguelles Checa de Manrique,entusiasta Directora de la Revista
Epoca


 En “Epoca” escriben Alberto Pizarro Flores, Víctor Aguilar Roncal (Rector de la Universidad Nacional de Piura), Guillermo Carnero Hoke, Sebastián Rumiche Rumiche, Carlos Robles Rázuri (Director del Archivo Departamental de Piura), Alberto Malpartida Muguruza, José Estrada Morales ( Director del Suplemento Literario que mensualmente publica “Epoca”, Luz Gonzáles Umeres, Miguel Maticorena Estrada, José Miguel Godos Curay, Víctor Morales Corrales (Rector de la Universidad de Piura), Juan Antón y Galán, Domingo Riqueros Durand, Esteban Puig T, Elvira Castro de Quirós y Miguel Antonio Varillas Velásquez. Aquí también se difunde el folklore piurano que tiene en Miguel Justino Ramírez, Teodoro Garcés Negrón, Rómulo León Zaldivar, Jorge E. Moscol Urbina, Lola Cruz Merino y Elvira Castro de Quirós y Carlota Ramos de Santolaya a sus más distinguidos cultores.

   Es importante destacar que en los últimos años, bajo el gobierno del Arq. Belaúnde, Piura ha germinado varios ensayos de revistas, semanarios y publicaciones que no han tenido la virtud de la continuidad, por lo reducido del mercado publicitario, que es su sustento económico.

             Así, el Círculo de Periodistas Deportivos editó en abril de 1982 el primer número de “Estadio” revista dirigida por Marco O. Agurto Sánchez, con diseño de César Córdova Carrera. Colaboraron Julio Calmet, Modesto Barrientos Panta, Rafael Gonzáles Ortiz, P. Erasmo Dióses, Juan Mogollón Pacherres, Enrique Pacherres Fernández, Alfredo Timoteo Morales, Javier Rojas, Raúl Almeyda, Manuel Cielo Sosa, Alberto Paiva Antón, Eduardo R. Carmen Noblecilla, José A. Albán Niño, Hernán Saavedra Mendoza, Armando Vargas Castro y los dibujos de José Luis Córdova Rumiche.

             “Qué pasa en la ciudad” es una revista polémica bajo la dirección de Juan Guerra Cruz y José Odar Palomino. Editada en Lima, tiene un contenido netamente piuranista. Colaboran César Córdova Carrera, Rafael Cruz Zapata, Jorge Benites Sánchez, Ramón Sandoval S., César Camacho, Miguel Rázuri, Juan Paz Velásquez, Domingo Sánchez Cruz, Chabuca Orozco, Jorge del Río, Ricardo Salazar, Ridán Martínez, José Flores Meza, Luis Córdova Rumiche, Rolando Timaná y Humberto Vargas C.

 Con motivo del 450 aniversario de Piura se publicó “Eco” bajo la dirección de Victoria León Villalta. Escriben Carmen Rodríguez Luján, Alejandro Carrasco, Juan M. Cortés, Juan Coronado Balmaceda, M.A. Rosas y M.A, Varillas Velásquez.

 Periodismo Radial y de Televisión

          La última década ha dado un gran auge a este sistema de comunicación con las masas. Marco A. Hidalgo y Egberto Longaray iniciaron la modalidad de los noticieros y radioperiódicos, que hoy mantienen la totalidad de las radios piuranas. Luis Otoya Palomino es el “decano” del periodismo radial, dirigiendo un espacio informativo en Radio “Sullana”.

 Periodismo en los Distritos piuranos de Catacaos y Sechura

 El más antiguo pueblo de la provincia de Piura, llamado Villa Heroica de Catacaos, ostenta periódicos desde el siglo pasado.

 “El Progreso”.1897. Fundado por Manuel Yarlequé. Duró 8 años.

 “El Popular”. 1892. De Juan M. Ontaneda y Miguel Feijoo, Político.

 “El Porvenir”. Periódico regional dirigido por Víctor Morales Rebaza.

 “La Reacción”, controlado por Darío Juárez.

 “El Marañón”, periódico político de Francisco Lapouble.

 “El Ciudadano”, de José Lamónaco, con páginas literarias y políticas.

 “La Voz de la Infancia”, periódico infantil de Elías G. Zapata.

 “La Voz de la Juventud” fue la publicación más duradera del distrito dirigida por J. María Calle Morales, quien también editó “El Pensamiento”.

 “El Ideal”, periódico de Anguel G, Castro al igual que “Juventud” de Santiago Oyola.

 “Catacaos Provincia”, periódico de la década del 40.50. Su nombre indica la vieja ambición de este pueblo. José A. Ramos fue su primer director y  Tiburcio S. Dueñas su redactor.

 “El Autonomista”, también de carácter zonal, de Juan Ubillús A.

 “El Eco de Catacaos” del educador Artemio Requena Castro, La dirección pasó después a Carlos Eduardo Zapata A.

 “El Tallán”. 1966. Tabloide dirigido por el Dr. Domingo Sánchez Cruz. Su Jefe de  Redacción fue Jacobo Cruz Vllegas y su Administrador Rómulo García C.

 “A.L.3” son las extrañas siglas de un semanario que editó Eduardo Martínez P.

 Un destacado periodista que cuenta con abundante obra es el “Pelau” Feijó. Autor de varios libros, entre los que destaca sus “Chilindrinas”, escribió con preferencia en periódicos de nuestra época.

                                SECHURA

 Aunque no se editó ninguna publicación esta secular ciudad enclavada en el desierto piurano, en Lima; los pescadores sechuranos editaron “Amanecer Sechurano” y asesorados por universitarios sechuranos, “El Heraldo”, en Lima, en 1965, por el Centro Sechura.

 

 

                              CARLOS AUGUSTO SALAVERRY

                   Carlos Augusto Salaverry (4.12.1830 La Solana-09.04.1891, París, Francia


                               Los restos del poeta reposan en el Cemnterio de Sullana.

 Una relación de piuranos ilustres no puede ignorar a Carlos Augusto Salaverry, el más destacado y auténtico poeta romántico  del Perú, quien nació en el departamento de Piura el 4 de diciembre de 1830.

 El gran poeta romántico, fue hijo del General don Felipe Santiago Salaverry. Cuando este caudillo militar, que después asumiera el mando supremo del país, viajó a Piura con motivo de la guerra con Colombia, el año 1829, se enamoró perdidamente de una bella dama de La Solana, poblado que se encuentra cerca de la frontera con el  Ecuador y que actualmente pertenece al distrito de Lancones de la provincia de Sullana.

 Salaverry fue un hombre de inquietud agitada por las armas y las letras. No sólo hace fuego el de 2 de mayo de 1866 contra los españoles coloniales, en defensa de la Patria, sino que con su pluma enciende la llama de la poesía. Y así los vemos a los 14 años, formando parte del Batallón Yungay, acantonado en Arequipa, bajo las órdenes del Coronel José Balta Montero, para después verlo en la vieja casona de la calle Piedra, puliendo versos, componiendo dramas y cultivando el periodismo elevado, al servicio de las causas justas.

 Inquieto, generoso y plural, su espíritu se entrega pleno de ternura, en su libro “Albores y Destellos”, editado en el puerto francés de El Havre y dedicado al Presidente Balta en el año 1870.

 Su obra literaria está contenida en “Diamantes y Perlas” (1869) y “Cartas a un ángel” (1871). Y para el teatro compuso “Arturo”, su primer estreno; “Atahualpa o la Conquista del Perú”, “Abel o el pescador americano” y “El Bello Ideal”. En verso: “La escuela de las limeñas”, “El amor y el oro”, “El hombre del siglo XX” y otros.

 

 

 

 

DESARROLLO DEL PERIODISMO EN PIURA

                                       LOS GRANDES DIARIOS

         

                                      “EL TIEMPO”

“El Tiempo” es subdecano del periodismo norteño, pues e “La Industria” de Trujillo el periódico más antiguo de la región. “El Tiempo” de Piura ostenta una rica tradición a lo largo de sus 67 años de esforzada existencia. Historiamos brevemente este período.

 En 1916 el doctor Luis Carranza -distinguido periodista piurano nacido el 31-3-1887 y fallecido tempranamente a los 42 años en 1929- funda este diario de la tarde:

                         “Completamente ajeno a todo compromiso de bandería, sin

                       más norte que hacer una labor sana y sin más aspiración que

                       la de un servicio de informaciones imparcial y verídico”

                       (Primer editorial del 9.3.1916)

 La presentación de “El Tiempo” era impecable para su época; tabloide 27 x 36, en tipo12, blancas, titulares en negra muy llamativos, y con ¡servicio cablegráfico!

 Como redactor figura en sus primeros números A. Eduardo López, y Héctor A. Salazar, como el administrador. Costaba 4 centavos el ejemplar, un sol la suscripción mensual, 10 la anual.

 

                       “No nos conformamos -escribí el doctor Carranza- con el

                       hecho de que en el departamento de Piura, cuya riqueza e

                       e importancia están fuera de duda, no existan diarios  que

                       lleguen a tener siquiera un millar de lectores”

 Las páginas de este diario se ocupan ampliamente de la Primera Gran Guerra Europea, incluía cotidianamente un informativo regional de los principales centros comerciales de entonces. La Huaca, Catacaos, Sullana y Paita; en sus números iniciales trae un artículo sobre “La Mujer Cubana”, y la convocatoria a concurso sobre la vida y obra del pintor Ignacio Merino, así como la lista municipal más adecuada, según el nuevo diario, para las elecciones. Un aviso de un misterioso doctor Benguria promete crecer cejas, pestañas y bigotes por medio de pomadas. Competían con “El Tiempo” en 1916 disputándose el favor de los lectores, “La Revista del Norte”, “El Sol” y “El Deber”.

 El nuevo periódico destacó desde su primera eidicón, al establecer un magnifico servicio de corresponsales en la zona norte. El 8 de febrero editorializa contra la Standard Oil:

  

“…Uno de los más poderosos y temibles trust.

Tenemos ya bastante con la Peruvian Corporation,

la Societé Generale y la amenaza de los prestamistas

para introducir ahora a la Standard Oil”

                       El 31 de mayo de 1916, en Negritos, fuerzas gubernamentales rompehuelgas matan a dos y hieren a siete trabajadores. El Prefecto Julio C. Luna  viola telégrafos y censura boletines; a sangre y fuego aplasta la protesta y mítines en Sechura, Sullana y Catacaos. La sociedad patriótica de trabajadores “8 de octubre” dice:

                                                “En realidad solo existen dos partidos: uno de los

                                                  asesinos y otro de asesinables”

             La huelga se soluciona: no se despedirá a los huelguistas hasta pasados seis meses , se aumentaron 20 centavos y se dan mil soles a los deudos de los caidos en defensa de las fuerzas sindicales.

             “El Tiempo” define la libertad de información, la divisa de la Patria y el clamor proletario. Denuncia el intervencionismo del gobierno yanqui;y así dice en su editorial:

                                              

                                               “La decantada amistad norteamericana debemos

                                               verla en la historia” (28 de Abril).

             “El Tiempo” – con campañas como esta, a favor de la clase trabajadora- se asienta definitivamente en el corazón de los lectores. Hoy “El Tiempo” es el periódico más importante del norte peruano.

            Su Director-Gerente es Víctor M. Helguero Checa y el jefe de Redacción Eduardo Canevaro Ruiz. Cuenta con teletipos, radio, radiofotos y servicios del exterior. Con corresponsalía en  Lima y en todas las provincias de su influencia interconecta la región, desde Tumbes a Chiclayo.

            En “El Tiempo” escriben hoy las más destacadas plumas piuranas. Mantiene un suplemento cultural con la dirección del doctor Manuel Rosas C.

            Por las páginas de este diario han pasado, desplegando su producción, los nombres de Luis Antonio Eguiguren, Federico Helguero Seminario, Manuel Vegas Castillo, Fco. Vegas Seminario, Carlota Ramos de Santolaya, Carlos Robles, Miguel y Antonio Varillas, Juan Antón y Galán, Guillermo Burneo, Juan V. Altuna, Carlos Chávez Sánchez, Teodoro Garcés Negrón, Luis Alberto Sánchez,  Miguel Maticorena Estrada, Elvira Castro de Quirós, Juan José Vega B., Félix Denegri Luna,  Luis Felipe Angell (Sofocleto), José Jiménez Borja,  Juana Matilde Cortés de Beer, Lina Burneo Seminario, Rosa Larrea de Fernández “Lerline”, Carmen Vilela Z., Isabel Kianman, Felipe Cossío del Pomar, Miguel Justino Ramírez, Rodolfo Ramos, Luis Ginocchio, José Estrada Morales, José Albán Ramos, Ofelia Agurto Mejía, Luciola Vise de Ramos, José Montenegro Baca, Carmela Aspillaga Pazos y Marisa Aguirre Nieto.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

                                               “…cuando las ideas de alguien gozan de aprobación, esto

                                               estimula a progresar; si son combativas, esto excita a la

lucha, pero únicamente cuando uno se encuentra solo, gritando entre los indiferentes, que ni lo aprueban ni lo combaten uno se siente como perdido en el medio de una

árida estepa cuyos límites no se divisan y uno no sabe qué

pasos dar·

 

                               LU-SIN

 

 

 

 

                       

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


                                                          “LA INDUSTRIA”

  En el horizonte del periodismo peruano destaca con nítidos fulgores la recia y fecunda personalidad de Don Miguel F. Cerro Guerrero, fundador de la cadena periodística de “La Industria” en Trujillo, Chiclayo y Piura.

 Nacido en Huancabamba (1870), Cerro se graduó de abogado y ejerció la docencia en la Universidad de Trujillo, Peor, más que la abogacía, le cautivaron el periodismo, la agricultura y la política. Civilista, fue parlamentario bajo los gobiernos de Candamo y Pardo representando alternativamente a Trujillo, Huancabamba y Piura. Una de sus últimas actividades políticas -ya entrado en años- fue el valioso apoyo que prestó a Luis A. Flores, el famoso fascista piurano, fundador de la “Unión Revolucionaria” (1946). En agosto de 1905, Cerro adquirió la totalidad de las acciones de “La Industria” de Trujillo, convirtiéndolo en un periódico imprescindible, desde aquella época, para el departamento de La Libertad. Animado por el éxito obtenido, Don Miguel instala en Piura un periódico con el mismo nombre, el 17 de Abril de 1918. “La Industria” pues, paso largamente el medio siglo de vida. Y en 1952 Cerro instaló en Chiclayo, también con el nombre de “La Industria”, otro periódico. La cadena de “La Industria” alcanza así a todo el norte peruano, y en pasada sociedad con Juan Pardo Heeren, llegó a manejar nacionalmente “la Voz” de Huancayo, “El Sol” del Cuzco y “El Pueblo” de Arequipa. El primer director de “la Industria” en su versión piurana se llamó Víctor Sánchez Condemarían, un notario periodista que había dirigido la edición trujillana entr5e los años 1906-1910. “La Industria” de Piura se presentó como un amplio periódico de cuatro páginas, de tamaño standard, que costaba cinco centavos y salía a partir de la tarde.


                           Don Miguel Félix Cerro Guerrero fundador de la cadena periodística 
                          La Industria

                                    

 En su número inicial publica interesantes datos sobre el mismo diario, arranca una tenaz campaña contra el   bandolerismo que asolaba la región, y comenta con seriedad y justicia la distribución presupuestal del Estado en el departamento.

 Rápidamente “La Industria” de Piura se impuso como periódico serio, de tipografía uniforme y sin estridencias, con comentarios mesurados, poco amigo de graficar noticias y escándalos. Este fue el sentir periodístico de Miguel F. Cerro: hacer un diario respetuoso y respetable, línea que siempre supo mantener impoluta.

 Han dirigido “La Industria” a lo largo de un medio siglo de existencia piurana, destacados periodistas como el Dr. Guillermo Gullman Lapouble, Francisco Pérez Treviño (que polemizara ardorosamente con “El Tiempo”) Raúl Fernández Amunátegui, Jorge Larrea Riofrío, Pedro del Pino Fajardo, Augusto Cevallos Timoteo, ( que también dirigió “La Nación”  de Trujillo), Jorge Moscol Urbina (excelente columnista), Luis Ginocchio Feijoo (humanista por excelencia, que publicó durante muchos años la le´´ida columna cultural “Al margen de la noticia”)

 Mas el conductor fundamental de “La Industria” ha sido -indiscutiblemente- el ilustre huancabambino-aprista y profesor de lenguaje- Néstor S. Martos, quien estuvo más de 20 años al frente del periódico. Martos elevó el nivel del diario lo prestigió y lo categorizó.

 Junto con el poeta José Eulogio Garrido -tío de Martos y director de “La Industria” de Trujillo otros 20 años- y Miguel F Cerro, conforman el trío más notable de huancabambinos de este siglo.

 En 1936, Don Miguel F. Cerro enfrentaba serios problemas económicos derivados de algunos fracasos agrícolas, como consecuencia de la sequía en sus sedientas tierras de la hacienda “La Constancia”, en el valle del Bajo Piura, ganadas al desierto a base de esfuerzo. Agobiado por las deudas. Cerro se vio obligado a vender “La Industria” de Piura al magnate Federico Bolognesi. Pero no pudo resignarse: recuperado monetariamente, Cerro asumió diez años después, y para siempre, el timón del periódico. Alrededor de Cerro se ha forjado toda una certera leyenda  de hombre de acción: minucioso, exigente, que alternaba la vigilancia del rozo algodonero con la producción de sus serenos, ponderados editoriales escritos a mano y supervigilados por el mismo en su impresión.

                                              

                                               “Don Miguel fue, sin duda, un reformador. Y si para él

                                              No era tabú hablar de la reforma agraria, ni siquiera 

                                              hubiera extrañado el lema “La tierra para el que la

                                              trabaja”. Porque pocos trabajaron como él, ni la

                                              amaron tanto” (Elmer Núñez)                                          

        Hasta 1956 Cerro figuró como director nominal de “La Industria”. Pero ya en enero de ese año aparece en el directorio el nombre del periodista Elmer Núñez Reaño. Con experiencia de “La Nación” de Trujillo y en “La Prensa” de Lima, este destacado comentarista político (su columna “Puntos Suspensivos…” era la más leída en Piura. Luchó arduamente por sacar adelante el periódico, rezagado por su inferioridad técnica, sin fotograbadora y careciendo de los modernos elementos de impresión de los que hacía gala “El tiempo”. La política independiente, ni de grupo ni de clase que Núñez supo imprimirle, hizo que “La Industria” mantuviera su sitio de diario de mayor crédito departamental. Claro que sus tirajes  cercano a los 15 mil ejemplares en su mejor época se habían reducido, y era casi un periódico a base de suscriptores, pero aun así conservó su señorío, su calidad frente a toda prueba y competencia.

             A la muerte de Don Miguel, pasó a comandar la cadena de diarios su hijo el diplomático Vicente Cerro Cebrián. También de innata vocación periodística y con el mismo celo que su padre, el embajador Cerro Cebrián forjó “La Industria” acorde con las nuevas épocas, ayudándolo en la tarea directriz el marino Alfonso Burga Tello, apoderado de la empresa.

             “La Industria” de Piura continuó hasta la década del setenta como diario de tamaño standard, y con ocho amplias páginas. Elmer Núñez Reaño, su director hasta el final, se enorgullece de haber publicado, celebrando el cincuentenario, una magnifica edición impresa en offset en “La Industria” de Trujillo. Fue en “La Industria” de Piura el mejor periódico local editado en todos los tiempos. El equipo del diario piurano se complementaba con don Mariano Castillo como administrador y Landelino Bravo en la jefatura de redacción. Trabajaron también allí Raúl Díaz, Mario Salcedo (con su leída columna “En Secreto”) y como corresponsales destacaron Neptalí Quiroga (en Talara) Marco Miñan, Héctor Chapilliquén y Carmela Zapata Mendoza, la destacada periodista que firma como “Sullanerita”

             Los domingos “La Industria” distribuía con la edición local un ameno “Suplemento Familiar” editado en Trujillo, instaurando en nuestra región este tipo de suplementos.

            Mario Vargas Llosa, periodista  de La Industria (1952)

              Mario Vargas Llosa en la UNP. Efusivo abrazo al periodista Miguel Godos Curay docente de la Escuela de Comunicación Social de la UNP:



De abril a diciembre de 1952 trabajó en el diario como redactor el entonces adolescente Mario Vargas Llosa, cuando cursaba el quinto año de secundaria en el Colegio San Miguel de Piura.[2][3]​ Había venido con cartas de recomendación desde Lima, donde había laborado previamente en el diario La Crónica. Según cuenta el mismo escritor, fue en Piura donde le nació la pasión por la labor periodística, que intercalaba con los estudios colegiales. También describió de manera pintoresca al dueño del diario, Miguel F. Cerro Guerrero, que por entonces era un anciano de 80 años:[4]

Era un viejecito menudo, un pedacito de hombre con la cara requemada por la intemperie, cubierta de mil arrugas, en la que unos ojos vivos e inquietos traslucían su indomable energía. Tenía tres diarios de provincias —La Industria de Piura, de Chiclayo y de Trujillo—, que dirigía desde su casita piurana, con mano enérgica, y un fundo algodonero, en el rumbo de Catacaos, que iba a vigilar personalmente en una mula remolona y tan antigua como él. Avanzaba en ella con toda prosa por el centro de la calle, camino al Puente Viejo, desinteresado de automóviles y peatones. Hacía una escala en el local de La Industria, en la calle Lima, en cuyo patio con rejas irrumpía la mula, sin aviso, martirizando las baldosas con sus cascos, para que don Miguel echara una ojeada a los materiales de la redacción. Era un hombre que no se cansaba nunca, que trabajaba hasta durmiendo, al que nadie le metía el dedo a la boca, severo y hasta duro pero de una rectitud que, a quienes trabajábamos a sus órdenes, nos daba seguridad.
El pez en el agua. Memorias.

Vargas Llosa describe también los talleres de impresión como una «reliquia histórica». Las cuatro caras del diario se imprimían mediante el tradicional sistema de tipografía y con una antigua prensa manual, labor toda realizada por un trabajador veterano apellidado Nieves.[5]​ El escritor trabajó en la redacción del diario, junto con otro compañero, de nombre Owen Castillo (que después destacaría como director de diarios populares), y su labor consistió en redactar las noticias locales e internacionales, hacer entrevistas y reportajes; fue autor también de dos columnas —«Buenos Días» y «Campanario»—, una firmada con su nombre y otra con un seudónimo, en las que hacía comentarios de actualidad. Eventualmente hacía publicar sus propios escritos literarios, como un poema titulado «La noche de los desesperados», que ocupó toda una página del diario, y que motivó que Miguel Cerro le reprochara que la edición de ese día pecaba de exuberancia.[6]

Referencias

  1.  Diario El Comercio (2000). «Necrología | Doctor Miguel Cerro». En López Martínez, Héctor, ed. El siglo XX en el Perú a través de El Comercio (1951-1960) 6. Lima: Empresa Editora El Comercio S.A. p. 336. ISBN 9972-617-33-5.
  2.  «Descubren la primera e ignorada crónica de Mario Vargas Llosa sobre Piura publicada en 1952»Noticias 360. 14 de abril de 2025. Consultado el 20 de abril de 2025.
  3.  Gargurevich, 2005, p. 73.
  4.  Vargas Llosa, 2016, p. 248.
  5.  Vargas Llosa, 2016, p. 249.
  6.  Vargas Llosa, 2016, pp. 249-250.

 

 

                                                 “CORREO”

      El diario “Correo” de Piura fue voceado en las calles, al amanecer del 18 de septiembre de 1962. La Empresa Periodística Nacional, con sucursales en Arequipa, Tacna, Huancayo y Lima, propiedad del magnate pesquero Luis Banchero Rossi, instaló “Correo” con gran suceso y publicidad en la región piurana, como atalaya norteña. Con instalaciones modernas en su época y hoy obsoletas, casi destruidas, (tres intertipes, rotoplana, fotograbador y radio) Correo ingresó poseído de fuerza impactadora, explotando la noticia sensacionalista, logrando tirajes que llegaron a los 20 mil ejemplares, un verdadero récord de ayer y hoy.

 Gonzalo Añí fue su primer jefe de redacción, venido de Lima. En su dirección se han tornado sucesivamente, José  Eyzaguirre, Enrique Maticorena Estrada, el abogado, constituyente y hoy diputado del PPC Rafael Vega García hasta 1968. Ese año toma el mando de Correo de Piura un joven de 25 años, Juan Zúñiga Sañudo, hoy alto funcionario del Banco Central de Reserva del Perú.

    Iniciado en “La Prensa” de Lima, Zúñiga llegó de jefe de la sección deportiva, pasando por jefe de informaciones y de redacción. Editó un atractivo y propio suplemento dominical ahora desaparecido, y su columna “Flash” era muy leída por el calificado enfoque de la problemática y de los personajes piuranos que dirigen la cosa pública.

      En julio de 1966 “Correo” pasó a tabloide standard de ocho páginas, forzado por razones económicas. Mas se siguió caracterizando por sus informaciones de texto corto,ágil diagramado, tipo “Daily Mirror”. Las campañas que ha librado “Correo” a grandes titulares plantean la industrialización del departamento, la tecnificación de la agricultura y la consecución del Proyecto Integral de Irrigación de los ríos Chira-Piura.

                  En 1967 el diario intentó llegar mediante la edición de páginas especiales a Chiclayo, abandonando al año siguiente ese propósito. Desde enero de 1968 editó “La Tarde”, el único vespertino piurano, tabloide de 12 páginas, que también tuvo que cerrar por el mercado reducido. Evaristo Lozada fue el jefe de redacción del fenecido “La Tarde” especializado en columnas como “Teleobjetivo deportivo” de David Espinoza que era muy leída. “Correo” ha tenido una activa vida sindical, con un sindicato de trabajadores fuerte, pero sus reclamos salariales y huelgas han fracasado al imprimirse el periódico en la central de Lima, en tales emergencias,

              La plana de redacción de mayor categoría en “Correo” estaba integrada por Benjamín Adanaqué, Oswaldo Campos Morales, Alfredo Cavero (Deportes), Maruja Zúñiga (sociales), L. Chapilliquén, José Ramírez Ruiz, Manuel Vidarte y su corresponsal en Sullana , el serio articulista Hugo Villaseca Morán.

                  En “Correo” escribió algún tiempo el destacado humorista paiteño “Sofocleto”. En la actualidad el periódico ha venido a menos, por el descuido a que lo sometió durante años su central limeña. Por ello le ha valido el calificativo (no compartido plenamente por nosotros) de “diario a control remoto”, pues “Correo” daba poca cabida  a intelectuales locales.

             “Correo” mantiene considerable presencia en los sectores populares de Piura y Tumbes, debido al estilo de destacar las  noticias. Es de todas maneras un buen diario, periodísticamente hablando. Lo dirige Renán Estrada Távara, periodista sullanero, y en su plana de redacción hay una nueva generación de periodistas entre los que destaca Miguel Godos Curay.

 


              Lanzamiento de la edición de CORREO de Piura el 18.09.1962

 

 

 

                 Luis Bancchero Rossi ( Tacna, 11.10.1929- Chaclacayo, 1.01.1972).                                    Empresario pesquero que dió un decidido impulso al periodismo provinciano.

  

 

EL PERIODISMO EN LAS PROVINCIAS DE PIURA

          (por orden alfabético)

  

EL PERIODISMO EN AYABACA

            El más ilustre de los ayabaquinos es Hildebrando Castro Pozo, fundador del Partido Socialista, parlamentario, que publicara “Celajes de la Sierra”, “Renuevo de Peruanidad”, “Nuestra comunidad indígena”, “Del ayllu al cooperativismo socialista” y “El Yanaconaje en las haciendas de Piura” (1947)

             “la Linterna” es el único periódico, que tenemos noticias ha sido editado en esta serrana provincia. Por los años treinta. Don Benjamín Flores adquirió una pequeña imprenta en Lima, e imbuido de ideales, editó, escribió el pequeño periódico “La Linterna”.

             Este seminario no resistió durante mucho tiempo el cerco del gamonalismo, que asfixiaba esta olvidada circunscripción. El hijo de Benjamín Flores, el distinguido abogados Benjamín Flores Burneo, colaboró en “La Industria” de Piura, mediante inteligentes ensayos en los que enfocaba la realidad agrícola del departamento de Piura. Posteriormente, el doctor Flores Burneo ha escrito en “La Prensa”., “El Comercio” y “El Observador” de Lima.

 

EL PERIODISMO EN MORROPON, CHULUCANAS

 “La Provincia” es el más importante periódico que, en 1960, editó Gilberto Miranda Alburqueque en Chulucanas. Su existencia se prolongó durante 4 años, cerrando por falta de medios económicos. En julio de 1960, el entonces diputado Hernández Pasapera intentó cerrar este periódico, protestando el diarismo departamental. Hugo Villaseca escribió en su columna de El Norte” de Sullana:

 

                                    “El amordazamiento es síntoma de la sinrazón, y

                                   evidentemente Pasapera al pretender acallar a un diario está

                                   revelando que no tiene razón alguna a su favor. Por más que

                                   sea diputado, él no va a definir el cierre de un periódico”

                                   (13.7.60)

             En el año 1956, el señor Eduardo Montenegro Baca, publicó “El Progreso”, periódico que ha tenido una difícil existencia.

            Jorge Benites presidió con éxito el Círculo de Periodistas de Chulucanas, integrado en mayoría por corresponsales.

            Carlos Espinoza León es un escritor chulucanense que expresa en sus “Cuentos de Piura” estampas telúricas del Alto Piura.

 

 

EL PERIODISMO EN HUANCABAMBA

 

            El primer periódico huancabambino data del siglo pasado. El maestro cuencano (Ecuador) don Miguel Piedra escribió en 1887 “El Átomo”. Decimos escribió en el sentido literal, pues el periódico era manuscrito por su autor. Posteriormente en Piura, en donde don Miguel Piedtra ejerció el magisterio muchos años, reapareció editado en la imprenta Ramos, “El Tiempo” es otro periódico huancabambino manuscrito por Nicanor Ubillús, por la misma época.

             “El Progreso”, 1908, editado en una pequeña imprenta de Samuel Martos Cruzado, padre del notable periodista Néstor S. Martos y abuelo de Marco Martos, periodista también en Lima, director de “El diario de Marka” y fino poeta ya consagrado.

             La imprentita de Martos pasó a propiedad de Manuel José Carrasco, quien publicó semanalmente “El Comercio”. Reapareció este periódico en 1930 y 1934, bajo la dirección del Dr. Daniel Vidarte.

            “La voz de Huancabamba” fue un quincenario político editado en Lima, para apoyar la candidatura del general Pedro Muñiz a  una senaduría.

 

Revistas huancabambinas

               “Cordillera”.1942. Editada en Lima por Edmundo Cornejo y M. Pacheco.

             “Rumitana”. Vocero del Centro Social Provincial de Huancabamba  en Lima, es una revista mimeografiada que edita Edmundo Cornejo Ubillús. Importante y solitaria defensora d esa olvidada zona, hasta 1982 se habían editado 19 números.

             “El Progreso”, Julio de 1958. Publicada por Néstor S. Martos en Piura para la Asociación Huancabambina. Se editaron nueve números hasta 1969, bajo el admonitivo de “Huancabamba, levántate y anda” 

 CANCHAQUE

           “La Voz de la Juventud” fue publicado en este distrito huancabambino  de bellos paisajes, el 27 de enero de 1930, por exalumnos del colegio San Miguel.

 HUARMACA

             “El Gavilán” con cinco números,1960, fue publicado por Samuel Morante Pacheco, presidente de la asociación capitalina de los oriundos de este pueblo serrano. En Noviembre del 60 imprimió “Liberación”.

 

EL PERIODISMO EN PAITA

 

  Este puerto ostenta una antigua tradición periodística.

            “El Instructor”. 1862. Antiguo periódico dirigido por José Garrido

 “El Eco de Paita”. 1863-1884 -dirigido por el mismo José Garrido.

 “El Hado de Paita”. 1864. También inspiración del patriarca Garrido.

 “El Patriota”. 1864

 “La Situación”. 1883.

 “El Fonógrafo” 1889-1891- Del periodista Benjamín García,

 “El Constitucional”. Editado por B. García. Redactor Julio O.  Reyes.

 “El Faro de Paita”, que salió en tres épocas, la última en 1911.

 “El Rector”. Redactado por Dario S. Rubio. Editor José Tomás Coloma.

 “El Alba” del mismo Rubio. Redacto fue Alejandro García Cortez.

 “El Siglo XX” y “El Independiente”, d Eleazar A. Sánchez.

 “La Reforma” aparecida en 1900, de Gil Antonio García.

 “El Mosquito”.1906.  Redactado por Florentino Alcorta. Satírico.

 “El Microbio”, “La Sanción” y “Frases y disfraces” fueron periódicos de corta

Aparición.

 “El Comercio” fue un periódico paiteño homónimo del limeño, editado y redactado   

por Juan Manuel Lazo.

 “La Voz” 25.11.1906 Editado y redactado por Alejandro y Héctor García Cortez.

Funciona hasta 1909.

 “La Alianza”, lanzada por Enrique García en 1909.

 “El Progreso” 1.6.1906. Dirigido por Daniel L. Castillo. Dura un año.

 “El Morro” 16.6.1906 Trece números. Director: Inocencio P. Lombardozzi y

Bartolome Zapata Acha. Colabora Julio C. Guedes. El 26 de septiembre de 1906

dejó de publicarse.

 “La Prensa Libre” de Francisco Valdez, 1908, Edita G.J del Castillo.

“El Obrero Paiteño”, periódico de avanzada ideológica de corta existencia, a

principios de siglo.

 “El Artesano”. 23 de Julio de 1911. Edita Miguel F. Martínez y redacta Miceno

Carnero Checa. En 1912 es bisemanario y mensuario en 1913. Colaboradores:

Julio Guedes  y Carlos A. Flores.

 “La Igualdad” diario informativo de la tarde, de Fancisco Valdez. Este es el periódico más representativo de Paita. Aparecdo en 1902, prolonga u existencia por 40 años. Tabloide de 4 páginas dedica la primera a avisos oficiales, invitaciones a misas de difuntos y propagandas de remedios extranjeros. Insertó avisos judiciales. En 1913, bastante decaído por la competencia de los diarios de Piura, costaba un real. A manera de broma decían los paiteños: “igual da que salga, como igual da que no salga”.

Garrido y Valdez, son los más destacados periodistas paiteños, sin haber alcanzado la fama de “Sofocleto”, su paisano y el más notable humorista peruano de nuestra época.

 En 1934 aparece “El Centinela”, que auspicia la candidatura de Federico   

A.    Arrese.

En la actualidad no se publica ningún diario en Paita.

 

                          LA HUACA

      “El Orden” del peluquero-zapatero- imprentero Manuel  Cuadra se editó en 1913,

Cuando este distrito alcanzaba  gran auge comercial.


PUEBLO NUEVO DE COLAN

            “El Progresista”. 24 de Junio de 1960. Vocero independiente de la juventud de este antiguo pueblo tallán. Redactor: Joaquín Echeandía S.

 

 

EL PERIODISMO EN TALARA

            “Hechos” fue un esfuerzo periodístico de pequeños empresarios (Reynaldo Moya, Félix Miranda Severino, Jorge Moscol Urbina) que fracasó en 1955 en Negritos. Mario Aguirre Morales fue director de “Hechos” en Talara. La IPC negó toda clase de apoyo a esta publicación que duró muy poco.

             “Masas” vocero del Partido Socialista se edita ocasionalmente.

             “La Voz Parroquial”, publicada por más de 30 años se distribuye gratuitamente

entre los católicos talareños. Edita Mons. L. Pacheco Wilson.

             “Ecos y Noticias”, semanario fundado en 1952 por Julio Rivera Cruz.

          “Liberación”, revista del grupo literario del mismo nombre que tiene en el destacado poeta Emilio Saldarriaga García, su conductor. Sale desde 1956, habiendo cambiado ahora su nombre por el “Poesía”.

             “El Boletín de la IPC” fue un cuadernillo mimeografiado que distribuía gratuitamente esta empresa extranjera. Era director Víctor Miranda.

             “Fanal”. Revista de la IPC, editada a todo lujo en Lima.

          No existe en la actualidad ningún diario en Talara, a pesar de su importancia como ciudad y centro petrolero industrial. La presencia de la IPC impidió durante mucho tiempo toda actividad periodística que no fuera adicta a su línea. Cuando las FF.AA el 9 de octubre de 1968 reivindicó para el Perú el petróleo, la IPC fue expulsada para siempre de Talara.

             El Círculo de Periodistas de Talara se fundó hace 20 años. Han destacado en los puestos directivos Pedro Briceño, Santiago Gallo, Rigoberto Caballero y Raúl Navarro.

 

 

EL PERIODISMO EN SULLANA

           Antigua capital de los Tallanes (Pohechos) y primera ciudad hispana en Sudamérica (San Miguel de Tangarará), Sullana fue elevada a Villa en 1826, por sus servicios prestados a la independencia.

Originariamente fue un caserío de la hacienda Jíbito. Ya en 1850 adquiere la categoría de ciudad. Perteneciente a la provincia de Paita, tenía una población ascendiente a 6,780 habitantes, según el censo de 1876.Hoy tiene 250 mil.

  A comienzos del siglo, Sullana era un floreciente centro comercial en el norte peruano, por su privilegiada ubicación geográfica y fronteriza con el Ecuador. Ni siquiera las asonadas de los bandoleros campesinos, amainaban la prosperidad de los pueblos a las orillas del Chira.

 

LOS ALBORES DEL PERIODISMO SULLANERO

              Una corporación que tomó el nombre de Junta de Imprenta editó el primer periódico de la provincia, en 1902, con el nombre de “La Voz de Sullana”.

             En 1905, don Enrique García funda “La Nueva Provincia”. Sus colaboradores fueron Francisco Valdez, José S. Castillo y José Cabrera. Este periódico se refundió posteriormente en otro llamado “La Actualidad”.

            En 1907, aparece “Vanguardia”, del periodista Numa Pompilio Valderrama de la Reyna. Era un periódico de contenido ideológico de izquierda.

             Los hermanos Pedro, Gaspar y Crisóstomo Merino, en 1910, lanzan el semanario “El Orden”, que editan en la imprenta del último de los citados.

             Por la misma época, el recordado maestro español, don José María Cardó  y Granell, publicó un semanario, al que tituló “El Bien Público”, el mis mo que obtuvo inmediatamente el auspicio del bullente comercio local, “El Bien Público” fue el primer periódico oficial de Sullana.

             La combativa Federación Obrera “Alfonso Ugarte” editó su órgano “El Obrero”. Director del mismo fue el periodista José María Saldarriaga García, quien después colaboró en “El Nacional” hasta 1935.

 

LA ACTUALIDAD, SEMANARIO DE NUEVO ESTILO

              El primer semanario de larga duración en Sullana, fue comenzado a editar en 1910 por Rafael García, y luego por Enrique García. Posteriormente en vista de su éxito, trocóse en bisemanario, tipografiado a doce puntos. Costaba cinco centavos, con taller ubicado en la calle Gálvez 5,frente a la Plaza de Armas.

             “La Actualidad” dedicaba sus primeras y cuarta páginas íntegramente a a anuncios comerciales, y, en sus interiores, noticias del exterior y los sucesos locales y sociales. Por falta de papel, cambió varias veces de formato, al extremo que el  número 115, del año 1912, aparece en tamaño cuaderno.

             Leyendo este periódico hallamos fervientes campañas contra la candidatura de don Manuel Checa Eguiguren, a quien acusaban de ser “enemigo de la creación de la provincia” (Sullana fue elevada a este rango en 1911).

             El estilo ágil y corto -novedoso-  que los García imprimieron a “La Actualidad” captó numerosos suscriptores, los mismos que abonaban mensualmente cuarenta centavos.

 “EL ALBA”

             Para apoyar la campaña electoral de don Miguel Checa Eguiguren y combatir a “La Actualidad”, apareció,  bajo la dirección de Dociteo Espinoza  el semanario “El Alba”, que acusaba al periódico de los García de apelar a la calumnia, el chisme de mal tono y la propaganda insidiosa contra Checa, “y eso, ni es hidalgo ni varonil”  ( “El Alba” de 2.11.1912).

             Era este un periódico semioficial, impreso por Numa P. Valderrama, a 5 ctvs, el ejemplar, en la calle San Martín 4. Publicaba en entregas la novela “La Reina Mártir” del P. Luis Coloma. Defendía acaloradamente a la empresa de agua potable del italiano Caminnati, que era objeto de críticas por su mal servicio. “El Alba” ofrecía cualquier trabajo de imprenta en forma gratuita, modalidad de soborno político que evidenció su inocultada subvención.Y Miguel Checa E. salió diputado. La vida de este periódico fue corta, electorera.

 PERIODICOS DE COMBATE

            “Los Oprimidos” fue el titulo de una publicación semanal del agudo polemista Francisco Lapouble Gil. Con estilo irónico luchó contra las autoridades ineficaces, lo cual le conquistó gran acogida popular. Sin embargo, “Los Oprimidos” dejó de salir al poco tiempo.

             En 1911, terminada la desmovilización del Ejército peruano acantonado en Sullana por el conflicto con el Ecuador, apareció nuevamente la pluma del telegrafista-periodista Numa Pompilio Valderrama de la Reina, dirigiendo esta vez, el semanario “El Látigo”, primer periódico con este nombre en Sullana.

             Es por esta época que Francisco Valdez, el famoso periodista paiteño que publicara durante muchos años en este puerto el diario “La Igualdad”, edita aquí  bajo el seudónimo de “Canchinaria”, el semanario “La Voz del Chira”, que tiene buena acogida y grata aceptación.

             Horacio Tassara fue un culto periodista -muy amigo de Enrique López Albújar-que publicó el semanario eventual “La Provincia”; colaboraban con Tassara jóvenes activos como Alejandro Troyani (con el seudónimo de Trajano), el teniente Pérez Caneto (“Otenac”) y otros.

             No existiendo colegio secundario en Sullana, la juventud viajaba a la capital departamental para continuar sus estudios. Un grupo de sullaneros editaron, inflamados de orgullo provinciano el periódico “La Nueva Provincia”, semanario de los colegiales del “San Miguel” de Piura, dirigido por Miguel Domingo Zapata. Salieron pocas ediciones.

 

PERIODICOS DE LOS AÑOS 20

             “La Voz del Chira” reapareció en 1920 bajo la dirección de Manuel Aguirre Zapata, quien más tarde fue alcalde de la ciudad. Periódico de tipo regionalista, tabloide, vespertino, apoyó al gobierno de Leguía. Incluía en sus páginas artículos del humorista español Julio Camba.

             En 1921, la Confederación Obrera Alfonso Ugarte -siempre combativa- encargó al obrero -periodista José M, Saldarriaga la confección de “El Esfuerzo”, periódico que defendió los intereses mayoritarios del proletariado. Sus campañas se dirigían al mejoramiento salarial de los obreros petroleros, objeto de represiones por parte de las autoridades de entonces.

             La irrupción de nuevas ideologías, como el fascismo y comunismo, en boga en los países europeos, y del aprismo, también se reflejaron en la ciudad de Sullana.

             Los hermanos Miguel S, y Julio Arroyo lanzaron “El Grito del Pueblo”, periódico que en lenguaje fuerte y hasta virulento, atacaba a los detentadores del poder y de la cosa pública.  El comandante Emilio Gordillo, el Dr.  Vegas León y un sargento de apellido Talhuana, confabulados, asaltaron al mando de un piquete de soldados la imprenta de los hermanos Arroyo, extrajeron la máquina impresora y la arrojaron a las fangosas agua del río Chira. Miguel Arroyo fue hecho prisionero y deportado después.

 Al poco tiempo, insurge la primera revista sullanera bajo la dirección de Benjamín Chunga Aguirre, titulada “Optimista”, de clara orientación izquierdista. Colaboraron en la misma las plumas de luchadores sociales como el pedagogo Felipe Adrianzén y Ocaña, Manuel de los Reyes Mendoza, el mayor Agustín Berdellini (que fuera deportado a Quito), los socialistas Manuel I. Cevallos e Hildebrando Castro Pozo,los que fueron objeto de persecución por la expresión de sus ideas.

“EL NACIONAL” DECANO PERIODISTICO

             Aparecido el 21 de octubre de 1923, bajo la conducción y propiedad de Pedro P. Miranda, “El Nacional” ingresa a la palestra periodística acompañado de una pléyade de colaboradores: Enrique García (ya visto en “Actualidad”), José M. Saldarriaga, el RP. Andrés Quevedo, Julio Valdiviezo, Fabio Arrese y Abel Bermeo.

                Semanario dominical, tabloide noticioso y luchador, “El Nacional” ostenta el título de “Decano del Prensa Provincial”. Fue siempre un periódico al servicio de las causas populares, que combatía a los curas, dominantes de las provincias, y a los explotadores de toda laya. Esto le trajo a Miranda la animadversión oficialista. Por tres veces “El Nacional” fue clausurado y reducido a prisión su Director. Inclusive intentaron apropiarse de la imprenta, pero gracias a la decisión y virilidad con que fue defendido no pudieron conseguirlo.

                 Con su lema “Por la libertad, el derecho y la justicia”, Pedro P. Miranda se inició en “El Esfuerzo”, que dirigía Saldarriaga. Bajo el seudónimo “Pobre Negro” publicó por muchos años “La Lorita de la Vecina”, columna de versos festivos de tono socarrón. Por poco tiempo “El nacional” se convirtió en el diario de la mañana. Artífice de este cambio fue el hijo de don Pedro. P; Rogelio Miranda Sandoval (Lupus) quien desde joven trabajara en “La Crónica” de Lima. Ingresaron a colaborar destacados hombres de prensa como Luis Carnero Checa, Hugo Villaseca, Manuel reyes Mendoza, Oril Devoto, Orestes Miranda, Andrés Quevedo Valdiviezo y Julio Baca Ríos. La falta de publicidad y de elementos técnicos como fotograbadora hizo que el diario cerrara sin alcanzar un año siquiera.

             “El Nacional” trono a ser semanario, aunque su aparición se produce, en realidad eventualmente. En las pasadas campañas electorales hizo manifiesto su apoyo al aprismo.

             Pedro M. Miranda fue tronco de una numerosa familia de periodistas. Y casi todos sus hijos continúan la profesión o actividades afines.

 

PERIÓDICOS CON LA VIDA DE LAS ROSAS

            “Honradez y trabajo” vio la luz en 1932, dirigido por el normalista laicista don Francisco Bartolomé Campos, quien era Rector de la “Escuela Moderna”.

             Virtuoso periódico de temas escogidos sobre el desarrollo de la pedagogía, se editaba en el local del Banco de la Nación de la calle San Martín. Su existencia fue efímera.

             El mismo año, recién salido del Colegio san Miguel de Piura y conocedor de la tipografía, Gilberto Miranda A, publicó el semanario “El Escolar” de pequeño formato y abundante en poesías. Gilberto Miranda abandonó la empresa al poco tiempo y fue a Chulucanas a editar el interdiario “La Provincia”.

             Y terminando con la relación de periódicos de los años treinta, llegamos a “El Perú”, semanario de don José María Calle, editado en la imprenta de su propiedad. Clle fue autor de la primera monografía de Sullana. “El Perú” tuvo la vida de las rosas.según expresión del fiado periodista Juan Francisco Vera Gálvez, quien publicó el5.11.1936 en “El Día” una “Ligera reseña de la vida periodística de la Provincia de Sullana” de donde tomamos algunas informaciones de este trabajo.

 LOS PERIODICOS OFICIALES: “EL DIA”

             A la desaparición de “La Voz del Chira”, don Felipe García Figallo, comerciante y representante parlamentario durante varios períodos, formó una empresa periodística que editó “El Día”, vespertino que se publicó durante diecinueve años en Sullana. Er su director el recordado periodista Alfonso Romero Camino. “El Día” -hoja de dos páginas de tamaño standard- fue fundado a mediados de 1925. Traía informaciones de Lima y del extranjero, recibidas por teléfono en ocasiones especiales, y la más de las veces, captadas por radio. Predominaba el tipo de 10 y 12 puntos, blancas, con titulares serios y avisos judiciales. Fue evidente el apoyo a los gobiernos de Leguía y Sánchez Cerro. Y se dice recibía subvención gubernamental.

             Su presentación era pobres y monótona. Contrario al Apra, calificaba a “El tiempo” de Piura de “diario aprista”. A mediados de 1944 “El Día” desapareció paradar paso a “Acción”.

 

“ACCIÓN”

             Fundado el 4 de Noviembre de 1943, y aprovechando las maquinarias de “El Día”. Y siempre bajo la animación económica de don Felioe García Figallo. “Acción” era dirigida por un hombre de mundo: Pedro Miguel Calderón Gallo, quien también fue subprefecto de Sullana.           

             Costaba 20 centavos y tenía tamaño standard, de dos páginas. El periodista español Eugenio Karr y Corona pasó luego a comandar “Acción”. Los sullaneros cuentan que este diario, recibía una subvención mensual de 400 soles, del gobierno de turno y que las noticias eran publicadas previa censura subprefectural. En 1950 apoyó la lista electoral que comandaba García Figallo, despareciendo la hoja a fines de ese año.

 

TRES DIARIOS QUE DURARON POCO

            “El Terruño” fue voceado en Sullana desde agosto de 1954 hasta diciembre del mismo año. Su propietario, el agricultor Bruno Aberásturi. Su local el hoy asiendo de la Liga de Agricultores del Chira, en la calle San Martín. Colaboraron con este diario Sixto Castro Pacheco, J.E. Canevaro Ruiz, el abogado Simón Carrasco Morales, Jaime Benites y el pedagogo Oriol Devoto. Poco después se convirtió en “La República”, que no pasó del mes de enero de 1955.

             “La Opinión” se inició con gran suceso en 1962. El sullanero Guillermo Cruz Olaya, propietario de una cadena de boticas en Lima, quizá con intenciones electoreras trajo maquinaria de Lima y equipo de fotograbados. Tabloide de ocho páginas, trató de imponer una nueva tónica periodística en la provincia. Graves defectos administrativos hicieron que fracasara este periódico. “La Opinión” tuvo la mejorplana de redacción habida en Sullana. Fueron sus directores Hugo Villaseca Morán, Humberto Donayre Moyano (que editó la revista “Caras”), Alvaro Balarezo Vallebuona, y el Dr, Simón Carrasco Morales; jefes de redacción fueron Alfredo Martínez, Marco Correa Chinchay y Ronald Coloma Herrera; Luis Cruz Núñez, Rogelio Miranda Sandoval y David Espinoza también trabajaron en este diario que desapareció en 1963.

 PERIODICOS POLITICOS Y JUVENILES

            “Sullana”, órgano del partido socialista, se publicó en 1960. Su director: Manuel Castillo Montero. Administrador: José A. Carrasco F. Escribían: Melquiades Castillo, H. Castro Pozo, Juan Aldana y Gustavo Moya Espinoza. Se imprimía en Piura, a 4 páginas. Duró un año escaso.

             Entre 1960 y 1962 surgen varios periodiquitos de estudiantes secundarios: “El Chismoso” de Jaime Burneo A y Teodomiro Barreto, “Juventud” de Felipe García Escudero; y “Pregón Juvenil” de Nelson Madrid y el hoy diputado José Carlos Carrasco Távara.

             El caso de mayor importancia periodística acaecido en Sullana, es el de Julio Baca Ríos y su prisión por publicar “El Látigo”. Paiteño (nacido el 28.7.1914) desde su juventud fue periodista obrero, dirigente del sindicato de choferes y de la Confederación “Alfonso Ugarte”. Baca estudió periodismo por correspondencia, escribió en “El Nacional” y durante muchos años editó y dirigió el semanario “El Látigo”; desde el cualcombatió los abusos de las autoridades (el subprefecto confabulado con el parlamentario), las sinecuras  y la corrupción de la administración pública. Cuando Baca solicitó desde las columnas de su periódico la intervención patriótica de las Fuerzas Armadas para acabar con el escandaloso contrabando fronterizo hacia el Ecuador, con la protección cómplice de aduaneros y policías, fue encarcelado y procesado bajo la acusación de “sedición y desacato”.

               Condenado por la Corte de Piura, apeló a la Suprema, la que dicta su fallo el 5 de abril de 1961, en el que mediante dictamen fiscal del doctor Ponce Soldevilla se le absuelve. Con dicha ejecutoria suprema se consagró la libertad de prensa en defensa del interés colectivo, al declarar que no constituye delito de desacato el señalamiento por parte de la prensa de los errores de los funcionarios públicos. El fallo sentó jurisprudencia en la legislación de la prensa peruana.

             Julio Baca fue liberado a los 65 días de cárcel, y conducido en hombros por las calles de Sullana. Su caso adquirió dimensiones nacionales. Posteriormente “El Comercio” de Lima y la Asociación Nacional de Periodistas lo condecoraron como “Héroe de la Libertad de Prensa”, durante el segundo gobierno de Manuel Prado.

             “El Látigo” aparecía en tamaño cuaderno, tipo 6, a ocho páginas. Su lema: “Ante todo la verdad”. Dejó de existir en 1962 por falta de imprenta propia. Lo escribía en su integridad Baca Ríos, quien luego presidió el Círculo de Periodistas  de Sullana y fue alcalde de la ciudad durante el gobierno militar,

 

“A B C”

            En 1955 llegó como profesor a la GUE Salaverry Juan Ponce Vidal. Huanuqueño, abogado, realizó una proficua labor intelectual en Sullana.

             En colaboración con los alumnos, editó el primer “Survey de Sullana y posteriormente otro libro que recogía sus crónicas periodísticas.

             En 1958, Ponce Vidal se lanzó a una aventura periodística: el hebdomadario “ABC”, en el que hacía derroche de talento y esfuerzo. Lamentablemente, por falta de imprenta propia, dejó de aparecer. Ponce Vidal radicó luego en su tierra natal, donde edita  “La Semana” de Huánuco, pero en Sullana será recordado siempre con admiración, pues nadie como él realizó en tan poco tiempo estudios tan profundos de la problemática sullanera, editó dos libros sobre la provincia y reivindicó al poeta Carlos A. Salaverry, cuyos retos mortales fueron traídos desde Francia para descansar en el camposanto chirense, por mediación del diputado Luis Carnero Checa.

  

 

“EL NORTE”

En la misma imprenta y local (Calle Bolívar) donde funcionara “Acción”, apareció “El Norte”, en la mañana del 2 de octubre de 1950. Lleva pues 32 años  de publicación ininterrumpida. Es una publicación de cuatro páginas tamaño standard a seis columnas por página y con servicio informativo local, nacional y del extranjero (captadas las noticias del exterior por radio), publica avisos judiciales, crónica social, guía prpfesional y cines.

Conserva una línea independiente y moderada, pero se destaca por la serena defensa, no exenta de calor, de los intereses locales y de las provincias bañadas por el Chira: Sullana, Paita y Talara, que representaron en  un  tiempo la esfera de influencia de “El Norte”.

Fue su director el pedagogo y economista don Reynaldo Moya Espinoza. Durante quince años, Moya escribió diariamente el editorial de “El Norte”. Eran crónicas amplias, sesudas en las que con mesura sugería las soluciones a los problemas locales o enjuiciaba alturadamente cuestiones del país o del extranjero. Los editoriales de “El Norte” eran una cotidiana cátedra de lo que debe ser el periodismo imparcial y honesto al servicio de la colectividad. Al hacerse cargo de la dirección de la GUE Salaverry, Moya dejó de escribir en “El Norte”, apareciendo, luego sus editoriales en forma ocasional.

Como jefe de redacción se han desempeñado Félix Miranda Severino, con título profesional expedido por el Instituto Bausate y Meza; Orestes Miranda Pacora, con estudios de periodismo en la Universidad Católica y que labora hoy en “La Crónica” de Lima y Eleodoro Terán Tello, pedagogo, su actual director. En “El Norte” se han forjado la mayor parte de los periodistas sullaneros que laboran en publicaciones de Piura y Lima: Pablo Cruz Arrunátegui, se inició como tipógrafo de “El Día”, fue transferido a “Acción· y llegó a ser jefe de redacción de “El Norte” (escribía la columna “Puntadas” con el seudónimo de “Cronista X”; tuvo destacada actuación como presidente del Congreso de la FPP en Piura, en 1965. En la actualidad es director de Radio Sullana y redactor principal de “El Tiempo” de Piura.

Hugo Villaseca Morán publicó la columna “4 Cosas” durante varios años. Fue corresponsal de “La Prensa” de Lima y se caracteriza por su discutido, pero honesto enfoque de la problemática chirense.  Se han formado también en “El Norte” Alfredo Martínez ( en “La Prensa” hoy), Ronald Coloma Herrera ( que fue jefe de redacción de “Ojo” y “Correo”), Rollin Carrión y Sergio Córdova.

Fue su editor el economista Renán Estrada Távara , hoy director de “Correo” de Piura.

“El Norte” se debate en la actualidad en una lenta agonía, siendo quizá el  único  periódico del Perú que se compone a mano, con tipo de plomo y madera.

 REVISTAS DE SULLANA

            “Optimista”, de Benjamín Chunga Aguirre, revista de izquierda. 1930.

           “Tierra y Agua” dirigida por Félix Miranda Severino, enfocaba problemas agrarios piuranos a la luz de la ideología aprista. Se publicaron diez números. Como administrador figuró Francisco Acha V.

 “Horizontes”, órgano del Colegio Nacional de Varones. Un solo número, el 25 de diciembre de 1946, impresa en Scheuch, Lima, con 90 páginas. Director: Benjamín Corvacho, quien había escrito en “El Comercio”, Jefe de Redacción: Agustín Cuya. Trae colaboraciones de Emilio Mosocol, E. Campos Pallete, Andrés Quevedo Valdiviezo. Avier Prieto Morla, Oscar Farfán B; Agustín Gallo Seminario, Dr. Benjamín Zapata y P. Dañobeitia. Abunda en fotos y contiene artículos históricos y poemas.

 “Revista 4”, un solo número, en 1956. Dirigida por el Dr. Luis Cruz Merino, enfoca la problemática sullanense. Colaboró Hugo Villaseca, Luis Carnero Checa, etc, Su desaparición fue sentida, pues era de calidad.

 “ACIS”, revista de la Asociación de Comerciantes e Industriales. Editada en “El Tiempo” salieron dos números, el 4.11.64 y 24.12.66. La dirigió Carlos Talavera.

 “Voces Capullanas”.1957. Directora Raquel Barreto Vilela. 36 páginas.

 “Las Capullanas” 1964-65. Directora Alicia Obando. 80 páginas, Imprenta Calero.

 “Anuario de la GUE Salaverry” 1958. Director: Artemio Moscol Urbina.

 “El Salaverryno”. 1958-59 Editora Libertad.32 páginas.

 “Vibraciones Salaverrynas” 1966. Escriben Virgilio de Francesh y A Juárez.

 “Cincuentenario” 4.11.61 Editado por el Sindicato de Profesores de Primaria. 58 páginas. Car5átula de F. Bermejo. Contiene “Historia de Sullana” de Guillermo Miranda y escriben Manuel Chinchay, Juan Sánchez, el Dr. Cirilo Espinel y otros profesores. Impresa en Ind. Gráfica. Lima.

 “La Voz del Pensamiento Comercial”, del Instituto Comercial Nº 35. Asesorados por Félix Miranda y Pedro Li Wong.1967.

 “Revista del Colego Santa Ursula” se edita anualmente de tipo escolar.

 “Chira”, revista del Centro Universitario en Sullana. Se editó en 1967. Contiene un palpitante enfoque de los problemas de Sullana escritos por estudiantes de la Universidad de Trujillo.

 “Entre Nosotras”, revista de la asociación “Entre Nosotras”. Se editaba anualmente, a todo lujo y con amplio material fotográfico. Durante doce años se publicó en forma continuada, resultando así una revista con larga trayectoria. Escribían en la misma plumas locales y colaboradores de Piura y Lima. Fue dirigida año tras año por las diferentes presidentas de “Entre Nosotras”.. Pero su animadora principal fue Lola Cruz Merino de Ac, “La Capullana”, fundadora de la institución y representativa escritora sullanera, que destacó como folkloróloga de ambientes costumbristas, habiendo publicado libros de folklore y uno de poesía.

 PUBLICACIONES EN LOS DISTRITOS DE SULLANA

  En Bellavista, distrito urbano de Sullana, el exalcalde socialista Andrés Humberto Crisanto Carmen, publicó en la década del 60 el periódico “Meridiano”, órgano informativo y de opinión de la Municipalidad de Bellavista. Se obsequiaba a los habitantes del distrito, casa por casa, y de este modo la colectividad se enteraba de la labor de sus dirigentes cívicos. La idea de Crisanto mereció felicitación especial del Congreso Nacional de Municipalidades realizado en Chiclayo.

 En Querecotillo, el profesor Manuel Enrique Castro Girón desplegó amplia labor periodística, habiendo publicado el periódico “El Heraldo Raygadino” (18 de Julio de 1968), del colegio “José M. Raygada” de este distrito. Como director figuraba Serafín Mondragón Juárez y como jefe de redacción María Arquímedes Morán.

 Luego se editó la “Revista Raygadina·, en los talleres de la Imp. “El Nacional”, con colaboraciones de los alumnos y del personal docente del plantel querecotillano.

 Aunque no tiene todavía nivel citadino, es digno de destacar que la Colonización “San Lorenzo”, en las cercanías de Sullana, ha contado con varias publicaciones, lamentablemente desaparecidas hoy. Así, en 1964, la Asociación de Agricultores y ganaderos de San Lorenzo publicó su vocero, teniendo como director al Ing. Rubén de la Cruz Llanos y de redactores a los Ings. Godofredo García Baca y Julio Monge.

 

 

 

 

                  COMENTARIOS FINALES

 El periodismo en Piura representa la historia de una institución en permanente estado de evolución y progreso, tanto en su aspecto material como em el ideológico.

 Es el espejo donde se refleja la vida piurana a través de los siglos, de sus ciclos evolutivos y de la realización de su acontecer diario. Todo lo que se dice (opina e informa) y también en lo que se silencia; en suma, toda la miseria y grandeza de Piura, de sus ciudades y de sus gentes, se hallan indelebles en las páginas escritas de sus múltiples publicaciones.

 Tomando el significado en su sentido más amplio (carece de base sólida la afirmación de que sin imprenta no hay periodismo, pues en la ciencias sociales sabemos distinguir una institución perfeccionada de sus gérmenes primitivos, los chasquis en el presente caso) consideramos que el periodismo en Piura se remonta a la leja a época incaicae, y a la cultura tallán, que floreciera en los que hoy es el departamento de Piura, Tumbes y extremo sur del Ecuador.

 Los Cronistas de la Conquista, “periodistas sin periódico”, fueron los primeros en dar a conocer al mundo occidental la Región Tallán. Sin embargo, la auroral tinta de imprenta piurana ha de aparecer siete años después de proclamada la Independencia del Perú, con “El Botafuego” (1828). A través de todas sus épocas el periodismo piurano se ha desenvuelto como “hazaña y gesto de libertad”.

 Mientras que el periodismo del siglo diecinueve en Piura se caracteriza por su tono panfletario y reducido tiraje, en este siglo -sin que hayan desaparecido totalmente los defectos de la anterior centuria- la presencia del escritor Enrique López Albújar, quien desde “El Amigo del Pueblo” inicia una tónica periodística antifeudal y de apoyo al sector explotado, marca la acentuación del periodismo de tipo político e idológico.

 “El Tiempo” (1916), “La Industria” (1918) y “Correo” (1962) son los tres  grandes diarios de Piura, técnicamente a la par con los mejores diarios del resto del Perú, con tirajes que oscilan entre los diez mil y veinte mil ejemplares diarios. De los dos últimos nombrados –“La Industria” desapareció en 1974- hemos de señalar que se trata de empresas asentadas en Piura, pertenecientes a las cadenas diarísticas de la familia Cerro y Banchero-Agois; “El Tiempo” sí es un diario auténticamente piurano, de marcada tendencia a la defensa de los intereses agrarios.

 Es importante anotar que en la década del 50 se editaban cuatro diarios en la capital departamental. Y que hoy sólo se publican dos. Significa que  ha triunfado -como en el resto del mundo- la concepción del periodismo como gran empresa. Pero esto no ha redundado en la mejora económica de los hombres que trabajan en las empresas periodísticas, pues sus salarios apenas superan el sueldo mínimo, y las corresponsalías de los diarios limeños son mal pagadas, con cifras que no corresponden a un profesional, lo cual redunda negativamente, La influencia y difusión de “El Tiempo” se extiende hasta el departamento de Lambayeque, quien junto con “Correo” de Piura copa a la masa lectora del departamento de Tumbes, que no cuenta con ningún diario. Piura es el faro periodístico del Norte  peruano.

 “El Norte” es el único diario que se edita en las provincias de Piura, contando Sullana con publicación regular desde hace medio siglo. Los intentos de implantar periódicos en el resto de las provincias piuranas fracasaron por la pequeñez de la empresas periodísticas y por la eficiencia informativa de los diarios ditados en la capital departamental, servidos por una pertinaz plana de corresponsales, mal pagados la gran mayoría.

 La Ley de Profesionalización del Periodista -dada durante el primer gobierno del Presidente Belaúnde (Ley 15630, del 28 de Setiembre de 1965) benefició a una veintena de personas en Piura, algunas de las cuales no ejercen realmente funciones periodísticas. Tanto la FPP, y más la ANP, prodigaron afiliaciones para la obtención de los títulos sin un examen detenido y necesario. Esta afirmación es de más triste comprobación en otras circunscripciones del país.

 Prestigio y consideración social son las consecuencias positivas para los periodistas, obtenidas mediante Ley 15630. No así en el aspecto económico, que dista de ser satisfactorio. La colegiación de los periodistas ha venido a cumplir con otra necesidad del gremio, para cuidar la orientación ética y los excesos de sus colegiados, así como para velar en la defensa gremial y mejoramiento de la condición social  y económica del comunicador social.

 El funcionamiento de la Universidad de Piura del Programa de Ciencias de la Información, constituye el principal hito pedagógico que señala la desaparición del empirismo periodístico, para reemplazarlo por la formación académica y la profesionalización del comunicador social.

 El estímulo a la prensa provinciana (cada ciudad debe contar con sus propias publicaciones) debe ser iniciativa pública y privada. En la “prensa chica” (radioemisoras, semanarios, revistas) reside el germen para el impulso a las grandes transformaciones que son reclamadas por las mayorías nacionales.